Viaje exprés de de Antonio Burgueño a la Sanidad madrileña

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El ex-director general de hospitales de la Comunidad de Madrid, Antonio Burgueño, renunció ayer “por motivos personales” a su cargo como asesor del consejero de Sanidad, Francisco Javier Rodríguez.

La renuncia se produce sin que en este Boletín de AMYTS haya dado tiempo a informar sobre la decisión de la Comunidad de Madrid, -dada ayer a conocer por EL PAÍS y recogida por EL BOLETÍN-, de volver a fichar, en este caso como asesor en la Consejería de Sanidad, a Antonio Burgueño, destituido el pasado 13 de febrero como director general de hospitales. El cese de febrero se entendió como un gesto conciliador del Gobierno regional con los profesionales del sector sanitario, siendo Burgueño, de 71 años de edad, el ideólogo del modelo Alzira y por extensión, del proyecto de privatización de la gestión sanitaria de seis hospitales de la red pública madrileña.

Tras conocerse la noticia, ayer, de la reincorporaciónde Burgueño como asesor en la Consejería de Sanidad, se produjo un gran revuelo en los twits y medios de comunicación, recordando su fracaso en el plan privatizador, así como su imputación por una presunta malversación de caudales públicos en la causa que investiga las primeras externalizaciones hospitalarias llevadas a cabo por los exconsejeros Lamela y Güemes; también se criticaba la indiferencia del presidente regional, Ignacio González, a las duras críticas de la Marea Blanca y la oposición.

Según recoge EL PAÍS, por la mañana, antes de que trascendiera el paso atrás de Burgueño, el consejero de Sanidad realizó una encendida defensa suya. “No le vamos a echar del país ni de la Comunidad”, afirmó Rodríguez (…) . “Tiene derecho a trabajar como el resto de los españoles, era director general y ha dejado de serlo, pero eso no quiere decir que haya que negarle, que no pueda comer y no pueda vivir”, proclamó Rodríguez. De acuerdo con diversas estimaciones, Burgueño cobraría unos 3.000 euros netos como asesor, frente a los 5.000 como director general.

Recuerda este diario que en la etapa de Burgueño como director, la Comunidad adjudicó a Ribera Salud el hospital de Torrejón —Sanitas compró la mitad— y a Capio el de Móstoles. Y el de Collado Villalba, que estaba previsto abrir en 2011 y cuesta 900.000 euros por cada mes que permanece cerrado. La Comunidad debe pagar el canon a Capio, la concesionaria por 30 años.

Fuentes: EL PAÍS, 04 y 05 -03-2014; EL BOLETÍN, 04-03-2014; Mesa en Defensa de la Sanidad Pública, 04-03-2014

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