VARIOS. Reducir el impacto medioambiental de la Sanidad

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El Real Colegio de Médicos británico ha editado una guía para reducir los residuos generados por la actividad de los profesionales sanitarios, dentro del doble compromiso adquirido por el sistema sanitario de ese país: por un lado, el de reducir su impacto ecológico y, dentro de él, su huella de carbono, y por otro, el de reducir gastos innecesarios. Y con un objetivo añadido: contribuir con ello también a la mejora de las condiciones medioambientales, uno de los factores no sanitarios que inciden en la salud de la población. No hay que olvidar que el sistema sanitario, en aquel país, el productor del 60% de los gases de efecto invernadero de todo el sector público.

La guía presenta sus recomendaciones según el clásico esquema de las tres “R”:

  • Reducir. Se recomienda cuidar especialmente la utilización de recursos, la política de compras y la gestión de stocks, para evitar el desperdicio, el deterioro y la caducidad de los productos que el sistema realmente necesita para su funcionamiento, así como los consiguientes gastos para la eliminación del exceso de residuos. Se incluye aquí el diseño de medidas para la rápida utilización de productos a punto de caducar, y la reducción de uso de antibióticos y de papel.
  • Reutilizar. Siempre, claro está, que no suponga un compromiso para la seguridad, por lo que no supone una invitación a la reutilización de dispositivos de un sólo uso. Por ejemplo, propiciar la devolución de material facilitado a los pacientes que éstos no utilicen (muletas, sillas de ruedas…), utilizar contenedores reutilizables para los desperdicios sanitarios (siempre que se pueda garantizar también su seguridad), reparar desperfectos…
  • Reciclar. Si bien una parte importante de residuos sanitarios son biopeligrosos y deben ser destruidos, la correcta clasificación de residuos puede evitar que aquéllos que tienen posibilidad de reciclaje acaben engordando la cantidad de los que precisan tratamiento específico (incineración, soterramiento…) y el coste derivado de dicho tratamiento.

Más allá de esta guía concreta, se está produciendo un importante movimiento de concienciación del mundo sanitario en torno a la repercusión medioambiental de su actividad. Así, están surgiendo organizaciones dedicadas a este tipo de sensibilización y promoción de comportamientos sostenibles, como la Red Global de Hospitales Verdes y Saludables, que, con sede principal en Buenos Aires, promueve la creación de redes y el desarrollo de iniciativas en este ámbito, como por ejemplo sus “Retos de una Sanidad Verde” y el programa “Cambio Climático y Sistemas Sanitarios 2020”, destinados a la reducción de la huella ecológica de la actividad de los centros sanitarios, y su reciente webinar sobre el uso de plásticos en la asistencia sanitaria. Desde luego, valiosas iniciativas de promoción y compromiso con la mejora de uno de los determinantes de salud más importantes, las condiciones medioambientales.

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