CON FIRMA. “Una Atención Primaria mal gestionada”, por Noemí Saenz

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Llevo semanas siendo testigo, observando en silencio como se van desarrollando los acontecimientos, con la secreta ilusión de que la experiencia vivida nos ayude en la toma de decisiones mas racionales y eficientes. Sin embargo, la esperanza se ha agotado, y se ha trasformado paulatinamente en una inmensa e intensa preocupación y frustración. Algunos de los problemas organizativos y logísticos de esta crisis sanitaria tienen que ver con que los propios responsables de la gestión del SERMAS desconocen supropia organización, con qué recursos cuentan, a qué se dedican, cuál es su capacitación técnica y cómo funcionan.

Los recursos humanos de Atención Primaria están diezmados como consecuencia de una falta de planificación absoluta en la ordenación de flujos de pacientes desde el mismo instante en que se constató la sospecha de que había transmisión comunitaria (primera semana de marzo). Como si la asistencia en una epidemia de esta magnitud fuese igual a atender un aumento de demanda puntual en el pico epidémico de la gripe, con parte de la población susceptible y sanitaria vacunada e inmunológicamente protegida.

Con los SUAP desmantelados y cerrados, dejando a millones de ciudadanos en la Comunidad de Madrid sin atención continuada por la noche y los fines de semana, la asistencia los sábados y domingos ha recaído en los escasos RRHH de AP que no están de IT o confinados esperando el resultado de las cientos de PCR que se practicaron inicialmente y se perdieron, o que siguen esperando que los servicios de prevención les citen para volver a practicarla. La disfunción que ha originado la falta de planificación y reflexión en la decisión de cerrar los SUAP la están objetivando nuevamente en los EAP en los que ha aumentado la asistencia a patologías que antes se resolvían precozmente: ITUs que se convierten en pielonefritis, EIP no diagnosticadas, fracturas, ICTUS de mas de 24h de evolución, reagudizaciones de EPOC y asma entre otras patologías.

Y por último, en el área rural, donde a pesar de que la organización de la continuidad asistencial depende de la misma gerencia, se les ha pasado por alto en esta vorágine de decisiones planificadas que los dispositivos SAR garantizan esa cobertura y la continuidad asistencial por la noche, fines de semana y festivos. A pesar de tener una planificación anual y aceptada desde diciembre de 2019, se aplica la resolución de RRHH del 4 de abril sobre la consideración de Jueves Santo y Viernes Santo como días laborables, volviendo a sobrecargar innecesariamente a los EAP rurales con una asistencia que hasta la fecha, y durante toda la crisis, hemos desempeñado con normalidad o refuerzos puntuales (propios o del CS) cuando el director del EAP lo ha considerado oportuno.

Me resulta descorazonador, preocupante y lamentable, señores gestores de AP, que un mes después de empezar este baile de improvisaciones no sean capaces de pararse, reflexionar, ordenar y proteger los escasos recursos que les quedan de forma eficiente.

Noemí Saenz Bajo
Medica de Familia. SAR Arganda de Rey

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