CON FIRMA. “Otra vez las dos Españas”, por Joaquín Pérez Argüelles

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¡Qué tristeza da ver a los españoles tras estos seis meses de pandemia! La situación a la que están siendo sometidos por los que se denominan líderes políticos es insostenible, y se ha visto agravada como consecuencia de la evolución del COVID 19. Sólo debemos fijarnos en las sesiones de control del  Congreso, las múltiples comparecencias del presidente y su portavoz parlamentario, y las de los diferentes grupos que conforman el Congreso de los Diputados y que nos son ofrecidas por los diferentes medios de comunicación, y que no pueden ser calificas sino de PATÉTICAS. ¡Qué diferencia con las intervenciones de los líderes que capitanearon la Transición!

La gestión de todos estos señores, autodenominados líderes, desde el mes de febrero puede calificarse de lamentable, pues tratar de solucionar un problema tan grave como el que estamos padeciendo ignorando la opinión de sanitarios y científicos, y enfocarlo como si de un asunto político se tratara, es un gravísimo error, y solo viene a demostrar la catadura moral de estos individuos. Ver como en sus enfrentamientos predomina el discurso de “Y TÚ MAS”, preocupándose más de mantener su poltrona y emolumentos que de tratar de solucionar los problemas que sufre la sociedad por la caótica situación sanitaria, es deprimente, pero quizás tengamos lo que hemos buscado a la hora de depositar el voto. Y viene a cuento recordar la observación de Bertrand Russell: “en una democracia los chalados tienen derecho a votar, pero en una dictadura los chalados tienen derecho a mandar”.

Llevamos años denunciando la situación de abandono de la Atención Primaria, y desde las altas instancias, centrales y autonómicas, han venido haciendo oídos sordos, solo promesas sistemáticamente incumplidas, y hoy vemos cómo los Centros de Salud están colapsados, faltan médicos, enfermeras, auxiliares… y cada día que pasa tiene más presión asistencial.

La Atención Hospitalaria esta igualmente sometida a una presión similar, al verse obligada a detraer la atención a otras patologías y suspender la actividad quirúrgica para atender a paciente COVID 19.

Centrándonos en la Comunidad de Madrid, vemos cómo los responsables políticos parecen un club de aficionados que ha humillado durante décadas al colectivo sanitario, en el que muchos profesionales han llegado a la cuarentena con contratos basura. Y ahora salen diciendo que no hay médicos que puedan cubrir la necesidades urgentes que se precisan, pero han dejado escapar la posibilidad de contratar a los MIR que finalizaron su formación este año al ofrecer contratos por hora, contratos de guardia o COVID, mientras que otras CCAA ofrecían contratos de dos años renovables, por lo que estos especialistas se han visto obligados a irse a estas o a emigrar a otros países de la Unión que les daban mayores garantías.

Esta falta de profesionales no es obstáculo para que desde la Puerta del Sol presuman de que se va a abrir otra vez el hospital de campaña del IFEMA, e incluso de la posible inauguración en noviembre de un nuevo hospital para pandemias próximo al aeropuerto. Pero si faltan médicos, enfermeras y otros profesionales, ¿con que personal lo van a cubrir? ¿Detrayendo profesionales de A. Primaria y Hospitalaria? ¿Con qué voluntarios, si no hay? Esto no hará sino agravar la situación sanitaria actual. Habría sido mejor que los millones que esto supone se dedicaran a mejorar la dotación de de la AP y AH

Las últimas actuaciones de los políticos madrileños, con el confinamiento de unas cuantas zonas básicas y su posible incremento futuro, han sido ilógicas y tardías, pero esto no impide la parafernalia de la reunión de la Presidenta y el Presidente en la Real Casa de Correos con profusión de banderas, alfombras rojas, firma en el libro de honor, etc. ¿Era necesario este espectáculo? ¿O sólo ha servido para que el sr. Sánchez haya realizado otra de las poses a las que tan acostumbrados nos tiene?

Es triste que, mientras los contagios se incrementan de forma alarmante, los ingresos aumentan, la AP está desbordada y los fallecimientos también suben, lo que más preocupa al Gobierno Central sea sacar adelante una Ley de Memoria Democrática, lo que no deja de ser bochornoso, como dice la Dª. Dolores Canales (Lola) en un artículo publicado en el diario EL MUNDO  el pasado 20 de septiembre, en el que entre otras cosas  dice:

  • La Ley de Memoria Democrática es resucitar las dos Españas mientras los hospitales se llenan de contagiados
  • Fui presa política y estoy orgullosa, no soy víctima de nadie
  • Los actuales políticos no les llegan al cordón de los zapatos a Carrillo y Fraga
  • El pasado es el pasado y hay que mirar adelante”.

Estas declaraciones de una mujer militante del PC la honran, y estoy convencido de que estas opiniones son compartidas por la inmensa mayoría de los españoles sensatos.

Pero el Gobierno Central, con su presidente y vicepresidente al frente, se afanan por contentar a sus socios de investidura con todo lo que solicitan para sacar unos presupuestos adelante que les permitan mantener durante otros dos o tres años sus poltronas y emolumentos.

El Gobierno autonómico parece salido de una obra de Valle-Inclán y, aunque tarde, parece que esta dejando en un segundo plano a su presidenta.

La oposición se limita a lanzar acusaciones sin aportar solución alguna a los problemas que la sociedad atraviesa.

Este es el descorazonar panorama en que se encuentra la sociedad española en general, y la madrileña en particular.

¿Tendremos soluciones a estos problemas al final de 2020?  Solo un milagro lo haría posible: que los políticos se olvidaran de sus intereses personales y de partido y empezaran a pensar en España y los españoles.

Joaquín Pérez Argüelles
Médico general jubilado. Ex-vicesecretario general de AMYTS

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