CON FIRMA. “Nos quitan los umbrales… ¡y que Dios nos pille confesados!”, por Ana Giménez

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Con la aprobación de la Ley 6/2009, de 16 de Noviembre, de Libertad de Elección en la Sanidad de la Comunidad de Madrid, y con el fin de evitar que el número de pacientes asignados ponga en peligro la calidad de la asistencia prestada, el propio texto legal contemplaba medidas para “controlar” el número máximo de pacientes asignados:

1. De conformidad con lo dispuesto en al artículo 3.6 de la Ley 6/2009, de 16 de noviembre, de Libertad de Elección en la Sanidad de la Comunidad de Madrid, con carácter excepcional podrá denegarse la solicitud de libre elección siempre que se fundamente en los siguientes motivos:

a) La salvaguarda de la buena relación entre el profesional sanitario y el paciente.

b) En Atención Primaria, cuando el profesional sea responsable de la atención de un número de personas que supere la cifra establecida, a estos efectos, por la Dirección General de Atención Primaria del Servicio Madrileño de Salud para la zona básica de influencia de su centro. Dicha cifra se determinará en función de criterios de población, frecuentación y dispersión.

c) Cualesquiera otros que, a juicio del profesional sanitario y debidamente justificados, pudieran menoscabar su correcta práctica asistencial.

La referida “cifra establecida” fue denominada UMBRAL, y fue determinada y publicada por la Gerencia de Atención Primaria mediante una fórmula compleja que incluía los criterios de población, frecuentación y dispersión. Pero los parámetros contemplados en dicha fórmula no contemplan todos los condicionantes de frecuentación de la población. Como consecuencia de ello, y a la vista de que el resultado de la aplicación de la fórmula de cálculo de los umbrales produjo resultados inadecuados en algunos centros, a lo largo de estos años la fórmula ha sido sometida a varias modificaciones (en concreto, a 5) cuyo objetivo era minimizar estas cifras “poco adecuadas” de umbrales en algunas zonas.

Pese a dichas modificaciones, los resultados han seguido sin ser satisfactorios para todo el mundo y cada publicación de nuevas cifras de umbrales supone una crisis en una parte importante de los médicos de los equipos de Atención Primaria. Y lo que es peor, no es sólo que los profesionales no estén contentos con los umbrales publicados, sino que la propia Administración,  a la vista de las cifras, se ha dado cuenta de que el 58% de los médicos de familia y el 45% de los pediatras de Atención primaria NO SON ELEGIBLES. Y ESO NO PUEDE TOLERARSE, dicen (sí otras muchas cosas, como la saturación a perpetuidad de las consultas, por ejemplo).

Ese -y no la insatisfacción de los profesionales con el número máximo de pacientes que tienen obligación de atender- ha sido lo que ha impelido a la Gerencia de Atención Primaria a decidir que ya no quiere probar con nuevas modificaciones de la fórmula y que quiere volver a los cupos óptimos y máximos antiguos de manera que se quiten de un plumazo los molestos inconvenientes que entorpecen la libertad de elección de los ciudadanos.

No queriendo adoptar la decisión de forma unilateral, pone en marcha un grupo de trabajo en el que da participación a dos directores de centro, a un representante del Colegio de Médicos de Madrid (ICOMEM) y a un grupo amplio de responsables de gestión de Atención Primaria. En dicho grupo, cuando se presenta la intención de acabar con la fórmula de umbrales, se pide que se hagan propuestas para adaptar los cupos máximos y óptimos a las necesidades de los equipos para la siguiente reunión.

Estas fueron las alegaciones que presenté como responsable de la Mesa de Atención Primaria del ICOMEM:

  • Los asesores jurídicos consultados entienden que los cupos óptimos y máximos previstos en el Real Decreto 1575/93 no se encuentran vigentes desde la publicación de la Ley 6/2009, en cuya disposición derogatoria única se declaran “derogadas cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan a la presente ley”.

  • Que la situación actual de altos porcentajes de médicos de familia y pediatras de Atención Primaria que se encuentran como “No elegibles” no es debida necesariamente a fallos en la fórmula de umbrales, y sí a un déficit de recursos humanos que se estima es de un 20% de plazas de médicos de familia y un 15% de plazas de pediatría de Atención Primaria.

  • Que las fórmulas actuales no fallan por el hecho de que haya un alto porcentaje de médicos no elegibles, sino porque se han demostrado insuficientes e inadecuadas para dar cumplimiento al objetivo de la ley de presupuestos de la Comunidad de Madrid, en la cual se determina que el tiempo medio de consulta para las consultas de Medicina de familia es de algo más de 9 minutos, y 14 para las consultas de pediatría de Atención Primaria.

  • Que tampoco recogen las distintas cargas de trabajo generadas por la población de los distintos grupos etarios, y que nosotros proponemos que debería ser: población de 0-2 años: ponderación como 2 TIS; población de 2-5 años: ponderación como 1,5 TIS; población de 5 a 65 años: ponderación normal como 1 TIS; población de 65-80 años: ponderación como 1,5 TIS; población mayor de 80 años: ponderación como 2 TIS.

  • Que no estamos de acuerdo con una sustitución de la fórmula de umbrales por la implantación de unos cupos óptimos y máximos que no estén refrendados por un sistema de cálculo objetivo, conocido y no sometido a discrecionalidad.

  • Que cuando en el año 1993 se establecen los cupos óptimos y máximos, el % de población atendida por la Atención Primaria era muy inferior a la actual (hemos pasado del 60 al 85%). Dichos cupos se establecieron en 1250-2000 para medicina de familia y 1250-1500 para pediatría, pero no conocemos un método objetivo para fijar la cifra entre los márgenes establecidos con arreglo a los criterios enunciados de dispersión y características socioeconómicas.

Todas estas alegaciones no fueron tenidas en cuenta, y se decidió continuar en una próxima reunión, a la que llegaríamos cuando se aportasen los datos de libre elección y cupos de los Centros. Todavía no se ha producido dicha reunión.

Pero aunque el grupo de trabajo no ha finalizado sus reuniones, de forma unilateral la Gerencia ha comenzado a reunir a los directores de los centros para transmitirles la decisión que evidentemente ya tenían tomada antes de convocar el grupo de trabajo.

LOS MEDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA NO SOMOS DE CHICLE. NUESTRO TRABAJO NO SE PUEDE AMPLIAR INDEFINIDAMENTE. O se contratan más médicos y pediatras o la Atención Primaria muere. Y también muere la calidad asistencial.

La venta de la libertad de elección que no se acompaña de medidas estructurales que lo permitan. Es un engaño. Es populismo.

Ana Giménez Vázquez
Médico de familia. Presidenta del sector AMYTS de Atención Primaria
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1 comentario

  1. Ana herrero fuentes en

    Ana: suscribo todo lo q expresas en tu documento. Estamos viviendo un infierno en el equipo mio( Parque Loranca) con una media de 20 pacientes sin cita a diario ademas de los 45 citados sin ninguna calidad asustencial y con el peligro de cometer un error grave durante nuestra actuacion. Yo he convocado en varias ocasiones a la directora de mi equipo sin consegur absolutamente nada. No se como podemos actuar. Ya nos diras. Un saludo de ana herrero fuentes

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