CON FIRMA. “Los profesionales también somos humanos”, por Julián Ezquerra

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Durante estas Navidades se me ocurrió hacer una serie de tuits que hablaban de humanización y que tenían en común el siguiente inicio: “¿Está el Gerente? Que se ponga”. Lo hice para llamar la atención sobre lo mucho que se escribe sobre la humanización y lo ridículo que resulta en muchos casos. Han generado miles de interacciones y me ha sorprendido. Estos eran los textos:

—¿Está el gerente? Que se ponga… Oye, que me dicen que necesitas camas
—Sí, Consejero. Tengo controles cerrados, pero necesito mas camas
—Haz algo ya
—Vale, doblo/triplico habitaciones y con el mismo personal mas camas
—Eres la bomba, gerente. Así están más entretenidos. ¡Cómo humanizas!

—¿Está el gerente? Que se ponga… Oye, que me dicen que tenemos UVI móviles sin médico
—Bueno, Consejero, es que los muy golfos se ponen enfermos en estas fechas
—Pues hay que hacer algo
—No sé, podemos poner UVIs solo con enfermeras y arreglado
—Eres un genio. Así me gusta, humanizando

—¿Está el Director del Centro? Que se ponga… Oye, me llegan quejas de falta de médicos y pediatras
—Tranquilo, Consejero, ahora mismo mando duplicar agendas, que ya sabes que donde caben 2 entran 3
—Pero eso genera mucha demora
—Tranqui, les amenizo con danzaterapia. Humanizando…

—¿Está el gerente? Que se ponga… Oye, tienes la LE quirúrgica disparada. ¿Qué pasa?
—Ya sabes, Consejero, estos médicos, que son muy malos y no humanizan.
—Pues haz algo.
—Ahora mismo mando que hagan un barrido y pasamos a “temporalmente no programables” unos cuantos.
—Muy bien, humaniza

—¿Está el gerente? Que se ponga… Oye, que tienes la urgencia llena de niños para ingreso. ¿Qué pasa?
—Nada, tranquilo, Consejero. Ahora mismo mando un payaso para que se entretengan y pinto las paredas con colores y dibujos.
—Así me gusta, eres un genio. Humanizando

Humanización en el SERMAS:

      • No hay quirófanos para tanta lista de espera. Pon un coche para llevar a los niños a quirófano
      • La lista de espera de rayos es inmensa. Pon música en la RNM y el TAC
      • No hay camas para ingreso de urgencias. Manda un showman a urgencias

Por ello rescato en este CON FIRMA, y me copio a mí mismo, un artículo que publiqué en Redacción Médica en agosto de 2015 y que a pesar del trascurso de los años sigue aún vigente.

“Se ha iniciado una nueva legislatura en la mayoría de las CCAA, y se han producido notables cambios de Gobierno. Unos por acceder al mismo desde la oposición, otros por ser continuidad pero con Gobiernos en minoría. Y en todos aparecen las dos nuevas “estrellas” del momento, la “universalidad” y la “humanización”. Y en relación a esto último quiero escribir unas líneas.

Decía Zenón de Citio, filosofo greco-chipriota,  que “Tenemos dos orejas y una sola boca, justamente para escuchar más y hablar menos” . Bonita frase y de máxima actualidad. Escuchar mas y hablar menos. Es el momento de “humanizar”, si, pero escuchando a pacientes y profesionales, escuchándose menos a si mismo, y sabiendo que el protagonista en la sanidad es el binomio médico-paciente, o para que nadie se sienta al margen, profesional-paciente. Desde luego, no lo es el político y gestor. Estos pueden ayudar, y mucho, pero están para otras cosas. Y no solo para hablar y dar grandes titulares y hacer frases grandilocuentes, o para renombrar Direcciones Generales y darles nombres aparentes.

No voy a discutir ni a cuestionar el valor de la humanización en la asistencia sanitaria. Uno de los grandes valores que debe tener la Medicina es el de ser cercana al paciente, el respeto, la empatía, el comprender que la tecnología no es nada más que una ayuda, y que por encima de todo está esa relación tan especial que se establece entre médico y paciente. Por tanto, bienvenida la idea de hacer todo lo posible y lo imposible por recuperar esta base de la Medicina tradicional, el carácter humanista de la Medicina. Pero  tampoco debe quedarse ahí. Pensar en poner esos nombres a las Direcciones Generales, salir en los medios hablando de humanizar, o introducir esta palabra en cualquier frase o contexto, no es suficiente. Hay que recuperar este valor desde que el estudiante pasa por la Facultad de Medicina y a lo largo de la residencia correspondiente. Como ya he dicho en mas de una ocasión, todos los profesionales de la Sanidad deben ponerse la “bata de enfermo”, pasear con ella por el hospital, sentir lo que siente el paciente. Y además sería recomendable que todos vieran la película “El Doctor”, para comprender bien lo que supone ser enfermo.

Por tanto, humanizar es bueno, pensar en el paciente es necesario, que los políticos y gestores lo entiendan es imprescindible, pero desde luego no suficiente. Falta una parte muy importante en esto de la “humanización”, y es el profesional. Pensar que los profesionales de la Sanidad también necesitamos un trato humano, cercano, reconocimiento personal, que  se nos valore. Y esto, por desgracia, es lo que siempre parecen olvidar los que hablan de humanización de una forma tan vehemente, tan grandilocuente, tan “metida a calzador” en cualquier contexto.

Los profesionales también somo humanos. Los facultativos también tenemos “necesidades humanas”. No somos diferentes a los demás. Tenemos que comer, tenemos familias, hijos y parejas con los que convivimos, que nos necesitan, y necesitamos dormir y descansar, y necesitamos poder evadirnos de vez en cuando, y hasta tenemos derechos laborales. Largas jornadas de trabajo, guardias duras, horas fuera de casa, fines de semana y festivos, horarios incompatibles con la conciliación de vida laboral y familiar, etc. son consustanciales con nuestra actividad. Pero me pregunto: ¿es inevitable que esto sea así?, ¿no existen alternativas? ¿Es posible buscar algo diferente? Sé que todo esto es complicado y requiere no solo imaginación, sino también valor. Valor para cambiar las cosas, valor para reconocer que el modelo debe cambiar. Valor para reconocer que, para retribuir adecuadamente a los profesionales, no es necesario basar todo en hacer largas jornadas, guardias, etc.

El miedo al cambio siempre está presente. Un miedo que paraliza las acciones, que impide incluso hablar con cierta libertad, que coarta la expresión de muchos profesionales por eso del que dirán. Son cada vez mas las voces que se alzan reclamando un cambio de modelo, un intentar algo diferente, no desdeñar cualquier propuesta sensata, ser capaces de entablar un debate abierto y en libertad. Es cierto que en Madrid hemos tenido un intento absurdo y nefasto de cambio, basado únicamente en criterios ideológicos y apriorísticos, en el que no se contó con los profesionales, no se estableció dialogo y ni tan siquiera se dio parte o conocimiento previo. Ese fatídico Plan de Sostenibilidad es el modelo de lo que no debe ser, de lo que no se debe hacer, de lo que significa la prepotencia del político, del ninguneo de profesionales y pacientes y, en definitiva, de lo que no debe hacerse nunca mas.

¿Quién se atreverá a dar este paso? Los profesionales han demostrado predisposición, incluso los hay que abogan claramente por un cambio radical. Pero los que deben asumirlo, incentivarlo y poner los medios necesarios son los políticos, y, sinceramente, en ellos no veo demasiado interés, salvo el de hacer el cambio que ellos decidan, que para eso les ha “elegido el pueblo”. Y así no se logrará obtener un cambio consensuado, un cambio que despeje las dudas sobre el futuro y el mantenimiento de un Sistema Sanitario público,  “universal y humanizado”, pero para pacientes y profesionales“.

Julián Ezquerra Gadea
Médico de familia. Secretario General de AMYTS

 

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