CON FIRMA. “Las horas regaladas”, por Yolanda Cabrero

0
150 Yolanda Cabrero 3x3 cm

14:30 horas en el área quirúrgica de (probablemente) cualquier hospital:

—¿Cómo van los quirófanos? Pues parece que en el 4 no acaba la columna, en el 1 la craneotomía va fatal, en el 8 se prolonga la nefrectomía, en el 12 los cirujanos dicen que no saben si acabarán a las 3, y en el 6 han tenido que reconvertir la laparoscopia…

—¿Y quien se puede quedar?

—Upsss….

Esta situación no es ni mucho menos infrecuente, más bien todo lo contrario: la prolongación de la jornada quirúrgica mas allá de las 15 horas es casi una norma. Como es evidente, no se puede interrumpir una intervención ya empezada, por lo que ante esta situación que, por lo general, se debe a múltiples factores, hay pocas alternativa:

  • Si existe personal en turno de tarde, este asume la prolongación, lo cual suele demorar el inicio de la jornada de tarde;
  • Y si no lo hay, o bien el personal de turno de mañana se ve obligado a prolongar su jornada (por lo general “a fondo perdido”, con la promesa de que las horas de prolongación se les devolverán “cuando se pueda”), o bien el personal de urgencia, para que los compañeros salgan a su hora, asume esas prolongaciones en la medida de lo posible, sobrecargando con ello la guardia y reduciendo el personal disponible para atender urgencias

¿Cuales son las consecuencias de lo anterior?

  • Si el personal de la mañana asume la prolongación, asume también un exceso de jornada no retribuido

  • Si la prolongación la asume el personal de urgencia, todas esas horas que se trabajan sustituyendo el quirófano que se prolonga, no figuran en ninguna parte, y se solapan con el propio horario de la guardia, de modo que en ultimo extremo, se le regalan a la Administración; aparte de que compromete al personal de la urgencia en una tarea no urgente

En cualquier caso, lo que siempre sucede es que se están trabajando horas no remuneradas y que no figuran en ningún sitio

No deja de ser chocante que esto sea así, sobre todo cuando en 2012 se decretó por el gobierno de Mariano Rajoy que los empleados públicos verían incrementada su jornada laboral de 35 a 37,5h semanales. Esta medida jamás se llevo a efecto en Sanidad: salvo en un mínimo porcentaje de casos, nunca nos han dejado en estos años trabajar esas 2,5 horas más a la semana, con las que se podrían asumir muchas prolongaciones quirúrgicas, que quedarían en muchos casos incluidas en ese tramo horario sin más problemas. Por el contrario, la Administración decidió, de manera unilateral y no pactada, dependiendo de los colectivos, reducir días libres en el caso de enfermería, auxiliares, etc, y dejar de pagar a los médicos 10 horas cada mes de las que se trabajan en la guardia.

La prolongación de las programaciones quirúrgicas es una realidad, que podría ser asumida con el incremento horario impuesto por el Gobierno y que nunca se aplicó. En vez de esto, estamos regalando horas de trabajo a la Administración que nadie contabiliza ni remunera como horas extraordinarias que son y, no contentos con ello, nos siguen quitando días libres y/o dinero por tiempo efectivo de trabajo.

Las horas de prolongación quirúrgica que asume el personal de la guardia desaparecen, no figuran, no se contabilizan, se diluyen, se desvanecen… al coincidir con el horario de la propia guardia; se hacen simultáneamente dos trabajos por un solo sueldo, lo que puede suponer, en algunos servicios de Anestesia por ejemplo, mas de 200 horas al mes, dependiendo de los casos.

El negocio es redondo para la Administración; el trabajo sale adelante a coste cero… o peor, a coste “menor que cero”. Ellos nos “sustraen” el salario de 10 horas cada mes; las demás, se las regalamos nosotros. ¿¿Hasta cuando??

 Yolanda Cabrero Rodriguez
Servicio de Anestesia y Reanimacion, Hospital Universitario de Getafe
Compartir:

Deja una respuesta

¡Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en esta web! Si sigues navegando, consientes y aceptas estas cookies en tu ordenador, móvil o tablet. Más información sobre las cookies y cómo cambiar su configuración en tu navegador aquí.

x