CON FIRMA. “La vida sigue igual”, por Julián Ezquerra

0

El pasado año 2015 parecía que era el gran año, “el año del cambio”. Nos encontramos ante unas elecciones autonómicas y unas elecciones generales en las que era previsible que el movido panorama político se plasmase en un cambio profundo, no solo de líderes, también de formas, políticas, etc. Y lejos de confirmarse esto, me viene a la cabeza una frase de una canción de Julio Iglesias, que dice: “Al final las obras quedan, las gentes se van; otros que vienen las continuarán. La vida sigue igual”.

Y así es, la vida sigue igual. Los políticos (los viejos y los nuevos), los responsables de la Consejería (los viejos y los nuevos), los gerentes (los viejos y más viejos, en esto no hay nuevos), siguen como siempre. Hacen grandes discursos, promesas, acuerdos unánimes en la Asamblea de Madrid, mociones, proposiciones no de ley y cuantos modelos de iniciativas se puedan imaginar, planes, libros blancos (creo que se deben llamar así por ser eso, nada de nada, el mas blanco de los contenidos), pactos, acuerdos, … Pero al final sólo son eso, no se plasman en realidades, en cambios, en cumplimiento de lo escrito. Profesionalizar la gestión, moción sobre mejoras en recursos humanos, acuerdos sobre lista de espera, etc. son grandes anuncios que han generado cierta esperanza entre pacientes y profesionales, pero hasta ahora no se aprecia nada, todo sigue igual.

Algo que era evidente y que se había denunciado, incluso se había reconocido por la propia Administración como erróneo, y hablo de las OPE en marcha, siguen su curso a pesar de que hay convocatorias que podrían ser claramente anulables por infringir el artículo 70 del Estatuto Básico del Empleado Público. Es lamentable que para seguir en sus trece y no anular estas plazas y volverlas a convocar conforme a unas bases mas justas, se decida mirar para otro lado y “convalidarlas” a cargo de la OPE 2016, con la minoración de 450 plazas. Lo hacen mal, se niegan a rectificar, les obliga la Administración Central, y acuerdan un “chanchullo” legal para salvar la cara, un “blanquear la ilegalidad” a sabiendas de que la solución no es ni la mejor ni la mas beneficiosa para los profesionales afectados. Volveremos a recurrir de nuevo a demandas, impugnaciones, explorar vías de reclamación judicial alternativas, a seguir en lo mismo de siempre. La vida sigue igual.

¿Cuando llegará en cambio a las formas y maneras de esta Administración? De nuevo veo anuncios de transparencia, “plan de regeneración democrática” y demás viejas medidas que siempre están ahí y nadie desarrolla. Debo decir que hablar de transparencia y regeneración democrática es reconocer que la Administración y sus dirigentes políticos son opacos y poco democráticos, que al menos es empezar por algo. Pero me temo que esta canción, de 1969, sigue siendo una versión cantada de una realidad que persiste.

¿Hasta cuando? Al menos, en Sanidad, los profesionales somos los que debemos denunciar estas cosas y exigir que el cambio llegue, que la vida sea diferente, que no todo siga igual. Está en nuestras manos hacerlo posible.

Julián Ezquerra Gadea
Médico de familia. Secretario General de AMYTS

Compartir:

Deja una respuesta

¡Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en esta web! Si sigues navegando, consientes y aceptas estas cookies en tu ordenador, móvil o tablet. Más información sobre las cookies y cómo cambiar su configuración en tu navegador aquí.

x