Informe de la asesoría jurídica de AMYTS sobre la responsabilidad de los estudiantes de 5º y 6º de Medicina y de los denominados R-0

1

Añadimos a continuación el informe de nuestra asesoría jurídica sobre el escenario abierto para los estudiantes de 5º y 6º de Medicina y sobre las responsabilidades de aquellos Licenciados sin MIR (R-0):

Vinculación de los estudiantes:

El apartado sexto de la Orden SND/232/2020, de 15 de marzo, por la que se adoptan medidas en materia de recursos humanos y medios para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, es claro y admite pocas dudas: la contratación es de duración determinada al amparo del artículo 15.1 a) del Texto Refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores aprobado por Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre. El contrato es para labores de auxilio sanitario, indicando expresamente que dichas labores se desarrollan en calidad de apoyo y siempre bajo supervisión de un profesional sanitario, en el caso de estudiantes de medicina, lógicamente de un facultativo. En el contrato, dado que no existe norma alguna que defina las condiciones de este, deberán establecerse expresamente las condiciones del mismo en lo que respecta a jornada, retribuciones y funciones a desarrollar.

Por lo que respecta a la posible responsabilidad, entendemos que si sus labores son estrictamente de apoyo y bajo supervisión, difícilmente van a aparecer supuestos de exigencia de responsabilidad, salvo que alguno de ellos asuma funciones que no debe asumir o no las realice bajo supervisión, circunstancias que los estudiantes deben evitar a toda costa.

Vinculación de los denominados R-0:

Por lo que respecta a este colectivo debe darse una condición previa para su contratación, tal y como establece el apartado tercero de la Orden SND/232/2020, de 15 de marzo, y es que hayan participado en las pruebas selectivas 2018/2019 de formación sanitaria especializada, alcanzado la puntuación mínima en el ejercicio y no conseguido plaza. Dicho esto, su contrato ha de formalizarse como si se tratara de auténticos residentes, al amparo del Real Decreto 1146/2006, de 6 de octubre, por el que se regula la relación laboral especial de residencia para la formación de especialistas en Ciencias de la Salud, por una duración inicial de tres meses, prorrogables por idénticos períodos. Por lo tanto pocas dudas quedan con respecto a condiciones de trabajo, pues deberán determinarse con arreglo a lo que establezca la norma citada.

Además, recordamos lo que el artículo 4 del Real Decreto 1146/2006, de 6 de octubre, en sus apartados b) y c) dispone como derecho del residente “A la designación de un tutor que le asistirá durante el desarrollo de las actividades previstas en el programa de formación” y “A recibir, a través de una práctica profesional programada, tutelada y evaluada, una formación teórico-práctica que le permita alcanzar progresivamente los conocimientos y la responsabilidad profesional necesarios para el ejercicio autónomo de la especialidad,​mediante su integración en la actividad asistencial, ordinaria y de urgencias del centro”.

Compartir:

1 comentario

Deja una respuesta

¡Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en esta web! Si sigues navegando, consientes y aceptas estas cookies en tu ordenador, móvil o tablet. Más información sobre las cookies y cómo cambiar su configuración en tu navegador aquí.

x