GESTIÓN (IN-)HUMANA. La carpeta de los contratos

0

Esta semana queremos compartir con vosotros un “con firma” anónimo; la persona que lo escribe prefiere mantener su anonimato, cosa que, a la vista del texto que nos envía, comprendemos perfectamente.

Se trata de uno/a de tantos compañeros eventuales a los que en los últimos días de diciembre pasado se les ofreció un nuevo contrato a firmar, otro contrato más para llenar esa carpeta que muchísimos guardan en su casa y que, al cabo de los años, se les queda pequeña.

Este es el texto que hemos recibido


LA CARPETA

Tengo una carpeta en casa en la que tengo guardados todos los contratos que he firmado en mis ya casi trece años desde que comencé mi primera especialidad. Deben ser unos cuarenta. Con los años, les he ido cogiendo cariño a los contratos. Están ahí todos juntos, recordándome de donde vengo, y hacia donde voy. Nunca pensé que a estas alturas seguiría firmando contratos de tres meses.

Supongo que muchos eventuales como yo tienen una carpeta llena de contratos, llena de expectativas e ilusión, llena de frustración y de desazón. Una carpeta llena de inestabilidad, de precariedad, de hartazgo y de desesperanza.

Cada día hago mi trabajo lo mejor que sé, lo mejor que puedo, me esfuerzo por cuidar a mis pacientes, por cuidar con mimo cada cosa que hago… estudio, me mantengo “al día”, me ofrezco incluso a iniciar proyectos, lo he hecho en cada uno de los hospitales en los que he trabajado (todos los he dejado a medias por los contratos que guardo en mi carpeta). Todos los contratos fueron firmados con la promesa de crecer y ser más largos, más estables. Nunca se ha cumplido. Todos los proyectos los inicié con la esperanza de verlos crecer, todos los he dejado en manos de otros.

Ahora solo tengo un proyecto en mente, yo. Sólo quiero cuidar con mimo que no se me acabe la paciencia, que no se me acabe la esperanza, que no se me acabe la fe en que un día el sistema sanitario publico en el que creo volverá a ser lo que era y yo cerraré mi carpeta de los contratos con uno que me permita desarrollar un proyecto a largo plazo en un solo sitio. Por el momento, dadas las circunstancias, me he comprado una carpeta más grande.


El testimonio nos ha parecido terrible y descorazonador, porque sabemos hasta qué punto es completamente cierto lo que en él se cuenta

La  carpeta a la que este/a compañero/a se refiere, es la carpeta de la vergüenza, la que demuestra una de las formas de maltrato al que reiteradamente los profesionales (no solo médicos) del sistema público de salud nos vemos sometidos por parte de la Administración, y del que reiteradamente nos quejamos, sin éxito, porque dicho maltrato continúa, porque cada vez son más precarios los contratos que se ofrecen (esta persona ha pasado de un eventual de 1 año a uno de tres meses); y aún se puede considerar afortunado/a, porque le han renovado, y tiene un margen de tres meses (nada menos, …que suerte!!!), para poder hacer planes en su vida, con casi 40 años de edad y después de 13 de ejercicio profesional, con una edad cercana al número de contratos acumulados; es terrible que en esa carpeta haya más contratos firmados que los años que uno  ha vivido

Basta ya, exigimos respeto.

Queremos cerrar para siempre la carpeta.

Sector AMYTS de Atención Hospitalaria

Compartir:

Deja una respuesta

¡Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en esta web! Si sigues navegando, consientes y aceptas estas cookies en tu ordenador, móvil o tablet. Más información sobre las cookies y cómo cambiar su configuración en tu navegador aquí.

x