CONTRAPORTADA. “¿Es posible que los médicos actuemos unidos?”, por Tomás Gómez Gascón, presidente de AFEM

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Agradezco esta oportunidad de aportar unas reflexiones personales sobre nuestra situación actual. Los médicos que trabajamos en la sanidad pública tenemos muchas más cosas en común que las que nos diferencian y podemos y debemos actuar unidos.

El colectivo médico no se caracteriza por su facilidad para aglutinarse. Los médicos tenemos un importante componente humanista que nos hace ser críticos. Nos quejamos mucho, pero nos fiamos poco de los demás: ni del colegio de médicos (esto en el caso de Madrid es totalmente entendible) ni de los sindicatos ni de las sociedades científicas, por no hablar de los partidos políticos.

En todos los lados cuecen habas, pero yo parto de la base de que hay compañeros trabajando en todos los sitios con buena voluntad. Que hay otros quemados por las condiciones de trabajo está claro y, además, el desgaste se contagia rápidamente. Este es un tema muy preocupante que afecta a un porcentaje elevado de los profesionales sanitarios.

Con estas premisas me planteo: ¿podemos hacer algo juntos para mejorar nuestra satisfacción profesional y el orgullo de ser médicos, y además mejorar la calidad de la atención a nuestros pacientes? Creo que sí, y por eso estoy implicado en una nueva aventura con unos magníficos compañeros de viaje en AFEM desde hace un año.

Es más fácil oponerse a algo que construir alternativas. Nos hemos tenido que enfrentar a políticas de recorte a todos los niveles y hemos conseguido ganar una batalla, pero hay que ganar la guerra y esto va a ser una pelea larga y duradera. “Contra Franco peleábamos mejor”, se decía hace muchos años, y contra Esperanza y sus consejeros nos uníamos mejor, pero ahora ya no están Franco ni Esperanza y hay que convencer a nuestros políticos que es mejor tener una gestión profesionalizada que gestores a dedo, que es mejor contar con los profesionales que ignorarlos y denigrarlos.

Se han conseguido avances como el Foro de la Profesión Médica y el Foro de Atención Primaria a nivel estatal, que son pasos importantes para tener una coordinación entre todos.

Actuemos todos conjuntamente con varias reivindicaciones básicas:
1. Profesionalización de la gestión.
2. Participación de los profesionales.
3. Carga de trabajo soportable, que garantice la calidad de la atención y la realización del profesional.
4. Potenciar la Atención Primaria como eje del sistema.
5. Mejorar la coordinación entre niveles asistenciales.
6. Fin de la precariedad laboral.

En la orquesta son todos necesarios: el director, el primer violinista, los chelistas, los trompetistas, el coro. Pero el director tiene que estar capacitado y tener la confianza del resto de la orquesta.

La oportunidad de participar en la toma de decisiones se asocia a una mayor satisfacción laboral, mejor calidad de vida y mayor longevidad.

La sobrecarga crónica de trabajo es un significativo factor de riesgo que predice trastornos físicos y psíquicos y provoca desgaste profesional, con las consecuencias negativas que conlleva para el profesional y para la población que atiende.

Para que el sistema sea más eficiente tenemos que reforzar la Atención Primaria, lo que redundará en una mejor utilización de los recursos y en una mayor satisfacción profesional, pues cada especialidad se podrá dedicar a lo que tiene de específico.

Es una pena ver el poco prestigio que tenemos los médicos de familia cuando, en cambio, nuestros pacientes está muy satisfechos con nosotros. Dice una estudiante de 6º que ha rotado por un centro de salud en su memoria: “supongo que seguía teniendo ciertos prejuicios sobre la Atención Primaria, puede que debido en parte a los injustos juicios emitidos por otros profesionales en los hospitales”.

Hay que mejorar la coordinación entre los dos niveles asistenciales, con protocolos elaborados conjuntamente y con respeto mutuo. Todos somos importantes para que funcione el sistema sanitario: atención primaria, atención hospitalaria y los servicios de urgencias.

La precariedad laboral de muchos compañeros es muy preocupante y se debe acabar con ella. Como se acaba de declarar en un manifiesto: esto supone enorme temporalidad, gran vulnerabilidad, bajo nivel salarial y falta de derechos sociales.

Construyamos alternativas entre todos. Cambiemos ya el Colegio de Médicos con profesionales que quieran trabajar para los médicos y no para ellos mismos. Confiemos en los sindicatos que nos defienden. Trabajemos en nuestras sociedades científicas. Participemos en asociaciones profesionales como AFEM.

También es básico no creernos el ombligo del mundo: los médicos somos importantes pero la sanidad también se basa en los profesionales de enfermería, en el personal administrativo, en los salubristas, en los trabajadores sociales y en tantos y tantos compañeros implicados en el sistema público de salud.

Tenemos todavía un buen servicio de salud que presta una atención de calidad a pesar de todos los recortes, pero es necesario mejorarlo entre todos, con buenos directores de orquesta formados en gestión y en liderazgo y con la participación real de todos los que componemos el sistema de salud, incluyendo a los ciudadanos, que nos tienen que ayudar a elegir las prioridades.

Soy optimista y pienso que podemos mejorar mucho si nos dejamos de personalismos y remamos todos en la misma dirección. Construyamos alternativas consensuadas y fundamentadas y exijamos que se lleven a cabo.

Tomás Gómez Gascón
Médico de familia,Centro de Salud Guayaba. Profesor Asociado, Facultad de Medicina, Universidad Complutense de Madrid. Coordinador del Grupo de Investigación en Servicios y Resultados de Salud del Instituto Hospital 12 de Octubre i + 12. Vocal de la Mesa de Atención Primaria del Colegio de Médicos de Madrid. Presidente de AFEM (Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid)
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2 comentarios

  1. Eduardo Calvo en

    SR Repullo. Observo desconfianza en los médicos. En cambio, yo veo compañeros que llegan a las 8 h y se van …cuando acaban , más allá de las 15 h, hasta que hacen sus avisos.Y estudian por la tarde, y hacen sesiones, y publican… Son compañeros que desearían fichar y dejar su puesto a las 15 h , como controladores aéreos y pilotos, pero no pueden .
    Y , por su puesto, recelan o abominan de que les hagan trabajar por la tarde ” para hacer cirugía menor y ver pacientes frágiles”.
    Sí, porque trabajar más de 7 horas seguidas viendo enfermos , y sin que te paguen la comida ni horas extras , ni lo consideren guardia, debe ser lo normal en un país occidental desarrollado.

  2. JOSE REPULLO en

    Buenas reflexiones, Tomás; al hilo de ellas, he pensado en la sobrecarga que supone a los médicos tener que asumir una segunda jornada de tarde en la sanidad privada; sobrecarga que repercute en la mañana, en la tarde, y en la noche; y en las ganas de estudiar y estar al día; o de investigar y diversificar conocimientos; o de leer una novela… incluso estar con la familia.
    Quizás en la siguiente etapa convendría crecer en un suplemento de la jornada de tarde en el propio centro que nos permita crecer como profesionales y atender a algunos pacientes adicionales complejos y frágiles; o hacer la cirugía menor y menos compleja que tan necesaria es para nuestros pacientes.
    Eso sí, hay que comprometerse en cubrir la jornada, y controlar la piratería de los que llegan tarde, se marchan pronto y no están a lo que deben estar en su jornada.
    Si no hubiera tanta picaresca nos iría mucho mejor como país
    repu

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