DERECHO Y MEDICINA. La responsabilidad de los profesionales sanitarios (9), por Francisco Jiménez Mauricio

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RESPONSABILIDAD CIVIL (cont.)

2.-Responsabilidad subjetiva y objetiva

Es otro elemento de la Responsabilidad Civil del médico. La responsabilidad tiene su origen en la culpa o negligencia, de tal suerte que sin existir culpa no existe responsabilidad ni obligación de reparar el daño producido, aunque sea imputable al facultativo.

La responsabilidad objetiva sin embargo es la obligación de reparar el daño causado, sin existencia de  culpa o negligencia. El mero hecho de conducir un vehículo genera riesgo para las personas de ahí que la ley exija el seguro obligatorio, constituyendo un delito carecer de él. Esto es porque si conduciendo producimos daños a un tercero se garantiza su reparación por el seguro. Veremos en su momento que la responsabilidad patrimonial del Estado se acerca más a la responsabilidad objetiva que a la subjetiva aunque no plenamente.

3.-Obligación de medios

El criterio doctrinal y jurisprudencial emanado del Tribunal Supremo, es que el acto médico es una actuación de medios y no de resultados. El médico se obliga a suministrar al paciente los cuidados que requiera según el estado de la ciencia. Esta obligación de medios choca con la obligación de resultados, consistente en que, en tal caso, el médico se obligase a conseguir la curación del paciente, es decir a resultar infalible.

Se distingue entre dos tipos de medicina, la curativa y la no curativa.

Medicina Curativa

El médico tiene una clara obligación de medios, es decir el médico se obliga a aplicar toda su ciencia y su profesionalidad para tratar al paciente pero no a conseguir un resultado que en algunos casos nunca podrá conseguirse dada la naturaleza mortal del hombre, o la distinta forma de cada ser humano de reaccionar a un tratamiento.

Esa obligación de medios puede concretarse en los siguientes deberes imputables al médico (Doctrina Tribunal Supremo):

  • Utilizar cuantos remedios conozca la ciencia médica y estén a disposición del médico en el lugar donde se produce el tratamiento “Ley Artix ac hoc”.
  • Informar al paciente o en su caso a los familiares del mismo, siempre que ello sea posible de:
    • Diagnóstico de enfermedad o lesión
    • Pronóstico del tratamiento
    • Riesgo que pueda derivarse
    • Si los medios que se cuentan son suficientes o insuficientes y hacer constar esta circunstancia para que el paciente opte por otro centro más adecuado.
  • Continuar el tratamiento del enfermo hasta el alta e informar a éste de los riesgos que su abandono le puede comportar
  • En las enfermedades reactivas crónicas o evolutivas se ha de informar al paciente de la necesidad de someterse a los análisis y cuidados preventivos que resulten necesarios para la prevención del agravamiento o repetición de la dolencia.

Estas obligaciones sin duda existen cuando el paciente acude al médico para la curación de enfermedad o patología estableciéndose entre ellos una obligación de medios.

Medicina voluntaria

Se da cuando el paciente acude al médico en demanda de medicina voluntaria es decir, sin que exista dolencia patológica que requiera curación, sino que voluntariamente se requiere del médico, el mejoramiento de un aspecto físico estético o biológico sexual. La obligación de medios, sin dejar de serlo, exige una mayor garantía de obtener unos resultados o fiabilidad , buscada por el paciente (CIRUGÍA ESTÉTICA, ODONTOLOGÍA, CONTRACEPCIONES QUIRÚRGICAS).

4.-Lex artis ad hoc

La Lex artis ad hoc es el deber de cuidado o diligencia debida con la que ha de actuar el médico dentro de las reglas de su profesión y en una situación concreta y determinada.

Como ya hemos visto en puntos anteriores el Tribunal Supremo lo define como la aplicación de los medios necesarios y punibles de acuerdo con el estado de la ciencia y teniendo en cuenta el caso concreto.

LA RESPONSABILIDAD CIVIL EN EL TRABAJO EN EQUIPO

En la medicina actual es muy frecuente el tratamiento de un enfermo por un equipo de facultativos y demás profesionales sanitarios.

El principio de confusión consiste en que el médico que actúa correctamente puede confiar en que el resto de facultativos, enfermeras, auxiliares, etc., que intervienen en el proceso, también lo hagan. Por ello la actuación incorrecta de alguno de los miembros del equipo, genera una responsabilidad que sólo afecta al que obra incorrectamente, quedando los demás exonerados, salvo que el sujeto del equipo que actúa negligentemente lo haga de tal forma que su comportamiento necesariamente deba ser conocido por los demás. En esta situación se rompe el principio de confianza pudiendo existir responsabilidad en diferentes grados, en el resto del equipo.

Francisco Jiménez Mauricio
Abogado. Asesoría Jurídica de AMYTS
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