CON FIRMA. “El SERMAS a favor de incrementar las listas de espera”, por Julián Ezquerra

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Dice el refrán que “un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero”. Cuando hablamos de listas de espera, unas listas que afectan a cientos de miles de pacientes -no olvidemos que, entre listas de espera quirúrgicas, de consultas y pruebas complementarias, se alcanzan los 680000 pacientes-, disponer de profesionales y tiempo es algo más que un grano en el granero.

Desde 2013, recordemos de nuevo, el SERMAS ha prorrogado de forma unilateral una aplicación de la jornada de 37,5 horas en la que no se permite a los facultativos de los hospitales trabajar esas 10 horas mensuales más que suponen el aumento de las 35 horas semanales a las 37,5 horas. En su lugar lo que hacen es trasformar 10 horas de una guardia en jornada ordinaria, con ello dar por cumplido el horario, y no dejar trabajar esas horas, sino detraer de las horas de guardia el importe equivalente, es decir, los famosos 200 euros, en estos momentos ya algo más.

¿A quien afecta esto? Pues es sencilla la contestación, a todos los facultativos que hacen guardias. Visto así, no parece nada importante, salvo esa sensación de “robo” que se siente por esta medida, que se mantiene año tras año y que no tiene visos de solucionarse hasta que volvamos a la jornada de 35 horas. Por desgracia, hasta está sentenciado por la Justicia, y lo considera ajustado a derecho. Por cierto, en la aplicación de la jornada de 37,5 horas, también todos los médicos de Atención Primaria perdieron mucho, mas diría yo, al recortar la bolsa para sustituciones y dejar de pagar las ausencias no suplidas. Y los del SUMMA112 y esos retenes que les tienen puestos.

Pero veamos la situación de otra forma. ¿Qué se puede hacer con esas 10 horas mensuales que no se dejan trabajar a los facultativos? Esta es la pregunta; y a continuación la respuesta.

Un simple y sencillo cálculo: Los hospitales del SERMAS tienen una plantilla aproximada de 11.000 facultativos. No todos ellos hacen guardias, pues ya sabemos que hay especialidades en las que no las hay. Pero sí hay muchas especialidades que las hacen, hay módulos compensatorios por exención de guardias a mayores de 55 años, y están sus sustitutos con contratos de guardia. A groso modo, hablamos de unos 9.000 facultativos que sí realizan guardias (si son más o son menos, que lo diga la Administración, lo ratifique o lo desmienta). Cada uno de ellos ve cómo durante 11 meses le detraen los 200 euros (10 horas al mes), es decir, no le permiten trabajar 110 horas anuales.

Ahora trabajemos con esta cifra, y hagamos más números. Estas 110 horas por cada uno de los 9000 facultativos dan un total de 990.000 horas al año. La jornada anual de un profesional es de 1642,5 horas. Si dividimos el total de horas/año por la jornada, nos da la escalofriante cifra de 602 facultativos. El equivalente a la plantilla médica del Hospital Puerta de Hierro, más que la del Príncipe de Asturias, Getafe, Móstoles o Leganés, por poner unos ejemplos.

¿Cuántas intervenciones quirúrgicas, pruebas diagnósticas o consultas externas se pueden hacer con estos facultativos? No las suficientes para controlar de forma definitiva la lista de espera, pero sí para sumar una actividad que evite el descontrol y el aumento crónico de las listas, y para poner un poco de alivio a los miles de pacientes que las sufren.

No entiendo a qué espera el SERMAS para sentarse, plantear una alternativa y acordar un modelo de aplicación satisfactorio para los pacientes, los profesionales y la propia Consejería. No lo entiendo, aunque sé cuál es su idea. Ellos prefieren seguir haciendo lo mismo, lo que le marca Hacienda: “no trabajes más, que eso significa gastar más”. Imagino una conversación entre el consejero de Sanidad (ERS, Enrique Ruiz Escudero) y el de Hacienda (JFL, Javier Fernández Lasquetty) más o menos así:

(ERS) — Javier, traigo una propuesta para reducir listas de espera.

(JFL) — Dime, Enrique.

(ERS) — Nada, que hemos visto que si dejamos trabajar la jornada a los médicos, podemos reducir las listas de espera. Son el equivalente a 600 profesionales.

(JFL) — Enrique, ¿eso cuesta dinero?

(ERS) — Hombre, Javier, tendríamos que dejar de “robarles” los 200 euros mensuales, mas o menos 20.000.000 de euros al año.

(JFL) — No te equivoques, Enrique. Además de eso hay que añadir el gasto que supone aumentar la actividad: Capítulo II, recetas, etc.

(ERS) — Claro, Javier, la Sanidad cuesta, pero es una inversión.

(JFL) — Inversión, ¡qué inversión ni qué leches! Es gasto, más gasto.

(ERS) — Javier, entonces, ¿qué hacemos con los pacientes?

(JFL) — Enrique, pereces nuevo. Los pacientes, los pacientes son eso, muy pacientes y no protestan, fíjate que nos siguen apoyando en las elecciones y todo.

Es una ficción, pero podría ser una conversación muy real. No sé si esto lo leerán los consejeros aludidos pero, dentro de mis posibilidades, se lo haré llegar, aunque solo sea para que sientan la vergüenza que produce.

Por los profesionales sé que no lo harán, nos han marcado con una cruz desde que les echamos abajo su plan de privatización, pero por los pacientes, ¿qué culpa tienen los sufridos pacientes?

Para finalizar este CON FIRMA, solo una cosa más: anímate y firma esta petición:

Presidenta Ayuso, ¿quiere reducir las listas de espera? Deje a los médicos trabajar.

 

Julián Ezquerra Gadea
Médico de familia. Secretario General de AMYTS

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