EL RINCÓN DEL OPOSITOR. Apoyando a los profesionales

0

Como ya sabemos, se encuentra en marcha un proceso de Oferta de Empleo Público para médicos y otros titulados sanitarios, cuyas diferentes convocatorias han ido apareciendo desde finales de mayo y a lo largo del mes de junio, algunos de cuyos plazos de inscripción están comenzando a cerrarse. De todo ello hemos venido informando puntualmente a través de nuestra web, realizando un seguimiento completo del proceso de convocatoria. Y pretendemos dar continuidad y profundidad a ese seguimiento desde este espacio de la Revista Madrileña de Medicina.

La principal novedad del proceso radica en el modo de realizar el examen de la fase de oposición, que, en esta ocasión, será de tipo test. Es un método que reduce al máximo la posibilidad de manipulación de los resultados, al calificarse mediante un sistema de valoración objetiva; en el contexto hospitalario no era el sistema habitual de selección, y ello daba pide a todo tipo de malentendidos y sesgos, con frecuencia contrarios a los principios de igualdad, mérito y capacidad que deberían caracterizar a cualquier sistema de acceso a un puesto del sistema público sanitario. La opción por el examen de tipo test, por tanto, es una opción por reducir ese tipo de sesgos (por no llamarlos de otra manera), aunque desgraciadamente no los elimina por completo. Quizás por ello sea conveniente reseñar que el Código Penal tipifica algunos delitos que pudieran aplicarse ante cualquier sospecha de manipulación en relación con la oposición:

  • Artículo 405. A la autoridad o funcionario público que, en el ejercicio de su competencia y a sabiendas de su ilegalidad, propusiere, nombrare o diere posesión para el ejercicio de un determinado cargo público a cualquier persona sin que concurran los requisitos legalmente establecidos para ello, se le castigará con las penas de multa de tres a ocho meses y suspensión de empleo o cargo público por tiempo de uno a tres años.
  • Artículo 428. El funcionario público o autoridad que influyere en otro funcionario público o autoridad prevaliéndose del ejercicio de las facultades de su cargo o de cualquier otra situación derivada de su relación personal o jerárquica con éste o con otro funcionario o autoridad para conseguir una resolución que le pueda generar directa o indirectamente un beneficio económico para sí o para un tercero, incurrirá en las penas de prisión de seis meses a dos años, multa del tanto al duplo del beneficio perseguido u obtenido e inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tiempo de cinco a nueve años. Si obtuviere el beneficio perseguido, estas penas se impondrán en su mitad superior.
  • Artículo 442. La autoridad o funcionario público que haga uso de un secreto del que tenga conocimiento por razón de su oficio o cargo, o de una información privilegiada, con ánimo de obtener un beneficio económico para sí o para un tercero, incurrirá en las penas de multa del tanto al triplo del beneficio perseguido, obtenido o facilitado e inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tiempo de dos a cuatro años. Si obtuviere el beneficio perseguido se impondrán las penas de prisión de uno a tres años, multa del tanto al séxtuplo del beneficio perseguido, obtenido o facilitado e inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tiempo de cuatro a seis años.
    Si resultara grave daño para la causa pública o para tercero, la pena será de prisión de uno a seis años, e inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tiempo de nueve a doce años. A los efectos de este artículo se entiende por información privilegiada toda información de carácter concreto que se tenga exclusivamente por razón del oficio o cargo público y que no haya sido notificada, publicada o divulgada.

Y es que la transparencia y la justicia deben ser dos piezas claves de cualquier proceso selectivo. El daño infligido a cualquier posible perjudicado es suficientemente serio como para que el Código Penal proteja contra cualquier abuso en este tipo de procesos.

El temario de las oposiciones, además de un amplio contenido referido al campo específico de cada especialidad, recoge ocho temas comunes a todas ellas del ámbito de la legislación, la bioética, la investigación, la comunicación médico-paciente…, que pueden resultar un tanto desconocidos para los opositores, o, al menos, no adecuadamente sistematizados. Por ello, AMYTS comenzó a preparar para sus afiliados un curso de apoyo a la preparación de estos temas que está poniéndose en marcha, aunque la elevada demanda, que ha superado nuestras expectativas, está motivando algún retraso en la tramitación de las inscripciones. Los médicos afiliados a AMYTS han recibido información completa sobre el curso, pero aún pueden inscribirse en el mismo poniéndose en contacto con nuestra sede; los médicos no afiliados que tengan interés en afiliarse y participar en el curso pueden dejar sus datos en este formulario y esperar a que, en unos días, nos pongamos en contacto con ellos, facilitándoles la información y la documentación necesarias.

Por último, dejar constancia aquí de la riqueza de las reuniones que los delegados de AMYTS están promoviendo en diferentes sedes hospitalarias, de cuyas fechas ya se ha hecho publicidad por diferentes medios, entre otros  la propia página web de AMYTS. En ellas se informa de los distintos aspectos prácticos de las convocatorias, y se resuelven las dudas que los interesados puedan presentar. Es, además, un buen medio de conocer las demandas de los propios opositores, en muchas ocasiones relacionadas con lo exigente del criterio de superación de la fase de oposición, pues el número de aspirantes que pueden pasar la misma es muy reducida, lo que da un peso excesivo a la formación teórica sobre la práctica y reduce considerablemente las posibilidades de los médicos con mayor antigüedad, lo que podría suponer una pérdida importante de sabiduría práctica una vez se culmine el proceso selectivo, sobre todo en categorías en las que no se ha convocado un proceso selectivo en más de una década, como es el caso de la Odontología o, fuera del ámbito directamente clínico, la Informática Sanitaria. AMYTS no está de acuerdo con ello, como tampoco lo está con procesos que se caracterizan justamente por lo contrario, por hacer casi inaccesibles para los médicos jóvenes el trabajo estable en el sistema sanitario. Ambos colectivos salen tremendamente perjudicados por la indolencia crónica de la Administración, que eterniza eventualidades e interinidades al no convocar con suficiente regularidad procesos selectivos. Uno de nuestros objetivos, en los próximos meses, es precisamente trabajar sobre el modelo de selección y provisión de plazas, definiendo y proponiendo un modelo de baremación que equilibre la valoración de la sabiduría teórica y de la práctica, las oportunidades de los jóvenes médicos y de los médicos que ya han venido prestando sus servicios a la población en nuestro sistema sanitario. Y desde ahí exigir, de una vez por todas, que se defina legalmente el proceso de selección y provisión de plazas del sistema sanitario público en un marco racional, estable y transparente.

Compartir:

Deja una respuesta

¡Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en esta web! Si sigues navegando, consientes y aceptas estas cookies en tu ordenador, móvil o tablet. Más información sobre las cookies y cómo cambiar su configuración en tu navegador aquí.

x