EDITORIAL. “Sindicalismo del siglo XXI y servicios esenciales”, por Ana Giménez

1

En las últimas semanas hemos asistido a un cambio muy importante en el estilo de protesta de los médicos de Atención Primaria, a los que este sindicato AMYTS tiene el orgullo de representar y defender.

La situación pandémica, que nos arrasó desde marzo del año 2020, nos hizo dar el mil porciento de nuestra capacidad: un día y otro día y otro día y otro… Hasta que llegó el día en el que ya no pudimos más, y pese a la situación sanitaria, y probablemente por ella, decidimos exigir trabajar en condiciones adecuadas. Trabajar en condiciones adecuadas significa trabajar con tiempo suficiente, con seguridad suficiente y con una retribución justa.

La justicia de la retribución es difícil de calcular, pero es evidente que podemos hacernos una idea simplemente valorando las retribuciones tanto de las Comunidades Autónomas como de los países de nuestro entorno europeo. Pero si bien la retribución es importante, lo que de verdad es definitivo son las condiciones de trabajo y la seguridad. Por este motivo, en septiembre del año 2020 AMYTS anunció una huelga. Porque no podíamos más, porque nuestra salud y la de nuestros pacientes estaba en juego. Pero finalmente, tras llegar a un acuerdo con la administración sanitaria de la Comunidad de Madrid y tras el anuncio del Plan de mejora de la Atención Primaria de Ayuso, no necesitamos ponerla en marcha.

En el mes de febrero, la falta de cumplimiento de los acuerdos de huelga (que, por cierto, tienen rango suficiente como para su obligado cumplimiento), y el empeoramiento de las condiciones de trabajo nos empujaron a una nueva convocatoria de huelga. No nos podíamos conformar con acuerdos cuyo cumplimiento nunca llegaba.

Pero de nuevo los vaivenes políticos nos volvieron a obligar a desconvocar la huelga. Una vez más. Esta vez porque nos quedamos sin interlocutor para negociar.

El juego es desigual. Y no nos gusta.

Por un lado, sentimos que las convocatorias de huelga cada vez tienen menos eficacia Por muchos motivos:

  1. Por el compromiso que, como médicos, tenemos para con nuestros pacientes. Ese compromiso provoca verdadera angustia cuando dejan de atenderlos para exigir sus derechos laborales.
  2. La perversión de la Administración, que conculca el derecho a la huelga que, como trabajadores, tienen los médicos y sanitarios en general. Esto es especialmente sangrante entre los facultativos del SUMMA 112, que tienen abolido de facto ese derecho constitucional a la huelga, porque siempre les castigan con unos servicios mínimos del 100%. Con la excusa de que somos un servicio esencial. Sí, sí, muy esencial pero que trabaja siempre al límite de sus posibilidades por falta de inversión.
  3. Porque, en el caso sobre todo de los médicos de Atención Primaria, el trabajo que no se hace un día queda pendiente para el día siguiente. Y por lo tanto se pierde la retribución de los días de huelga, pero el trabajo queda pendiente para los días siguientes, por lo que ven mermadas sus retribuciones aunque no su carga laboral.

Por este motivo, desde AMYTS, y con el inmejorable apoyo de nuestra asesoría de prensa, iniciamos una campaña de denuncia, de denuncia mediática, porque hemos entendido, que a los políticos en verdad no les importa que un día no vayamos a trabajar y que nos descuenten el dinero (todavía recuerdo a un antiguo Director de Recursos Humanos que se vanagloriaba de lo que se iba a “ahorrar” con cada día de huelga). A los políticos lo que les importa es que les saquen los colores, que se exponga públicamente el maltrato al que someten a sus empleados. Que su maltrato a los médicos -y secundariamente a los ciudadanos a los que luego tienen que pedir el voto- se vea  expuesto públicamente: en las televisiones, en las redes sociales.

La campaña, iniciada en el mes de abril del presente año por parte del Sector de Atención Primaria de AMYTS, es una campaña imaginativa, en la que hemos mostrado a la población, a los ciudadanos…

  • de qué forma nos vemos obligados a trabajar, rememorando las antiguas consultas de cupo de mediados y finales del siglo XX;
  • cómo los médicos van abandonando el ejercicio de la Atención Primaria, y los que quedan mueren de sobrecarga;
  • centros de salud de bochorno, en los que las condiciones laborales, e incluso la situación física de los edificios, son simplemente una vergüenza;
  • como los médicos cogen la maleta y se van, a buscar un horizonte laboral que le sea más benigno;
  • y finalmente, en el acto del día 27, ante la Asamblea de Madrid (dirigido a los ciudadanos y aquellos asambleístas de la Comunidad de Madrid que nos han querido escuchar), el testimonio de aquellos médicos que decidieron irse, y consiguieron unas condiciones laborales y retributivas mejores que las que tenían en Madrid.

Este es el nuevo sindicalismo del siglo XXI, un sindicalismo creativo e innovador que busca concienciar a la población y sonrojar a los políticos, evitando al máximo esas huelgas que recoge nuestra Carta Magna, que tan poco nos agradan y que deben ser siempre el último recurso.

Y esto no ha hecho más que empezar

#HuelgaAtenciónPrimaria

#StopMaltratoMedico

Ana Giménez Vázquez
Médico de familia, C.S Perales de Tajuña. Tesorera de AMYTS

Compartir:

1 comentario

  1. CompletoDesconocido en

    Querría sólo puntualizar algunas cosas sobre su reflexión.

    1- Las huelgas no son cada vez menos eficaces. En nuestro sector, nunca, nunca han sido eficaces salvo en una ocasión cuando la presión popular fue tan abrumadora, ( el intento de privatización en la C de Madrid), que hizo recular a los políticos, ( no la huelga en sí, sino la repercusión mediática, encierros en los centros de salud…es decir protestas DE VERDAD). Dejar de trabajar en el sector público no tiene absolutamente ningún efecto en la Administración.

    2- Se agradece que , al menos en su reflexión, parece que ya nos vamos dando cuenta de que la única forma de presionar o al menos de poner evidencia a los pésimos gestores que tiene la Sanidad Madrileña es sacarles los colores en público, con nombres y apellidos…..y acto seguido exigir sus cabezas y un cambio del modelo de gestión, ( sin lo cual cambiarán a los fulanos y seguiremos igual). NO he visto que nuestras últimas pataletas salgan en ningún medio en prime time. Han tenido más repercusión las protestas del examen MIR, (otro atropello por cierto).

    3- Da la impresión de que se da siempre “el primer paso”, pero no hay coraje de llevar las protestas al nivel ni siquiera de los MIR. La pandemia ha dejado expuesta la negligencia absoluta de nuestros gestores tanto en las propias gerencias como al más algo nivel político. miles de muertos y seguimos sin intención de golpear donde realmente dolía, no se nos oyó durante la campaña de elecciones, no se consiguió arrancar compromisos de cambio durante la campaña, ( eso sí nos pagaron la productividad = migajas y os estáis calladitos)

    4- Muchos sospechamos que esta tibieza a la hora de escalar las protestas puede estar relacionada con los 50+ millones que han recibido los sindicatos del Gobierno en los últimos años. Solo los que estáis dentro podéis saber esto claro, pero es un hecho que el dinero está ahí. Todas estas cosas generan desconfianza en los que tendríamos que perder dinero en el caso de una huelga, ( los liberados sindicales siguen cobrando).

    En cualquier caso, muchos seguimos esperando el día en el que haya que hacer protestas DE VERDAD y cuando hay que hacerlas. Llevamos décadas con pataletas y huelgas periódicas y cada vez estamos peor.

    Un saludo y ánimo si esta vez va en serio.

Deja una respuesta

¡Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en esta web! Si sigues navegando, consientes y aceptas estas cookies en tu ordenador, móvil o tablet. Más información sobre las cookies y cómo cambiar su configuración en tu navegador aquí.

x