EDITORIAL. “La dedicación exclusiva del médico: aprendamos de nuestros errores”, por Cristóbal López-Cortijo

0

La tumultuosa y eterna campaña electoral que nos acompaña en los últimos meses, y que, lógicamente, tiene un eco manifiesto en los “mentideros” sanitarios, nos trae de vez en cuando ecos del pasado.

Una de esas ideas, que a modo “globo sonda” lanzan algunas formaciones políticas, es el concepto de la Dedicación Exclusiva de los médicos al sistema sanitario público; concepto que se aplicó en el antiguo INSALUD en 1987, cuando nos gobernaba el PSOE. Al menos dos partidos políticos de los que contienden en el actual “ruedo” electoral, y de distinto signo político, han hecho mención a la posibilidad de reinstaurar esta figura en el sistema sanitario público.

Los defensores de la Dedicación Exclusiva argumentan a su favor que retribuir a los profesionales más cualificados de una forma especial su dedicación a la empresa es algo habitual y deseable. Efectivamente, algunas grandes empresas así lo hacen con sus directivos para evitar la competencia desleal. Pero actuar de esa manera con los médicos que trabajan en el sistema público de salud en base a la suposición de una conducta desleal es un error que está fuera de la actuación de nuestros profesionales.

Desde 1987, la aplicación de este concepto ha ido desapareciendo del sistema público en la casi totalidad de los servicios regionales de salud, siendo solo residual en muy pocas Comunidades Autónomas.

La retribución especial de la Dedicación Exclusiva, voluntaria y, menos aún, obligatoria, se ha mostrado una “inversión” inútil de los sistemas sanitarios, sobre todo cuando su contraprestación es exclusivamente la “fidelidad” al sistema, suponiendo que quien realiza un pluriempleo es un potencial generador de comportamientos oportunistas o un profesional menos dedicado a su responsabilidad pública. Esto no solo constituye una falacia, sino que además comporta una ofensa a los miles de profesionales que desde hace años comparten de forma ética y ejemplar su dedicación simultánea al sistema público y privado.

Desde AMYTS opinamos que este esfuerzo presupuestario que supondría la retribución especial de la Dedicación Exclusiva se podría orientar de forma más práctica, rentable y justa.
Todos sabemos que el aumento de la presión asistencial, por razones demográficas y de toda índole, es un hecho constatado y en continuo e imparable incremento. La saturación de las consultas en Atención Primaria y Hospitalaria,y la presencia constante de la espera en pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas no ha hecho sino incrementarse, y hasta los políticos han hecho de ellas su caballo de contienda electoral.

Hasta ahora se ha intentado solucionar, primero, a través de planes coyunturales de actividad por las tardes; posteriormente los gobiernos liberales de muchas Comunidades han derivado esta actividad hacia la medicina privada con conciertos más o menos transparentes y que a la postre, al menos en Madrid, se han revelado insuficientes y cargados, ellos sí, del comportamiento oportunista antes comentado por parte de las instituciones y las empresas concesionarias.

Aprovechemos la oportunidad, dediquemos de forma transparente parte del presupuesto a mejorar la asistencia sanitaria desde dentro del propio sistema público. Que cada centro disponga de forma continuada de un grupo de profesionales en cada especialidad que asegure la continuidad asistencial más allá del exiguo horario actual. Cada profesional, dentro de un plan marcado por cada Gerencia, podrá adaptar su disponibilidad a ese horario ampliado, con planes de desarrollo concretos y estructurados en el tiempo y los medios. El sistema, y por tanto nuestros pacientes, se beneficiará de ello, y los profesionales podrá ajustar su dedicación cada uno según sus posibilidades, siendo retribuidos de forma justa y transparente por ello. Los costes de esta gestión por parte de la sanidad pública serían menores a los actuales.

Si de una forma creativa se pone en marcha una iniciativa generalizada de incremento pactado y planificado a largo plazo de la actividad asistencial en el sistema sanitario público, todos saldremos ganando, y el primero, el paciente. No caigamos, pues, en errores del pasado, no seamos dogmáticos sino creativos: los médicos del sistema sanitario público tenemos mucho que decir y hacer para mejorar nuestro rendimiento y nuestro trabajo… si no nos lo impiden.

Cristóbal López-Cortijo,
Jefe de Sección ORL, Hospital Puerta de Hierro. Vicepresidente de AMYTS
Compartir:

Deja una respuesta

¡Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en esta web! Si sigues navegando, consientes y aceptas estas cookies en tu ordenador, móvil o tablet. Más información sobre las cookies y cómo cambiar su configuración en tu navegador aquí.

x