EDITORIAL. «Facultativos en abuso de temporalidad. Es necesaria una solución YA», por Julián Ezquerra

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Decía Jean De La Bruyère que Esencial a la Justicia es hacerla sin diferirla. Hacerla esperar es injusticia. Esta frase define bien lo que está sucediendo con la situación que viven nuestros compañeros interinos y eventuales en situación de permanente abuso al que son sometidos por la Administración, en nuestro caso, por el SERMAS.

Llevamos muchos años sufriendo este mal endémico que sufre el Sistema Sanitario y los profesionales que trabajen en él. La situación de eventualidad, de no acceso al trabajo en condiciones de fijeza, en definitiva, de abuso de temporalidad, es seña de identidad del Sistema. Y esto viene de lejos. Hay que recordar la “histórica” OPE de consolidación de 2001, una oferta extraordinaria que se planteaba como única solución a la situación que se había creado en el entonces mayoritario INSALUD, que había originado una bolsa de eventualidad que era inasumible. Esa OPE sería la solución a una situación que no se podía volver a repetir, se decía por entonces.

Pero la situación no cambia si las condiciones que nos llevaron a ello tampoco lo hacen. La Administración, una vez más, ha repetido los errores, ha permanecido inmóvil y sin reaccionar ante el habitual retraso de convocatorias de OPE y la lentitud exasperante de las mismas, saltándose lo establecido en el Estatuto Básico del Empleado Público y el Estatuto Marco. De nuevo, 20 años después, se repite la misma historia. Si ante un problema no se hace nada, si la desidia, e incluso -me atrevería a decir- la intención de las Administraciones, es mantener a los profesionales en precario, en situación de temporalidad, sometidos al miedo de verse desplazado de su trabajo, lo han conseguido. Hemos vuelto al punto de partida.

Pero esta vez, a diferencia del 2000, no hemos permanecido quietos: se ha llevado ante la Justicia este abuso. AMYTS, a través del despacho de Javier Araúz, planteó lo que denominamos la “vía europea contra la precariedad”. Se logró iniciar el proceso con unos cuantos “valientes” “inconformistas”, profesionales que estaban dispuestos a luchar en los Tribunales de Justicia para reclamar ante esta situación de abuso. Y claro, el que la sigue la consigue, y un primer caso es elevado desde un Juzgado de lo Contencioso de Madrid, como cuestión prejudicial, ante el Tribunal De Justicia de la Unión Europea (TJUE). Y este, el pasado 19 de marzo de 2020, se pronunció sobre este tema y, en palabras del propio Javier Araúz, “la sentencia supone un importante avance en el reconocimiento de los derechos del personal interino y temporal del Sector Público, y un importante varapalo para las Administraciones Públicas españolas, por cuanto que acaba con los argumentos tradicionalmente utilizados por las autoridades españolas para negar sus derechos a estos empleados públicos temporales/interinos”.

Pero, además, los movimientos que hay en relación a esta situación precipitan los acontecimientos. Por una parte, el Ministerio de Administraciones Públicas anuncia posibles modificaciones que pretenderían dar solución a esta situación de abuso, unos “globos sonda” que no convencen a nadie. Por otra, el Tribunal Supremo ha emitido una nota anunciando una rectificación de su doctrina en relación con la duración del contrato de interinidad por plaza vacante del Sector Público, sobre la que el letrado anteriormente mencionado emite su juicio en una red social.

Todo va confluyendo, y lo hace de forma que, el final, sea una solución que ponga fin a la situación de abuso que sufren miles de profesionales, y que debería concluir con la adquisición de su condición de fijos, se llamen como se llamen y hasta que se extinga su contrato por jubilación o por renuncia al mismo.

Pero en todo este proceso hay muchos interesados. No están solo los “abusados”, están también los que legítimamente aspiran a obtener una plaza fija mediante la superación de los procesos selectivos que hay convocados. También deben ser satisfechas las aspiraciones de quienes ya son fijos y desean ejercer su derecho a la movilidad y, por tanto, a poder presentarse a un concurso de traslados previo. La pregunta ahora sería: ¿y todo esto es compatible? Pues veamos los datos.

Por suerte, disponemos de una potente herramienta en el SERMAS, el “Portal estadístico de personal del Servicio Madrileño de Salud”, actualizado mensualmente y del que podemos extraer información muy detallada de la situación del personal: tipo de contrato -fijo, interino o eventual-, tipo de vinculación jurídica,  centro de gasto, categorías, etc. De los datos pertenecientes al mes de mayo de 2021,  y del número de plazas de las diferentes especialidades pendientes de convocar en las ofertas de empleo 2018 y 2019, extraemos el siguiente cuadro:

Del total de facultativos de que dispone el SERMAS, hay un 44,2% de no fijos; de ellos, el 32,7% son interinos y el 11,5% eventuales. Unas tasas de situación de eventualidad inaceptables. Y la expectativa de resolución de esta situación está muy lejana en el tiempo, pues todos conocemos cómo es de lento el desarrollo de las oposiciones, los años que trascurren desde que se aprueban las ofertas hasta que concluyen con los nombramientos y tomas de posesión.

A primera vista da la sensación de que, si hacemos justicia con los que son objeto de “abuso” (es decir, con los interinos/eventuales que llevan más de 3 años en esta situación y sin haber podido optar a una OPE, no al anuncio de la misma), y se les hace fijos como sanción al abuso de temporalidad, se podrían quedar sin plazas los opositores que quieren acceder a través de las respectivas convocatorias. Pero es que a esta realidad descrita en la tabla se debe añadir otra de gran importancia. Me refiero a que en el periodo de tiempo que trascurre entre la convocatoria y su finalización, las vacantes generadas por las jubilaciones masivas que se producirán en los próximos años ofrecen la oportunidad de nuevas convocatorias. De nuevo en el portal estadístico de personal disponemos de unas tablas en las que se aprecia que hay a día de hoy 3.198 facultativos con más de 60 años, lo que generará abundantes vacantes por jubilaciones en los próximos 5 años.

Volviendo al título de este editorial, es necesario y es de justicia dar una solución ya a estos profesionales que llevan años en esta situación de abuso, años de precariedad, en los que es difícil hacer un proyecto de vida; es hasta complicado en muchos casos acceder a algo tan normal como una hipoteca. Unos profesionales que han demostrado su valía aún a pesar de todas estas condiciones, que han dado todo para sacarnos adelante en esta pandemia, que han merecido el aplauso de los ciudadanos, incluso los elogios y palmaditas de los políticos y gestores… Algo que no es suficiente, y que pone en manos de estos últimos hacer algo más, cambiar las normas, legislar de urgencia, como hacen cuando les interesa a ellos, por ejemplo, una reforma exprés de la Constitución, la aprobación de un estado de alarma, etc. No hay excusas: SOLUCIÓN YA, INMEDIATA, para los facultativos y resto de profesionales objeto de abuso. Se lo deben, se lo debemos.

Julián Ezquerra Gadea
Médico de familia, CS Las Rozas – El Abajón
Secretario General de AMYTS

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