EDITORIAL. “¡Basta ya! Ha llegado el momento”, por Julián Ezquerra

0

No solo eres responsable de lo que haces, sino de lo que no haces, de lo que no defiendes y de lo que callas.

Escribía recientemente un artículo de opinión (CON FIRMA titulado “cuando la lección se invierte” en la e-revista de AMYTS) en el que alababa a los residentes y su valentía, demostrada durante la convocatoria de una huelga indefinida que han secundado masivamente, que han sabido mantener y que ha concluido, como no podía ser de otra forma, con un éxito rotundo. Sabían lo que querían, sabían lo que tenían que hacer, y lo han hecho.

Creo que su ejemplo debe cundir, debe hacernos ver a los facultativos cuál es el camino, mas allá de los habituales “no es el momento”, “es que los pacientes”, “es que los servicios mínimos”, “es que para lo que vale”, “es que me descuentan tanto”… Es el momento, porque la situación es insostenible. Los pacientes que lo precisen seguirán siendo atendidos. Los servicios mínimos habituales son asumibles. Sí que vale y, como muestra, la que han realizado los residentes. Lo que te descuentan es menos de lo que ganas si la huelga es efectiva. No hay excusas.

AMYTS ha realizado una encuesta entre sus delegados, afiliados y facultativos en general, para ver la opinión de todos ante la posibilidad de convocar de forma inminente una huelga. Sí, una huelga, nada de concentraciones o manifestaciones solamente. Nuestra arma mas potente es la huelga y cuando es necesario hay que tener el valor de utilizarla. Y parece que los resultados van a estar en esa línea.

Con independencia de que sea más que justificada, a todos los niveles asistenciales, ¿es ético plantearla ahora en plena segunda ola de la pandemia Covid-19? Ése es el verdadero dilema. Por una parte, nuestra responsabilidad con los ciudadanos en esta situación, por otra el momento estratégico para hacerla, para poner en situación de apuro a la Administración político-gestora que nos maltrata.

La Atención Primaria muere lentamente, agoniza diría yo, abandonada a su suerte, sin que nadie se plantee su refuerzo, poner soluciones a la precariedad, la huida de profesionales, la desmotivación, la sobrecarga asistencial insoportable, la burocratización desquiciante… O se revierte, o este imprescindible servicio sanitario muere. Sé que a los políticos les interesa poco; al fin y al cabo no es políticamente rentable, mas allá de que algún Ayuntamiento vea satisfecha su petición de tener un nuevo centro o médico; y no digo ya pediatra, un bien escaso y en vías de extinción.

El SUMMA es un servicio imprescindible, la primera atención médica de urgencias y emergencias, la que mantiene la situación mientras los otros servicios descansan, además de la siempre existente Urgencia Hospitalaria, otro de los eslabones débiles del sistema, sin especialidad (como no la tiene el médico del SUMMA), con trabajo que no distingue de horarios o festivos y fines de semana, precarizada hasta el infinito… Pero volvamos al SUMMA. ¿Qué condiciones de trabajo tienen para que no se cubran plazas de médicos ofertando directamente interinidades? Alguien debe plantearse que no reconocer su nocturnidad y especial penosidad puede ser el origen del problema, y su solución pasa, claramente, por mejorar sus condiciones laborales, por reconocer lo obvio.

Y ¿qué queréis que diga de los hospitales? Plantillas cada día mas ajustadas, con presión constante por las listas de espera, guardias como única fuente de mejora de retribuciones… Unas guardias, por cierto, pagadas a precio irrisorio, que no computan como tiempo trabajado a efectos de jubilación, de las que se detraen 10 horas mensuales para “cumplimiento de las 37,5 horas semanales”, creando discriminación entre facultativos… Jefaturas que en muchas ocasiones son correa de transmisión de órdenes de dirección, no evaluadas periódicamente, a las que se accede por criterios poco profesionales… Hospitales dirigidos por equipos directivos que no se nombran según establece la Ley de Profesionalización de las Instituciones Sanitarias del SERMAS, y que siguen siendo nombramientos a dedo con apariencia de concursos…

Y tenemos temas que son transversales. La Carrera Profesional no pagada al 100%, sin abonarla, a pesar de lo acordado, a interinos y eventuales. La alta precariedad laboral, con escasas oposiciones, que mantienen tasas de eventualidad del 40% de la plantilla, incluso con categorías, como la de Urgencia Hospitalaria, con el 90%. Sin concursos de traslados, con selección de personal que no reúne los mínimos criterios legales (en Hospitales), etc.

Todos estamos mal, cada día peor. Es nuestra responsabilidad solucionar esta situación. Ya no vale esconder la cabeza baja el ala, mirar hacia otro lado, seguir con las quejas de pasillo. Es momento de decir basta ya, hasta aquí hemos llegado.

Es el momento de plantear una HUELGA en defensa de nuestra Sanidad, de nuestra dignidad, de los profesionales. Esto es la mejor aportación a la sostenibilidad del Sistema, a prestar el mejor servicio a los pacientes.

Por ellos y por nosotros, no lo dudes y súmate. Es mi opinión, no se si equivocada o acertada, pero la manifiesto públicamente y sin miedo. Pero la decisión final la tomaremos entre todos, analizando las respuestas, las propuestas, el sentir de la mayoría.

Debemos escuchar a todos y tomar decisiones meditadas y apoyadas.

Sin todos vosotros, sin vuestra colaboración, nada será posible.

Julián Ezquerra Gadea
Médico de Familia. Secretario General de AMYTS

Compartir:

Deja una respuesta

¡Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en esta web! Si sigues navegando, consientes y aceptas estas cookies en tu ordenador, móvil o tablet. Más información sobre las cookies y cómo cambiar su configuración en tu navegador aquí.

x