Diario AMYTS del coronavirus, 18 de mayo de 2020

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A pesar del más que probable efecto de infranotificación del fin de semana, los datos de nuevos infectados parecen apuntar a que seguimos en la lenta fase descendente de la evolución del primer embate de la pandemia COVID. Sin embargo, es llamativo el dato correspondiente a la Comunidad de Madrid, con sólo 5 nuevos infectados, lo que no es más que un espejismo que refleja más bien la diferente forma en que Madrid notifica los casos, como nos cuenta magistralmente @daandina en este hilo de Twitter, y que no sabemos cómo provoca cosas tan curiosas como un descenso fantasma en el número de casos entre ayer y hoy (¿??, entendemos que por error).

La actualidad en Madrid está copada prácticamente por la situación de la Atención Primaria, cuyas limitaciones parecen haber sido la principal causa esgrimida por el Ministerio para no conceder a nuestra Comunidad el cambio a la fase I del proceso de desescalada. Lo que desde el gobierno de la Comunidad de Madrid es leído como una decisión de corte político-partidista, los propios médicos del nivel asistencial lo entienden como una realidad apabullante, en la que vive sumido este nivel asistencial: limitación de recursos humanos, problemas para el diseño de circuitos limpio-sucio, limitaciones importantes en cuanto a limpieza y desinfección… Realmente, hace falta una apuesta seria y decidida por la Atención Primaria en Madrid, para que realmente sea la que siempre debió ser y pueda dar respuesta adecuada a las exigencias de la nueva situación. Y para ello hace falta aprovechar, además, todos los profesionales que en breve terminan su formación especializada en nuestra Comunidad, algunos de los cuales ya están fuertemente tentadas por las ofertas de otras CCAA.

Los profesionales vivimos con dolor la excesiva politización (de la mala) de todo el tema de la desescalada. Hay una autoridad sanitaria que propone unos criterios y aplica unas decisiones (y habrá que garantizar que, efectivamente, las toma bien, con la debida transparencia), y toda una serie de autoridades delegadas que se creen por encima de esos criterios y decisiones, y los cuestiona abiertamente. Pero, como vemos, los profesionales percibimos por encima de todo ello la realidad, una realidad insuficiente para atender el gran reto al que nos enfrentamos. La “mala política” (la política de pasarela y confrontación) debería alejarse al máximo posible de un tema tan serio como el COVID-19, y dejar paso a la buena política, la política cercana a la realidad, y que no usa vidas y sufrimientos en favor de intereses electorales o de poder. Incluso el gobernador del Banco de España se ha dirigido a los políticos para que dejen de utilizar políticamente la crisis COVID y se pongan a trabajar con la altura de miras necesaria para afrontar esta crisis, no sólo sanitaria sino también social.

Otro tema que está produciendo gran malestar entre los afectados es el de la elección de plazas MIR de la convocatoria 2019-2020. El Ministerio ha optado por una elección 100% telemática, que preocupa a un buen número de candidatos, y ha introducido una serie de modificaciones en los baremos que ha creado cierto revuelo mediático. Ayer mismo se convocó, con gran éxito, una manifestación virtual con las reivindicaciones de este colectivo de futuros electores de plaza, bajo diferentes lemas con el común denominador de FSE (Formación Sanitaria Especializada), y la propia Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (en la que AMYTS está integrada) ha expresado su preocupación por la situación creada, animando al Ministerio a buscar una solución que concilie los diferentes intereses en juego en un tema de tal trascendencia.

Aprovechamos para recordar, por otro lado, que está en marcha, hasta el próximo día 20, el proceso de actualización de bolsa para los profesionales cuyo contrato haya sido realizado en el contexto del “Plan especial #COVID19” durante esta crisis. Sorprende que tengamos que llegar a pedir que se retribuya el esfuerzo extra que algunos profesionales han realizado durante lo más duro de la crisis COVID. Así hemos hecho, por ejemplo, con los pediatras que respaldaron desde casa la atención infantil de los centros de salud abiertos los fines de semana de marzo y abril. Y estamos tratando de incidir en los Planes funcionales de los distintos centros sanitarios (como es el caso del Hospital G. U. Gregorio Marañón) para que reconozcan la necesidad que estos tienen de mantener, e incluso consolidar, los contratos realizados para la crisis COVID para poder dar una respuesta correcta a la situación COVID-plus a la que nos estamos comenzando a enfrentar.

Y finalmente, en nuestro repaso de la página de documentación técnica del Ministerio de Sanidad sobre coronavirus, hemos encontrado numerosas modificaciones incorporadas en los últimos días:

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