CON FIRMA. “De la bolsa centralizada y de la necesaria transparencia en la contratación de profesionales”, por Ana Giménez

0

Cuando comencé a trabajar como médico de familia, me gustaba sobre todo que en Atención Primaria las reglas del juego fuesen conocidas: el acceso a los puestos de trabajo tenía unos cauces más o menos públicos y objetivos (siempre hay hueco para las excepciones, claro está), que de alguna forma daban las mismas oportunidades a todos: oposiciones periódicas para consolidación de empleo, bolsas de trabajo con baremos públicos… Y a estas es a las que me quiero referir hoy.

Recuerdo que algunos compañeros de hospitales suspiraban por la apertura y objetividad del sistema, pues ellos llevan años suspirando por la creación de bolsas centralizadas de contratación que den homogeneidad al acceso a trabajo y que no dependa de los servicios y los centros hospitalarios donde se hubiese realizado la formación MIR.

Las bolsas tenían, desde luego, inconvenientes y límites, por lo que no quiero decir que fuesen la panacea, y desde hace tiempo que hemos hecho propuestas de mejora y peticiones de renegociación para intentar subsanarlos. Como ejemplo, sirva decir que la bolsa para Atención Primaria y SUMMA es única cuando los criterios para trabajar en uno y otro nivel no son los mismos, y esto hay que arreglarlo.

El sistema, sin embargo, planteaba limites a la homogeneidad, pues con la estructura previa de 11 áreas sanitarias había también 11 comisiones de baremación distintas que tomaban decisiones distintas para baremar, aunque luego los expedientes se sumasen todos en una lista única. En el caso de las oposiciones, por supuesto, eso no existía, pues el tribunal es único.

Con la implantación del modelo de área única en el año 2010 se produjeron dos fenómenos casi al mismo tiempo: por un lado, la bolsa dejó de ser empleada para las contrataciones con la misma luz y taquígrafos que antaño, y por otro lado, la antiguos responsables de la dirección de Recursos Humanos del SERMAS paralizaron la actualización de méritos, de tal forma que el último listado definitivo de bolsa corresponde a la actualización de méritos de 2011. Esta situación de paralización, fue utilizada de forma discrecional para “saltarse” el orden establecido por Bolsa tanto a nivel de las gerencias como de las direcciones asistenciales, e incluso en los propios Centros de Salud. La situación cada vez era peor, pero la opacidad de las contrataciones (tan distintas de aquellas en las que se hacían llamamientos centralizados según turno en bolsa ) impedía una actuación eficaz para subsanar las situaciones de demanda que surgían.

Finalmente se ha producido un cambio: ha cambiado la Dirección General de Recursos Humanos, y parece que un aire nuevo llega a las contrataciones. Pero para poder “desfacer entuertos” -que diría Cervantes-, hay mucho trabajo por hacer:

  • En primer lugar hay que baremar lo que estaba sin hacer desde hace tantos años, y luego mantenerlo adecuadamente actualizado de forma que los ceses pasen de forma ordinaria a su puesto en Bolsa y se eviten las locuras de rebaremaciones cada vez que hay movimentos importantes de personal.

  • En el marco del Área única no cabe otra cosa que hacer baremación centralizada que dé homogeneidad a los criterios. Y si de verdad hay voluntad de buen ejercicio, hay que nombrar responsables de la baremación. Es un tema muy serio.

  • Y por supuesto, es necesario dar publicidad a la Bolsa de forma que todos los aspirantes sean conscientes en todo momento de su posición.

A esto, o a mejorar desde este punto de partida y/o en esta dirección, se ofrece AMYTS. Y a recibir cualquier tipo de sugerencia que pueda ser constructivo en consolidar un sistema justo de acceso a las plazas del sistema sanitario.

De esta manera contaríamos con una bolsa viva, en actualización permanente y de gestión transparente para poder dotar, en todo momento, de los mejores profesionales a nuestro sistema sanitario, y de poder reconocer el esfuerzo de cada uno de ellos por mantener su conocimiento y competencia profesional. ¿Es eso soñar? Pues soñemos y, a continuación, transfiramos el sueño a la realidad

 

Ana Giménez Vázquez
Médico de familia. Presidenta del sector de AP, AMYTS
Compartir:

Deja una respuesta

¡Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en esta web! Si sigues navegando, consientes y aceptas estas cookies en tu ordenador, móvil o tablet. Más información sobre las cookies y cómo cambiar su configuración en tu navegador aquí.

x