CON FIRMA. “Sobre la jornada de 37,5 horas semanales”, por Carlos Castaño

0

El Gobierno Rajoy aprobó para 2012 el mayor recorte de la historia y una gran subida de impuestos. Entre las medidas se encontraba una congelación de salarios y un aumento de la jornada laboral de 35 a 37,5 horas semanales para todos los empleados públicos. Se supone que el aumento de la jornada era para “arrimar el hombro y aumentar la productividad”, que trabajarían más por el mismo dinero.

En la Sanidad madrileña, este aumento de la jornada laboral se tradujo en una aberración. El gobierno del PP, presidido por Ignacio González (heredero del de E. Aguirre), junto con una camarilla de elementos que hoy están imputados en diversos casos de corrupción, decidió que no era bueno que los médicos trabajásemos más. Los médicos gastamos, es inevitable, en un sector en que la productividad se mide en bienes intangibles como lo es la Salud. De esta forma, aquel gobierno decidió sustraer de la nómina 200€ mensuales a los médicos en concepto de unas horas que no se les permitiría trabajar. Esta medida sería para el 2012, pero gustó lo que llamaron “ahorro” y lo extendieron a los años siguientes de forma indefinida.

La aberración no terminó ahí, esos 200€ eran difíciles de sustraer de la nómina de forma justificada y se inventaron un trueque, de forma que lo disminuyeron en nómina de las horas de guardia, no encontrando otra forma “legal” de hacerlo. El caso es que con esta medida equiparaban las horas de guardia a trabajo ordinario, en una frontera legal de difícil equilibrio.

Resulta que las horas de guardia no son trabajo ordinario, es más, ni siquiera son trabajo, sino expectativa del mismo. En realidad, si las horas de guardia fueran trabajo ordinario, serían ilegales por superar con creces todas las normativas; si fueran horas extra, ocurriría lo mismo y no habría dinero con el que pagarlas.

En estas circunstancias, el Gobierno de la Comunidad de Madrid ha equiparado las horas de guardia a trabajo en jornada ordinaria, eso quiere decir que las 37,5 horas semanales están cumplidas con creces, y no solo eso, sino que nos deben dinero. Sí, todas aquellas horas pasadas de las 37,5 y que no se computan como trabajo ordinario, siendo “horas extra” por decisión unilateral de la Administración.

En Castilla la Mancha han vendido un acuerdo para bajar la jornada de 37,5 a 35 horas a cambio de plasticidad en la jornada. No me parece un acuerdo digno. Si la ley dice que han de cumplirse, que se cumplan, cualquier acuerdo o medida en contra es contrario a su espíritu.

Y ahora me pregunto sobre la necesidad del aumento de horario si en realidad no es necesario, como han demostrado los dos gobiernos del PP (I. González y C. Cifuentes) que lo han aplicado. En definitiva, el aumento de jornada no ha sido otra cosa que una bajada de sueldo encubierta y posiblemente de dudosa legalidad. ¿Era ese el espíritu de la Ley?

Carlos Castaño Zapatero.
Médico especialista COT, Hospital General Universitario Gregorio Marañón (HGUGM). Vocal del HGUGM en la Junta Directiva de AFEM
Compartir:

Deja una respuesta

¡Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en esta web! Si sigues navegando, consientes y aceptas estas cookies en tu ordenador, móvil o tablet. Más información sobre las cookies y cómo cambiar su configuración en tu navegador aquí.

x