CON FIRMA. “Pediatría y Atención Primaria”, por Ana Giménez

0

Hoy quiero hablar de uno de los problemas que tenemos en la Atención primaria madrileña (y en realidad en toda la Atención Primaria del territorio estatal). Sí, de UNO de ellos, porque tenemos tantos que a veces no sabemos por dónde empezar a la hora de enumerarlos.

Me refiero a la Pediatría de Atención Primaria. El hecho de que en España tengamos Pediatría en la Atención Primaria es un rasgo específico que no poseen otros servicios de Atención Primaria del mundo, y este rasgo específico es un rasgo de calidad, como han demostrado muchos estudios (1-3), en los que el disponer en primera línea de atención a especialistas en Pediatría supone una mejora importante en la atención y la salud de la población infantil.

Este diseño, que se acogió muy bien cuando se creó la atención primaria, posteriormente se ha ido deteriorando por múltiples motivos:

  • Ya desde el principio de su puesta en marcha, las plazas de Pediatría surgieron con un problema retributivo en relación con las plazas en Medicina de Familia, pues entendiéndose que el tiempo necesario para atender a los niños, sobre todos a los bebés, era superior al tiempo necesario para atender a un adulto, se crearon los cupos más pequeños, pero sin establecer un mecanismo compensatorio que evitase la merma retributiva. Es decir, al entender el legislador que era correcto que el número de niños en cada cupo pediátrico debería ser inferior al número de adultos en un cupo de Medicina de Familia, se olvidó de establecer un coeficiente compensador para que sus retribuciones no tuviesen una merma salarial con respecto a estos. No tengo dedos suficientes entre las manos y los pies para recoger todas las ocasiones en las que hemos solicitado, e incluso elaborado,   propuestas a las distintas autoridades sanitarias, pidiendo que se subsanase este punto. Resultado de nuestras peticiones: CERO (para deshonra de las Administraciones, que dicen estar preocupados por el déficit de pediatras en Atención Primaria).
  • En su intento por acercar lo más posible los centros sanitarios a los ciudadanos, estos se fueron fragmentando de forma que cada vez se hacían más y más pequeños y por lo tanto con un menor número de profesionales. En el caso de los pediatras, en infinidad de ocasiones se han llegado a quedar solos en su turno e incluso en su centro. Este trabajo en soledad les impide compartir sus experiencias, sus casos clínicos o sus dudas con compañeros. Esta situación de aislamiento es también un problema sentido por los pediatras que llegaron a presentar un proyecto que presentó AMYTS a la Consejería de sanidad de agrupación de la Atención Pediátrica, y con el fin de conseguir una interacción con otros pediatras -y mejorar sus ingresos-, también se propuso que de forma voluntaria los pediatras pudiesen hacer guardias en los hospitales. Resultado de nuestras propuestas: CERO (para deshonra de las Administraciones que dicen estar preocupados por el déficit de pediatras en Atención Primaria). Peor todavía porque hicieron una figura contraria a la solicitada, y pusieron en marcha contratos hospitalarios (donde no hay falta de pediatras) que podrían trabajar a tiempo parcial en Atención Primaria. Dicho proyecto fracasó.

Mal pagados, aislados, con una carga de trabajo enorme, sin suplentes (con graves problemas en los centros, pues los médicos de familia, que tienen asumido el reparto de cargas de trabajo con otros médicos de familia, no quieren asumir la consulta de los pediatras cuando estos se ausentan)… Cada vez es más difícil encontrar “vocaciones” pediátricas para trabajar en Atención Primaria. A día de hoy son muchas las plazas de Pediatría de Atención Primaria que permanecen vacantes de forma crónica. Hay médicos de familia que, con el fin de conseguir algunas ventajas (contratos indefinidos casi desde que finalizan la residencia, turnos o centros mejores…) han optado por asumir el trabajo de Pediatría como si fuesen pediatras, pero sin la formación ni la titulación. Y esta situación, que inicialmente se vió como una solución rápida, tiene también sus consecuencias, pues dichos profesionales acaban exigiendo derechos que legalmente no se les puede dar.

No parece que la Administración esté dispuesta a tomar las medidas necesarias para resucitar y potenciar la Pediatría en Atención Primaria. Si hubiera voluntad política, no sería difícil:

  • Primero: hay que mejorar de forma significativa las retribuciones de los pediatras para que sean al menos equivalentes a las de los médicos de familia
  • Segundo: hay que mejorar las condiciones laborales de los pediatras, pudiéndose valorar en algunos casos volver a agrupar a los pediatras en los centros de forma que también la Atención Primaria sea un foco de confort y docencia para los profesionales de pediatría, facilitándose así además la autocobertura de ausencias.
  • Tercero: esto no es exclusivo para los pediatras, sino para TODOS LOS PROFESIONALES DE LA ATENCION PRIMARIA: hay que mejorar los horarios laborales de los centros, fomentando de forma prioritaria el turno de mañana y dejando la tarde como jornada deslizante, voluntaria y retribuída específicamente.

Con estas tres medidas (que no parecen disparatadas ni demasiado difíciles de implementar, ¿verdad?) muy probablemente conseguiríamos buenos fichajes que nos permitirían continuar con un modelo tan bueno que está muriendo de éxito. Pero es que es posible que los planes de la Administración para con la Pediatría e incluso con la Atención Primaria en su conjunto, sean otros. Y no precisamente de mejora.

Ana Giménez Vázquez
Médico de familia. Tesorera de AMYTS


  1. Aparicio Rodrigo M, Ruiz Canela J, Buñuel Álvarez C, Garcia Vera C, Esparza Olcina MJ, Barroso Espadero D, et al. Paediatricians provide higher quality care to children and adolescents in primary care: a systematic review 2020. https://doi.org/10.1111/apa15324. Accepted for publication in Acta Paediatrica.
  2. Wolfe I, Cass H, Thompson MJ, Craft A, Peile E, Wiegersma PA, et al. Improving child health services in the UK: insights from Europe and their implications for the NHS reforms. BMJ 2011;342:d1277. https://doi.org/10.1136/bmj.d1277
  3. Buñuel Alvarez C, Garcia Vera C, Gonzalez Rodriguez P, Aparicio Rodrigo M, Barroso Espadero D, Cortés Marina R. What medical professional is the most adequate, in  developed countries, to provide health care to children in primary care? Systematic review. Rev Pediatría Aten Primaria 2010;12:s9-72
Compartir:

Deja una respuesta

¡Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en esta web! Si sigues navegando, consientes y aceptas estas cookies en tu ordenador, móvil o tablet. Más información sobre las cookies y cómo cambiar su configuración en tu navegador aquí.

x