CON FIRMA. “No siempre lo urgente es lo importante”, por Óscar Rodríguez

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Ojalá me hubiera dado cuenta antes
No siempre lo urgente es lo importante
Tal vez son las brujas, tal vez el destino
Yo siempre me pierdo en el mismo camino
Siempre en el mismo camino.

Fito & Fitipaldis. ‘A la luna se le ve el ombligo’

A veces en una estrofa de una canción se sintetiza el ánimo de una profesión. Creo que en esta se resume el nuestro, el de los médicos, que desde diversos caminos hemos confluido en esta especialidad, tan valorada por nuestros pacientes como tan poco reconocida por nuestros jerarcas del ministerio.

La Urgencia es el vierteaguas de una sanidad desbordada por la falta de planificación, el abuso de una población malcriada por unos políticos que ven en la atención sanitaria tan solo el voto de las próximas elecciones, y el abandono de áreas imprescindibles como la Atención Primaria, la Medicina Preventiva o la Salud Pública.

Estamos 24 horas, los 365 días, de noche, en las “Nochebuenas y las Filomenas”, llegamos donde nadie llega y atendemos los primeros cuando los pacientes están solos y desamparados. Además en la extra-hospitalaria lo hacemos in situ, en la calle o sobre el asfalto. Tenemos el privilegio de entrar en las casas de nuestros enfermos, compartiendo sus peores y a veces mejores momentos, de la cuna a la sepultura, como los médicos de cabecera.

Hemos estado siempre en la Pandemia de COVID, desde el inicio, y estaremos hasta que esta pesadilla acabe.
Somos como una madre o una novia de la juventud, y nos valoran más cuando no estamos.

Siempre me he preguntado por qué nos colocan en el peor sitio del hospital; las urgencias suelen ser mazmorras sin luz natural, boxes angostos, mal ventilados, camillas estrechas… El primer contacto del paciente con el centro suele ser penoso. ¿No tiene suficiente con su patología y sus miedos? No puedo evitar pensar que los gerentes, más preocupados de los dineros que de los pacientes, lo hacen a posta para que se vayan rápido. Por que aquí todo debe ser rápido, no hay tiempo para especular ni lugar para la reflexión. La mayor parte de nuestros colegas detestan la urgencia, por eso aquí debe haber gente de otra pasta, y solo esto ya justifica la creación de una especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias.

He de reconocer que, aunque siempre me gustaron las urgencias desde la residencia, nunca pensé que terminaría dedicando mi vida a la misma, y menos a la urgencia y emergencia extra-hospitalaria. Soy especialista en Medicina Familiar y Comunitaria; los vericuetos del destino me llevaron a trabajar en el SUMMA 112. La curva de aprendizaje ha sido larga, y a veces me he sentido huérfano en el ejercicio de mi profesión, cuestión que podría haber evitado de tener una especialidad reglada. Pero hoy tengo que decir con orgullo que me siento urgenciólogo.

Yo estoy amortizado, y quiero que las generaciones que vengan tengan una posibilidad que hasta ahora se nos ha hurtado.

La sociedad ya valora nuestra labor, la mayor parte de nuestros colegas también, por lo que es el momento de cambiar la canción: de decir que casi siempre lo urgente es lo importante. Especialidad MUE ¡YA!

Óscar Rodríguez Rodríguez
Médico SUMMA112. Delegado sindical de AMYTS

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