CON FIRMA. “¡No, para hacer urgencias no vale cualquiera!”, por Juan José Fernández Domínguez

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Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de salteadores que, después de despojarle y darle una paliza, se fueron dejándole medio muerto…. Pero un samaritano que iba de camino llegó junto a él, y al verle tuvo compasión. Acercándose, vendó sus heridas, echando en ellas aceite y vino. Le montó luego sobre su propia cabalgadura, le llevó a una posada y cuidó de él. Al día siguiente, sacó dos denarios y se los dio al posadero, diciendo “Cuida de él y, si gastas algo más, te lo pagaré cuando vuelva”

Lc 10 25-37

Posiblemente la Parábola del Buen Samaritano sea la primera referencia en la literatura universal sobre la asistencia sanitaria urgente extrahospitalaria al paciente politraumatizado y el transporte sanitario.

La Medicina de Urgencias y Emergencia es la rama de la medicina encargada de la detección, el diagnóstico y el tratamiento inicial de las enfermedades agudas que suponen un compromiso para la vida o la funcionalidad del paciente y que requieren atención médica inmediata, con el fin de disminuir los riesgos de invalidez o muerte. Es decir, en aquellas situaciones en las que el retraso de atención médica puede resultar fatal.

De forma global, la Medicina de Urgencias y Emergencias se divide en dos grandes ramas: la medicina de urgencias que se dispensa en un centro hospitalario y la medicina de urgencias que se aplica fuera del mismo (medicina de urgencia extrahospitalaria). En los hospitales se dedican áreas específicas, los Servicios de Urgencias. A nivel extrahospitalario se han desarrollado los Servicios de Urgencias y Emergencias y Transporte Sanitario.

En todos estos servicios desempeñan su función médicos (y otros profesionales) encargados de atender cualquier emergencia. Todos y cada uno de estos profesionales deberían ser capaz de resolver, con la misma competencia, los diferentes problemas de salud con los que se podría enfrentar y que constituyen la patología urgente. Esto sería teóricamente lo mejor para el paciente y redundaría en una mayor eficiencia de la asistencia y mejor rendimiento del sistema sanitario. Para conseguirlo es fundamental la formación especializada de estos profesionales.

La especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias existe en más de 100 países de todo el mundo y 22 países en la Unión Europea. Esta formación prepara y habilita a los médicos de urgencias como profesionales especializados en ese tipo de atención.

Sin embargo, en España, la no existencia de la especialidad en Medicina de Urgencias y Emergencias hace que los puestos médicos en los Servicios de Urgencias estén ocupados por profesionales de muy diferente formación, que dominan, generalmente, sólo aquellas urgencias propias de su especialidad y sin la necesaria formación en Medicina de Urgencias y Emergencias. Esto requiere, sobre todo a nivel hospitalario, que el paciente deba ser evaluado por varios especialistas, lo que significa retrasos innecesarios y, muchas veces, consumo de recursos y pruebas diagnósticas con el consiguiente encarecimiento asistencial.

Desde hace años, y cada vez con mayor fuerza, muchos profesionales de Urgencias, tanto hospitalarias como extrahospitalarias, nos hemos dedicado a formarnos y a formar en este campo y defendemos la necesidad de crear una especialidad específica.

El cuerpo doctrinal de la Medicina de Urgencias y Emergencias debe reunir múltiples conocimientos, de diferentes disciplinas médicas. Hace unos años en el Ministerio de Sanidad y Consumo se creó un grupo de trabajo de Urgencias y Emergencia que intentó recoger el “perfil del Médico de Urgencias y Emergencias” apoyado en el conjunto de recomendaciones realizadas por la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), sentando las bases de la competencia profesional para hacer más homogénea y eficiente la cadena asistencial urgente.

Los conocimientos y habilidades mínimos exigibles a todo médico de urgencias se establecen según una serie de competencias. Entre ellas destacan:

COMPETENCIAS DIAGNOSTICAS Y TERAPEUTICAS 
1. Situaciones con riesgo vital inminente como la Reanimación cardiopulmonar avanzada o la Asistencia inicial al paciente politraumatizado
2. Situaciones con riesgo vital inminente de etiología diversa como el abdomen agudo, el coma, la disnea aguda, el shock o las intoxicaciones
3. Otras Emergencias y Urgencias medicas: por agentes físicos, la  hipo e hipertermia, el quemado, el ahogamiento, las patologías cardiovasculares, dermatológicas, digestivas, endocrinológicas, metabólicas, ginecológicas y obstétricas, hematológicas, Infecciosas, nefrourológicas, neurológicas, oftalmológicas, oncológicas, otorrinolaringológicas, pediátricas, psiquiátricas, respiratorias, traumatológicas y reumatológicas
COMPETENCIAS TECNICAS 
1 Diagnóstico • Pulsioximetria y cinografía • Espirometria • Electrocardiogtafía• Interpretación de radiológica básica, TAC y RMN • Ecografía y ecocardiografia de emergencia • Técnicas de monitorización invasiva y no invasiva • Punción pleural • Punción lumbar • Paracentesis peritoneal. Punción-lavado peritoneal • Proctoscopia • Lámpara de hendidura • Tonometría ocular • Exploración otorrinolaringológica 
2 Terapéutico
2.1-Soporte Respiratorio:
 Dispositivos de oxigenoterapia. Desobstrucción de vía aérea Intubación. Dispositivos en vía aérea difícil. Cricotiroidotomía. Ventilación con dispositivos manuales. Ventilación mecánica: no invasiva (CPAP y BiPAP) e invasiva. Fibrobroncoscopia. Toracocentesis.  Drenaje pleural
2.2.-soporte hemodinámico Cateterismo venoso periférico y central. Punción interósea Desfibrilación y cardioversión. Marcapasos temporal. Pericardiocentesis.
 2.3.-cirugia y traumatología. Anestesia local y general. Vendajes. Reducción e inmovilización de fracturas y traumatismos Extricaje, desincarceracion y evacuación de víctimas. Suturas.  Procedimientos de cirugía menor. Infiltraciones y artrocentesis
2.4.-Otros Sondajes nasogastrico y uretral. Cateterismo suprapúbico. Lavado gástrico. Taponamiento nasal anterior y posterior  Extracción de cuerpos extraños. Asistencia al parto
 3. COMPETENCIAS EN ORGANIZACION 
• Triaje • Trasporte Sanitario • Asistencia en catástrofes • Coordinación y regulación medica

Por lo tanto, el médico de urgencias atesora una amplísima serie de conocimientos y habilidades técnicas que no posee ningún profesional de otra especialidad médica.

A todo lo anterior hay que sumar una característica propia de la Medicina de Urgencias: las circunstancias adversas en las que se suele desarrollar. La imprevisibilidad de la demanda, la necesidad de tomar decisiones rápidas y acertadas, la incertidumbre, la masificación, la ansiedad de los pacientes y familiares, …. No es lo mismo realizar una cardioversión eléctrica programada en un laboratorio de electrofisiología que realizarla en urgencias en un paciente inestable con una taquiarritmia grave. Por lo tanto, a la necesidad formativa, el médico de Urgencias debe añadir un determinado “perfil psicológico” fundamental para desenvolverse en estas situaciones.

Así que, cuando se escucha la expresión <<¡PARA HACER URGENCIAS VALE CUALQUIERA!>> (hace unos años manifestada públicamente por un dirigente político de la Comunidad de Madrid), lo único que se pone de manifiesto es la ignorancia de quien pronuncia tal desatino.

A lo largo de mis años de experiencia en urgencias hospitalarias y extrahospitalarias he podido atender a muchísimos pacientes, muchos de ellos muy graves. Al igual que yo, muchos de mis compañeros de los Servicios hospitalarios y extrahospitalarios de Urgencias, que, con cada paciente, se dejan la piel y muestran su alto nivel de capacitación profesional.

Cuando alguien acude a un Servicio de Urgencias en busca de un especialista concreto, muchas veces verá frustradas sus expectativas porque “sólo le atenderá un médico de urgencias”. Pero no debe olvidarse que los médicos de urgencias y emergencias atendemos partos en condiciones infrahumanas (frecuente en urgencias extrahospitalarias) aunque no somos ginecólogos. Tratamos las fases iniciales de un infarto, a veces decidiendo sobre la vida del paciente, aunque no somos cardiólogos. Identificamos y derivamos con celeridad posible un código ictus, y no somos neurólogos. Tratamos pacientes en edema agudo de pulmón, entre la vida y la muerte, y no somos internistas. Hacemos reducciones de fracturas e inmovilizaciones aunque no somos traumatólogos. Tratamos todo tipo de afecciones infantiles aunque no somos pediatras. Tratamos hipoglucemias y cetoacidosis graves, aunque no somos endocrinos. Conseguimos que un paciente psiquiátrico se transforme en una persona tratable y no somos psiquiatras. Desintoxicamos y neutralizamos los tóxicos que envenenan a los pacientes, aunque no somos toxicólogos. Tratamos fiebres, anginas, bronquitis, orzuelos, rinitis, lumbalgias, aunque no somos médicos de familia. Aliviamos el dolor y consolamos en momentos finales, aunque no somos médicos de cuidados paliativos. Intubamos y canalizamos vías centrales, aunque no somos intensivistas. Simplemente somos (nada más ni nada menos) médicos de Urgencias.

Muchos de los que amamos esta disciplina médica la desempeñamos en los dos campos del terreno de juego, dentro y fuera del hospital. En el contexto extrahospitalario se suman dos aspectos que hacen más complicado el desempeño de la asistencia urgente: la falta de pruebas diagnósticas complementarias y la imposibilidad de consulta con especialistas. Y hay que añadir la hostilidad del entorno y la climatología muchas veces adversa.

La necesidad de inmediatez, intentando tomar las mejores decisiones y cometiendo el menor número de errores, nos impulsa a formarnos cada día más y mejor, para poder asistir a nuestro paciente, por el que trabajamos cada día, cada guardia, con auténtica pasión. Por el paciente al que se le para el corazón y lo reanimamos; por aquel que no puede respirar y acabamos intubándolo; por el accidentado gravemente con el que derrochamos esfuerzo para estabilizarlo sin causarle más daño; por esa mujer que se pone de parto en un portal de madrugada en pleno invierno; por ese paciente por el que ya no puede hacerse nada para salvar su vida, pero por el que revolucionamos parte del sistema sanitario para utilizar sus órganos por otras personas que lo necesitan; por esos padres que te imploran ayuda para atender a su hijo que está inconsciente,…

Para los que vivimos a diario y nos apasiona este entorno de la urgencia y la emergencia, la vida profesional se vuelve un torbellino de sensaciones. Es difícil expresar la sensación que siento al ver la cara de espanto de unos padres a los que, afortunadamente pocas veces, me ha tocado comunicar la muerte de un niño al que he estado tratando de reanimar durante los últimos minutos. Es difícil expresar la frustración que se siente en la uvi móvil, circulando a toda velocidad y tocando y tocando la sirena, mientras algunos conductores no se hacen a un lado ni ceden el paso en una intersección o en una retención de tráfico e incluso nos increpan. Sin embargo, cuando alguien nos necesita, el primer comentario al llegar será: <<¿Por qué habéis tardado tanto?>>. Es difícil poder expresar los pensamientos mientras ayudo a sacar a una chica de los restos de su coche mientras pienso “¡Podría ser mi hermana o una amiga!”.

Sin embargo, y como compensación, es enorme la satisfacción personal que produce el ayudar a salvar una vida, o ser capaz atajar los momentos de crisis, o de crear orden donde sólo había caos, o de ayudar a una mujer a que su hija venga al mundo o que un paciente te abrace dándote las gracias, llorando y besándote tras unos meses de haber conseguido sacarle de una parada cardio-respiratoria y quedas con él para tomar café.

En definitiva, por tantos y tantos dolientes con los que nos enfrentamos a diario, por ellos, seguimos enganchados a esta esclava, mal tratada, a veces despreciada, pero apasionante disciplina. Muchos no entenderíamos nuestra vida sin la medicina y no entenderíamos la medicina sin la adrenalina de la urgencia y la emergencia.

Y no se debe olvidar el lema 24/7/365, título del documental que habla sobre la evolución de la Medicina de Urgencias y Emergencias. Los Servicios de Urgencias son los únicos que los ciudadanos encontraran disponibles las 24 horas del día, los 7 días de la semana y los 365 días del año. Por lo tanto, el médico de urgencias añade a su mochila las noches en vela, las comidas a deshora, los días robados a la familia, las fiestas no disfrutadas con los seres queridos y los amigos y actividades sociales abandonadas.

Por lo tanto, No. ¡¡PARA HACER URGECIAS NO VALE CUALQUIERA!!

A pesar de todo lo expuesto, la Medicina de Urgencias en España se sigue considerando por muchos, medicina de segunda. Pero, a pesar del maltrato al que somos sometidos por los dirigentes que ostentan el poder desde la asepsia de los despachos y la frialdad de los números; a pesar de que económicamente no compense el esfuerzo y de que no suponga prestigio social o profesional, seguiremos dando lo mejor de nosotros con cada enfermo, mostrándole nuestra mejor cara y proporcionándole la mucha o poca sabiduría que hayamos sido capaces de atesorar. Y siempre 24/7/365.

Juan José Fernández Domínguez

  • Médico de Emergencias. UME 11. SUMMA 112
  • Coordinador de la Comisión de Arritmias. SUMMA 112
  • Facultativo del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario HLA Moncloa. Madrid
  • Coordinador y profesor del Máster de Medicina de Urgencias, Emergencias y Catástrofes. Universidad San Pablo CEU. Madrid
  • Profesor colaborador de la Asignatura de Urgencias de 6º curso. Grado de Medicina. Universidad Europea. Madrid
  • Tutor de residentes de Medicina Familiar y Comunitaria

Fuentes:

  • Real Decreto 866/2001, de 20 de julio, por el que se crean las categorías y modalidades de médicos de urgencia hospitalaria y de médicos de admisión y documentación clínica en el ámbito de las instituciones sanitarias del INSALUD.
  • Real Decreto 836/2012, de 25 de mayo, por el que se establecen
    las características técnicas, el equipamiento sanitario y la dotación de personal de los vehículos de transporte sanitario por carretera.
  • Perfil del Médico de Urgencias y Emergencias. Grupo de Trabajo de Urgencias y Emergencias. Ministerio de Sanidad y Consumo. Disponible en http://perso.wanadoo.es/vgm_sisifo/urgenciasoc10.pdf
  • Publicaciones del autor en redes sociales

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