CON FIRMA. “No existe Jauja”, por Miguel Ángel García Pérez

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Dr. Miguel Ángel García Pérez.
Todos somos conscientes de la necesidad de reformar nuestro sistema sanitario; pero mientras unos lo somos de forma prudente, a otros les van las reformas “a lo bravo” (y “cortar por lo sano” tiene su riesgo, porque puede uno llevarse lo enfermo y demasiada parte de lo sano) y, finalmente, los hay que están tan enamorados de otros modelos (como el norteamericano por ejemplo) que lo copiarían “clavadito”…


Probablemente con la misma extravagancia de los que, para internacionalizar nuestra educación, concibieron la idea de una educación bilingüe también en la escuela pública (cosa positiva, sin duda, dado el papel del inglés en la actualidad)… y llegaron hasta a imponer el estudio de nuestra cultura e historia en ese idioma, de forma que ahora se descubrió América bajo el reinado de The Catholic Kings, Elisabeth and Ferdinand. En fin, todo con moderación, y sin extremismos.

Con esa misma moderación, habrá que tomar lo positivo de otros sistemas y cuidarse de idealizar lo foráneo e importar también lo malo, desconsiderando lo que de bueno hayamos podido generar aquí, en España (que, a buen seguro, no es poco). Si no, lean los párrafos que siguen, extraídos del correo que un compatriota expatriado en los EEUU por motivos de trabajo y que estuvo acompañando la enfermedad de su madre, de visita en el país, le envió hace unas semanas a un compañero nuestro; muestran aspectos claramente mejorables, de los que no es inmune siquiera aquel sistema sanitario, que es tan modélico en otros aspectos:

  • Aquí, medicina y alimentación están completamente disociadas. Y la comida que sirven es una bazofia y sin mucho control: hablo de menú con bacon, hamburguesas, pizzas, etc; esto parece un McDonald’s. Cierto que no la dejan comer ciertas cosas porque dicen desde cafeteria que tiene que seguir una dieta “soft”, pero es ella la que decide…
  • Aquí se le puede llevar al paciente comida de fuera, incluso el médico me lo dijo. y quiero empezar a traerle cosas saludables sin meter la pata. La principal razón por la que mi madre no come mucho es porque no le gusta lo que hay. En particular también, mi madre tiene dudas sobre si puede seguir comiendo cosas que tenia en su dieta diaria…
  • Mi madre tiene ya unas ganas de marcharse de aquí que no Sabes bien. Ciertas enfermeras son super-bordes y casi todas las auxiliares no tienen formación alguna. En la situación de mi madre, la hicieron levantarse para que se lavara ella misma. Y hoy, después de casi 36h al fin la enfermera de noche -majísima, de habla hispana- le ha cambiado las sabanas, camisón y la ha aseado sin moverla.
Y si, además, hay que pagar por ello, aunque luego lo pueda reembolsar la aseguradora (si la tienes)… No es sorprendente, por tanto, el remate de estas palabras:
  • Y nos quejamos de la sanidad en España!!!! Mas de uno debería recorrer un poco de mundo, y no necesariamente al tercero.
Bueno, pues por aquello de que no es oro todo lo que reluce… Por cierto, se me olvidaba: de habitaciones individuales aseguradas, nada de nada. Pudo disfrutar de ellas hasta que el hospital precisó que los pacientes compartieran habitación.

No existe el país de jauja. Ni, probablemente, el sistema sanitario ideal. Vayamos con prudencia, y no soñemos mundos inexistentes.

Dr. Miguel Ángel García Pérez,
director médico de la Revista Madrilena de Medicina
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