CON FIRMA. “La primera empresa sanitaria desmantelada por COVID-19”, por Francisco Javier Bermejo

0

En este gran país siempre conseguimos que se den los mayores extremos. En el día que escribo estas líneas podemos decir con muy poco orgullo que somos el segundo país con muertes por Covid-19, sólo por detrás de EEUU, y eso sin tener claros todavía los criterios que se están teniendo para contabilizar a los fallecidos. A día de hoy los infectados rondan los 230.000, casos con 98.000 curados de esta terrible epidemia (que no guerra) que asola a todo el mundo.

Otro de nuestros record es en el número de sanitarios infectados, alcanzando la escalofriante cifra de 31000. Es mejor no contar los fallecidos, han sido muchos, demasiados, y hay que recordar que les ha sucedido ejerciendo sus funciones.

Que esta epidemia esta afectándonos en muchos aspectos de nuestra vida es sabido y evidente. En el plano económico la devastación que está produciendo es casi paralela a la pérdida humana. Como médico que soy, ya estoy asimilando los recortes que seguro nos afectarán en breve; pese a los esfuerzos que ha estado realizando todo el colectivo sanitario, parece casi seguro que habrá recortes para poder mantener la maltrecha economía. Nuestro esfuerzo se verá recompensado únicamente con las vidas que hayamos podido salvar… No es poco.

Sin embargo, me he decidido a escribir esto – que no va a dar información novedosa sobre la Covid-19 – porque esta pandemia ha demostrado que mas allá de la afectación que pueda tener a nivel individual, tiene una importante repercusión sobre sistemas sanitarios en los que el único objetivo es recortar gastos a toda costa, especialmente en personal.

España va a tener el honor también de ser el primer país en el que una pandemia es capaz de conseguir desmantelar una estructura sanitaria. Si estais pensando cual puede ser, es fácil: los trabajadores van uniformados de azul y amarillo, con reflectantes para mas información.

Supongo que ya sabéis, claro está, a que me refiero: al SUMMA 112, sin duda. ¿ Como ha sido esto posible? Algunos pensarán que, bueno, esta pandemia ha afectado tanto que al final tanto los hospitales y Primaria se han visto desbordados, y el SUMMA 112 también, claro… Sin embargo, mientras en hospitales y en primaria las aguas vuelven a su cauce – Ifema está en vías de desmantelamento, y Primaria ya no abre sus puertas los fines de semana excepto los SAR-, no sucede lo mismo con el SUMMA.

A dia de hoy (24 de abril de 2020), el SUMMA 112 ha sido incapaz de poder abrir los SUAP, ninguno de todos los que tiene… ¡Y son muchos! Así que la población donde están esos SUAP ha tenido dos opciones para ser atendidos de urgencia: o bien se iban al hospital, o bien llaman al 112 para que les digan cómo proceder, si esperar a su medico de familia o acudir al hospital si la situación lo requiere, o bien mandarles un recurso móvil a su domicilio. Algunos dirán: “Bueno, la población esta atendida”. Pero, ¿esto es eficiente? ¿Por qué el SUMMA 112 ha cerrado los SUAP?

Estoy seguro que si se hace esta pregunta a la dirección del SUMMA, dirán que han realizado una reorganización necesaria y que se ha reforzado el Centro coordinador, y que se han reforzado con vehículos de enfermería para atender a la población. Esto es cierto, pero no hace honor a toda la verdad. Además, dirán que hay una falta de médicos en todo el territorio español, lo cual no permite contrataciones de este personal. Esto también es cierto… pero solo en parte.

La realidad es que el Summa ha sufrido tantos recortes en los últimos años que cuando ha llegado la COVID-19 se ha notado que este servicio estaba agonizando, y ahora a duras penas se mantiene en pie. Hay falta de médicos principalmente, y faltan porque nadie quiere trabajar en este servicio, y muchos de los que trabajaban en él han marchado a otros mas benévolos.

Me voy a centrar solo en los médicos, aunque también se empieza a notar en otros estamentos la falta de interés por trabajar en este servicio. A día de hoy, el número de bajas totales de médicos en el servicio asciende a 148, de todas estas hay 29 por Covid-19. Estas cifras han mejorado respecto a las cifras de semanas previas, así que es posible en las próximas mejoren algo mas.

En el SUMMA trabajamos unos 600 médicos aproximadamente (me refiero a los puestos fijos), así que según estos datos el 24,6% de la plantilla de médicos se encuentra en este momento de baja laboral; es decir casi un tercio de la plantilla. En una situación de epidemia podríamos pensar que esto es normal, pues al final nos infectamos; ya se conoce la falta de medios de protección que ha tenido la sanidad. Sin embargo, lo que llama mas la atención es que solamente 20% de las bajas totales son por Covid-19, el 80% son bajas por otros procesos… Y lo mas importante es que este 80% se mantienen en el tiempo, es decir, hay de forma mantenida unos 100 profesionales que están de baja laboral, el 20% de la plantilla esta permanentemente de baja, generando las vacantes correspondientes que el SUMMA no consigue cubrir con suplentes pese al sistema Participa. Yo me pregunto si hay empresas que sobrevivan con ese grado de absentismo.

Si a esto sumamos los profesionales que tienen adaptado el puesto de trabajo por motivo de la pandemia, pudiendo hacer solo tareas que no requieran tratar de forma directa con los pacientes, y sumamos los profesionales que se han jubilado en los últimos años, está claro que la plantilla se encuentra muy, muy diezmada.

Desde la Gerencia minimizarán estos datos que doy; de hecho, cuando yo me incorporé a esta empresa en las charlas de bienvenida, la directora médico de aquel entonces parecía alardear del gran número de bajas que había en el servicio. Tampoco creo que duden en decir que somos unos blandos y que cogemos bajas ante cualquier mínimo imprevisto.

La realidad es que los profesionales del SUMMA son sistemáticamente maltratados, la Gerencia no tiene capacidad ni ganas de resolver los problemas, estamos en un servicio en el que las vacaciones se imponen, se deniegan los permisos de formación o de otro tipo si los pides en ciertas fechas, no se cubren las bajas ni cortas ni largas, no se incentiva de ninguna manera el trabajo en determinadas fechas (días de Navidad), se intenta que además hagas trabajos que no te corresponden (sobre todo a los enfermeros destinados a los SVAE, UVis sin medico), hay bases donde se trabaja que no reúnen condiciones adecuadas para trabajar, se niegan a modificar la aplicación de las 37,5 horas semanales e imponen retenes fuera del lugar habitual de trabajo desplazando a trabajadores hasta 70 km de distancia de dispositivo y, sobre todo, están pendientes de las cifras de asistencia con el único objetivo de recortar puestos de trabajo, sobrecargando al personal que queda. No parecen entender que, a mayor recorte más desgaste profesional y peor calidad en la atención, por lo que la población deja de usar ese servicio donde no se resuelve sus problemas. Eso hace disminuir la asistencia y, por tanto, nuevo recorte, lo que al final genera un circulo vicioso difícil de resolver.

Todo esto hace que los profesionales enfermen más y más prematuramente. El trabajo en el SUMMA es muy exigente; se realiza en la calle sometidos a las inclemencias del tiempo, en los domicilios subiendo y bajando escaleras cargando peso de material y trasportando pacientes, se realiza fundamentalmente por la noche y bien es sabido lo que los turnos nocturnos afectan a la salud, etc. Esto, junto con la gestión que realiza la Dirección, hace que algunos profesionales se marchen a otros servicios que los tratan mejor, estos últimos que, aparentemente son pocos, cada vez son más.

Y esta situación es crónica y agonizante. Por ello, cuando ha llegado la COVID-19 nos encontramos en esta situación de no poder mantener los SUAP abiertos; al principio de la pandemia se ha podido responder gracias al apoyo de Atención Primaria (que, pese a sus problemas también crónicos, ha respondido) abriendo los centros de salud en los fines de semana, y el SUMMA ha podido centrarse en la atención domiciliaria y en el hospital de IFEMA. Sin embargo, cuando ya la situación se ha normalizado un poco, el SUMMA se ha encontrado sin personal suficiente para abrir los SUAP.

Así que, resumiendo: entre los profesionales permanentemente de baja, más las jubilaciones y las adaptaciones de puesto de trabajo, y la fuga de profesionales cada vez mas intensa que sufre el SUMMA, junto con la ausencia de estímulo para trabajar en este servicio, su futuro es la extinción. Suena duro pero, si no se hace nada, esto sucederá.

Aun cuando la gerencia hace algún esfuerzo para paliar esta situación, como es la convocatoria de interinidades, se ha visto que es claramente insuficiente para paliar la falta de personal.

El caso es que esta situación realmente no ha sido producida por la COVID-19, sino por la gerencia del SUMMA 112 con sus recortes. Y es que todo apunta a que esta es una estrategia para desmantelar este servicio tal y como se conoce. Se está centrando en que el servicio sea controlado por enfermería principalmente. Cada vez esta más claro que los SUAP le molestan al gerente del Summa, y solo le importan para mantener el presupuesto.

Probablemente echarán la culpa de todo esto al personal. Dirán que somos unos vagos y no queremos trabajar, dirán que somos unos exagerados y que nos tratan bien, dirán que no hay tanta presión asistencial como decimos. En fin, su forma de actuar ya la conocemos.

Pero mientras tanto, una población como Collado Villalba, con 80.000 habitantes, no tiene actualmente un servicio de urgencias extrahospitalarias al que acudir. Afortunadamente para ellos tienen un hospital, ¿ no será este el objetivo último, que la población vaya directamente al hospital?

No quiero ni pensar lo que habrá sido este fin de semana en Fuenlabrada, con 194.000 habitantes y sólo un hospital.

Sí, parece que el SUMMA 112 está en fase desmantelamiento. Veremos si la COVID-19 es la puntilla del proceso o no.

Francisco Javier Bermejo Yagüe.
Médico de Urgencias. Delegado Amyts de SUMMA 112.

Compartir:

Deja una respuesta

¡Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en esta web! Si sigues navegando, consientes y aceptas estas cookies en tu ordenador, móvil o tablet. Más información sobre las cookies y cómo cambiar su configuración en tu navegador aquí.

x