CON FIRMA. “La carrera profesional y los ‘rollitos de primavera’ tienen sabor agridulce”, por Ana Giménez

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254 Ana Gimenez 3x3 cm

Han pasado 11 años.

En la primavera del año 2007, la Comunidad de Madrid publicó su modelo de Carrera Profesional, y comenzó a pagarla al personal fijo. Todo se realizó de acuerdo con una foto fija de asignación de niveles en función de la antigüedad que los profesionales sanitarios tuviesen en dicha fecha.

Y desde entonces, más de 11 años después, nadie había podido moverse de esa foto fija.

Tan largo periodo de espera se ha tenido que resolver -necesariamente- mediante un nuevo proceso extraordinario, en el que desde luego ha habido mucha gente que finalmente ve reconocida su situación: mucha gente que no había entrado en la mencionada foto fija del 2007. Y por fin comienza a cobrar algo. Aunque sea un tercio de la cantidad debida. Aunque sea con unos plazos que incumplen lo pactado por la propia Administración.

Pero el sabor de esta victoria no es tan dulce como debería ser: muchos son los flecos que nos impiden sonreír y disfrutar con plenitud de lo reconocido y merecido.

El texto del acuerdo de Consejo de Gobierno que pone en marcha la carrera profesional para el personal facultativo dice específicamente:

“La carrera profesional debe ser un elemento de motivación para los médicos y titulados superiores, que muestre y valore el devenir de su vida profesional, siendo necesario para su desarrollo dotarla de unos sistemas de evaluación apropiados y definir con claridad los pasos a seguir hasta su finalización.

Asimismo, debe ser un sistema de reconocimiento de la experiencia, prestigio, competencia y responsabilidad profesional. Se convierte, por tanto, en una herramienta de motivación y un pilar importante para la planificación y el desarrollo de las actividades de los profesionales.”

Es decir, se habla de “motivación”, “reconocimiento a la experiencia, prestigio, competencia y responsabilidad profesional”. Y yo me pregunto: ¿y eso qué tiene que ver con el tipo de contrato que tiene el profesional?; ¿cómo se encaja esto con el hecho de que la Administración se ha negado a contar como tiempo para carrera profesional los periodos en los que el profesional ha trabajado como personal eventual o personal suplente?; ¿esos contratos suponen la realización del trabajo de un modo distinto o con menos profesionalidad?

Todos conocemos la respuesta. Pero aún hay más. La Administración, de forma absolutamente inadecuada, ha abusado del contrato eventual, sobre todo con los médicos, que en algunas ocasiones han tenido que firmar cientos de contratos de duración de hasta unas horas….Y esto se lo prohíbe a las empresas privadas, a las que obliga a hacer contratos indefinidos a sus trabajadores. Pero en la Administración Pública, los responsables últimos de la salud de los ciudadanos han sido maltratados durante AÑOS, con contratos de horas, días, semanas o meses. ¡Qué desvergüenza! (todavía recuerdo a una compañero, anestesista de referencia para el trasplante de pulmón de uno de los grandes hospitales de Madrid, que durante años tuvo un contrato de guardias).

Y encima ahora, a la hora de asignación de niveles en esta nueva fase extraordinaria, LA ADMINISTRACIÓN SE NIEGA A RECONOCER EL TIEMPO DE TRABAJO DE DICHOS CONTRATOS EVENTUALES.

Bueno, se ha inventado una excepción a la que ha denominado “Factor condición”, mediante la cual hace un reconocimiento de un nivel al nuevo personal fijo que tenía mas de 5 años de trabajo, aunque fuese trabajo eventual o suplente. Pero sólo un nivel. No vaya a ser que se empachen.

Un tiempo de trabajo que Europa dice que no debe retribuirse de forma distinta. Un tiempo de trabajo que la propia Administración Sí reconoce a la hora de retribuir trienios o hacer cómputo de antigüedad para traslados o para oposiciones.
Pero no para la Carrera Profesional. El famoso “elemento de motivación”.

Y el personal no fijo (que, por cierto, no lo es porque la Administración NO CUMPLE con la obligada periodicidad de las oposiciones), todavía sin fecha para el reconocimiento económico. Y quiero insistir en que la justicia europea insiste en que no debe haber diferencias retributivas por el tipo de contrato.

Luego se tiran de los pelos porque no encuentran suplentes. Cada vez menos. Ya ni siquiera hay profesionales para cubrir vacantes. “¿¿¿¿Cómo es posible????”

Ana María Giménez Vázquez
Especialista en MfyC. Presidente del sector AMYTS de Atención Primaria.

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