CON FIRMA. “¿Hacemos lo suficiente?”, por Miguel Ángel García

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199 Miguel Angel García 3x3 cm

En estos días hemos tenido constancia de nuevas noticias acerca de las amenazas de parcialidad de los procesos selectivos de facultativos, amenazas que ya venimos haciendo públicas en las últimas semanas para que la Administración, responsable de la transparencia y del respeto de los principios básicos de cualquier proceso selectivo, tome las medidas necesarias.

Por un lado, en el proceso selectivo de facultativos de Castilla y León, similar al que ahora está en curso en Madrid, se han producido posibles irregularidades en el examen de medicina interna, por las que un buen grupo de afectados tiene la intención de presentar un recurso ante los tribunales. En concreto, sorprende que la relación de aprobados esté dominada por facultativos de un hospital docente de Valladolid o relacionados con él a lo largo de su proceso formativo, lo que da pie a sospechar la posibilidad de la filtración de información privilegiada. El hecho refuerza la necesidad de tomar precauciones al respecto, dificultando al máximo la filtración de contenidos del examen, analizando a posteriori la distribución de notas y llegando a los tribunales, si es necesario a través de la vía penal, cualquier irregularidad que se pueda presentar, como así se ha hecho saber al Consejero madrileño, y así ha sido aceptado por él.
 
Otro obstáculo para la justicia del proceso puede venir de la utilización fraudulenta de dispositivos electrónicos por algunos opositores. Se ha detectado esta situación en diferentes medios docentes, incluidos los universitarios, habiendo sido denunciadas situaciones de este tipo en varias ocasiones, y habiendo sido detenidas varias personas por ello. Tenemos constancia, además, de que un grupo de opositores ha solicitado formalmente a los tribunales de las oposiciones del Sermas que tomen las medidas necesarias para evitar este tipo de fraude, mediante la colocación, por ejemplo, de inhibidores de frecuencias en las salas de examen, grabación continua con videocámaras… Las medidas, desde luego, parecen totalmente procedentes y, desde nuestro punto de vista, totalmente exigibles, dada la importancia del proceso.
 
Ante estas situaciones, no nos valen las proclamas el consejero de Sanidad culpando a AMYTS de poner sobre la mesa este tipo de situaciones. En realidad, esta situaciones existen y son posibles, y si alguien ha de disculparse, en todo caso, por su actuación, sería aquel consejero que no sea capaz de tomarse en serio un proceso selectivo de estas características. Y si no quiere tener que disculparse, tendrá que promover las medidas necesarias para garantizar los principios constitucionales en el proceso selectivo, algunas de las cuales ha comenzado a asumir. El tráfico ilegal de puestos de trabajo en la Administración, el tráfico de plazas en la sanidad pública, tiene que ser evitado a toda costa. Y él es el máximo responsable en este caso.
Miguel Ángel García Pérez
Médico de familia, máster en Bioética y Derecho. Responsable AMYTS de Formación y Desarrollo Profesional. Director médico de la Revista Madrileña de Medicina.
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