CON FIRMA. “España sigue siendo diferente”, por Joaquín Pérez

0

Pasados más de 300 días y dos procesos electorales consecutivos, nos encontramos ante la vergonzante situación de tener que afrontar un tercer proceso en menos de un año debido a la falta de acuerdos entre los diferentes grupos políticos que, anteponiendo los intereses de partido o personales a los de los españoles que les hemos votado y les estamos pagando, siguen bloqueando la situación para tratar de formar gobierno, aunque no renuncian a un periodo vacacional al que muchos de los ciudadanos no pueden acceder.

Todos son conscientes que los resultados de ese tercer proceso no diferirán de los que se han producido en los dos anteriores; entonces, ¿qué pretenden?, ¿llevarnos a una serie de proceso hasta que alguno tenga la mayoría suficiente que le permita gobernar? Es inadmisible.

La situación es lo suficientemente grave para que estos empleados públicos, que reciben sus salarios, y sus partidos, que reciben sustanciosa subvenciones, se replanteen su posición y busquen una salida a este bloqueo que, al paso que vamos, puede costarnos una sanción de Bruselas de 6.100 millones de euros, una falta de inversiones en el país y una caída en la creación de empleo, además de la millonaria cantidad que representan los ingresos, subvenciones y otros conceptos que ellos mismos han tratado de asegurarse.

¿Han pensado estos favorecidos ciudadanos lo que nos cuesta a los españoles el tenerlos empleados en el Congreso, Senado y Parlamento europeo? Bien, solamente los salarios de los 350 diputados, 265 senadores y 54 parlamentarios europeos nos supone la nada desdeñable cifra de 57.880.680 euros/año aproximadamente. A esto habría que añadir la cifra correspondiente a las aportaciones por escaño a cada partido en las tres instituciones citadas, lo que ascendería a unos 14.772.986 euros/año. Y seguimos sumando, otros 13.500.000 euros a repartir entre aquellos partidos que concurran en todo el país, más las cantidades que se dan a los partidos por voto obtenido en cada una de las tres instancias y que supone unos 5.000.000 euros. Y aún seguimos sumando más, pues también se benefician de un bono taxi por valor de 3.000 euros/año para todos aquellos de fuera de Madrid, que ascendería a unos 1.725.00 euros/año, así como del famoso kit tecnológico, teléfono móvil de última generación que a un precio de 700 euros por kit supondría otros 430.500 euros/año.

El monto total de lo que pagamos a estos señores es de 93.309.160 euros/año. La verdad es que no esta nada mal, aunque el paro siga estando disparado, se sigan cerrando camas de hospital, sigamos teniendo barracones como centros docentes, etc.

Solo queda añadir, para no complicar las cosas, otras pocas cifras, que no son otra que el coste de los dos procesos celebrados y que ascendió a unos 260.000.000 euros. Y si nos abocan al tercer proceso habría que sumar otros 130.000.000 euros, a lo que hay que añadir esa sanción de Bruselas de 6.100 millones de euros, lo que supondría la astronómica cifra de 6583.309.160 euros.

Ha llegado el momento de decir basta a estos señores: ya está bien de aprovecharse del dinero que todos aportamos vía impuestos. Si tuvieran un mínimo de dignidad, deberían apartarse de la vida política, irse a su casa o a su trabajo (si es que profesionalmente lo tienen), y restituir al tesoro las cantidades que se han embolsado y no merecen. ¿No estaremos ante otra modalidad de corrupción?

Por todo ello, solo queda añadir que una parte de España, la que estos señores representan, sigue siendo diferente. ¡Que vergüenza!

Joaquín Pérez Argüelles
Médico jubilado. Ex-vicesecretario general de AMYTS

Compartir:

Deja una respuesta

¡Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en esta web! Si sigues navegando, consientes y aceptas estas cookies en tu ordenador, móvil o tablet. Más información sobre las cookies y cómo cambiar su configuración en tu navegador aquí.

x