CON FIRMA. “El Callejón del gato. Un verano más de esperpento”, por Francisco Javier Huerta

0

Pasearse por los Centros de Salud de la Comunidad de Madrid este verano es como hacerlo por la calle Álvarez Gato de la Villa y Corte, para, emulando a Don Ramón del Valle Inclán, reflejarse en los “espejos deformantes”, donde probablemente nació “Luces de Bohemia”. Un Esperpento.

Pese a los muchos esfuerzos de AMYTS por concienciar a la clase política en nuestro Círculo Sanitario, que se han mantenido después vía informal. Y pese a la convocatoria urgente y constitución de la nueva Mesa Sectorial para buscar soluciones inmediatas a lo que los médicos consideramos graves deficiencias en Atención Primaria en este verano, pero que el resto de actores sindicales y la propia Administración parecen no querer o no poder percibir.

Instalados en la vieja estrategia de dejar pudrirse las cosas en un grupo de trabajo que se reúne de ciento a viento, hila el tiempo y pare folios de planes que terminan en el fondo de un cajón en lugar de desplegar una auténtica política de Recursos Humanos con visión y con inteligencia.

En lugar de coordinarse con Hacienda para, por ejemplo, empezar a pagar dignamente los excesos de jornada en Atención Primaria, la Administración y cómplices se congelan en plena canícula sin hacer el mínimo gesto para paliar la situación.

“Un, dos, tres, al escondite inglés…”

Repiten su mantra “no hay dinero” mientras en el gobierno en construcción de la Comunidad de Madrid oímos que se constituirán 13 consejerías en lugar de la 9 que había hasta ahora.

No cuela. Ya no engañáis a nadie. Los médicos hemos tocado fondo y nos plantamos.

Así las cosas, entiendo que la Administración asume, tal y como obliga la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, la responsabilidad, por negligencia, de cualquier efecto adverso que estas condiciones laborales inaceptables tengan sobre la salud de los trabajadores, principalmente Médicos y Pediatras, que tienen la mayor carga de trabajo y la menor retribución comparativamente con Europa.

Nuestra realidad estival para quienes no pueden o no quieren ver es la que sigue:

La Administración permite plantillas médicas que parten de situaciones deficientes: bajas laborales no suplidas, reducciones de jornadas no cubiertas, plazas vacantes sin profesional asignado. Y hemos llegado a esto no por casualidad, sino por ausencia total de política de Recursos Humanos, desidia e inoperancia. Y maltrato al profesional, que pone en fuga a los nuevos y no tan nuevos médicos y pediatras.

En otros países del entorno con más dignidad, los responsables estarían dimitidos o cesados. No multiplicados en sendas consejerías.

La Administración aprueba una planificación de cobertura de ausencias cicatera, pezcuña, miserable, que valora como normal el reparto de dos o tres consultas por turno cuando lo saludable, hablando en términos de riesgo psicosocial, sería suplir las ausencias del facultativo prácticamente al cien por cien.

A veces las paga (mal) y a veces no, Adenda mediante.

La Administración permite un precio de exceso de jornada en torno a diez euros la hora para tasar diez u once años de formación universitaria y especialización y una o dos oposiciones. Y esto es simplemente indignante. No os extrañe que sean excepcionales quienes acepten esa depreciación.

¿Qué formación es necesaria para llegar a una consejería, es preciso opositar? ¿Qué salario tiene un concejal? No hay dinero, pero lo primero que aprueban nada más constituir gobierno, es subirse el sueldo a sí mismos.

La Administración nos pone un parche lenitivo, pero totalmente insuficiente como son los médicos de refuerzo que son “un recurso “compartido por dos o tres centros y que son como bomberos tratando de apagar fuegos en Roma. Acuden, por orden de prioridad, allí donde la llama es más grande.

Lo que necesitamos es que no haya Nerones que dejen que, por su parálisis, arda la Atención Primaria todos los veranos. Esto, querida Administración es Maltrato Médico y se lo atribuyo a ustedes, por desidia.

Así que en este paseo estival por los diferentes dispositivos de Atención Primaria (Centros de Salud, Consultorios, SUAP, SAR y por el SUMMA) veo la imagen como reflejada en un “espejo deformante” y seguro que son los efectos de la ola de calor, pero tengo la sensación de haberme despertado de una siesta sudando y agitado porque he tenido una pesadilla…en la que iba a ver  a mi médica, previa cita que pedí hace tres días, pero estaba de vacaciones y tenía que esperar hora y media para entrar a consulta porque el médico que asumía su consulta y otras dos más, a coste económico cero, porque no se daban las condiciones para cobrar la Adenda y que además estaba haciendo exceso de jornada (puesto que había trabajado también en turno de mañana ) a diez euros la hora, estaba siendo atendido en ese momento por un compañero por una enfermedad sobrevenida en cuyas causas no eran ajenas las condiciones laborales impuestas por políticos y gestores indolentes y mal tratantes.

Y al final el médico no podía atenderme. Y veía como le trasladaban a urgencias. Y finalmente me pasaban a otra sala donde ya eran tres las consultas repartidas y miraba al médico compasivamente como a un Max Estrella “…esparcida sobre el pecho la hermosa barba con mechones de canas. Su cabeza rizada y ciega, de un gran carácter clásico-arcaico, recuerda a los Hermes…” temiendo que de un momento a otro cayera con la bata puesta mientras políticos, Administración y otras organizaciones sindicales no ven la urgencia en la situación de Atención Primaria este verano.

– “Un esperpento”

– “Cráneo privilegiado”

Francisco Javier Huerta Dante
Médico especialista en Medicina de Familia y Comunitaria. Delegado sindical AMYTS, DANO

Compartir:

Deja una respuesta

¡Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en esta web! Si sigues navegando, consientes y aceptas estas cookies en tu ordenador, móvil o tablet. Más información sobre las cookies y cómo cambiar su configuración en tu navegador aquí.

x