CON FIRMA. “Actualidad y futuro de los logopedas en el Servicio Madrileño de Salud en el escenario de la OPE 2015″, por Victoria Eugenia García Concejero

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147 Victoria Eugenia García Concejero 3x3 cm

“El logopeda es el profesional sanitario que se ocupa del estudio científico, la prevención, la evaluación, el diagnóstico logopédico y el tratamiento de los procesos de la comunicación humana, de las funciones orales no verbales y de las alteraciones que les están relacionadas (trastornos de la deglución, la audición, el habla, la voz, el lenguaje…), así como del conocimiento de los medios para prevenirlos, evaluarlos y tratarlos.” Así viene definida la profesión del logopeda en el Código Deontológico del Consejo General de Colegios de Logopedas.

En los hospitales de la Comunidad de Madrid dependientes del SERMAS trabajamos algo menos de una treintena de logopedas, de los cuales aproximadamente la mitad somos interinos de muy larga duración. Muchos de mis compañeros fueron contratados a raíz del síndrome tóxico del aceite de colza en los años ochenta. En todo este tiempo no se ha realizado ningún proceso de oposición o consolidación. Tras tantos años de servicios prestados este año 2015 la Consejería de Sanidad decidió sacar 15 plazas de logopeda a concurso oposición. Pero el colectivo de logopedas que trabajamos en los hospitales madrileños (incluso muchos compañeros con los que he hablado que ejercen fuera de la sanidad pública) consideramos que las bases de esta convocatoria han sido realizadas sin pensar en los trabajadores ni en los usuarios de este servicio.

En esta convocatoria se perjudica a los profesionales que actualmente ocupan esos puestos. Para las 9 plazas de turno libre se presentarán cerca de 700 personas y sólo los que obtengan las 18 primeras notas pasarán a la fase de concurso, donde sí se valora la experiencia.

Durante muchos años cada logopeda ha ido adaptando su perfil profesional a las demandas que los servicios han solicitado de ellos. La administración no ha favorecido nuestra formación, que prácticamente en todos los casos ha salido de nuestro tiempo y de nuestros bolsillos. A día de hoy en los hospitales hay logopedas especializados en trastornos de la voz, de la deglución, de la adquisición del lenguaje, de la audición…, en áreas muy específicas en las que son auténticos expertos. Este nivel de especialización nos perjudicará a la hora de realizar un examen tipo test de 100 preguntas, en el que cualquier recién graduado está más que entrenado, y en el que la mencionada excelencia y especialización juega en contra del profesional con amplios conocimientos y desarrollo en un área concreta. Además una tercera parte de las plazas han sido destinadas a promoción interna (proporción que consideramos desorbitada), lo que significa que cinco de estos 15 profesionales no tendrán ninguna opción de conseguir plaza.

Otro problema añadido es el diseño o mejor dicho el no diseño del temario de la OPE. Consideramos que, dada la importancia de esta primera e histórica convocatoria, hubiera sido adecuado contar con expertos o colectivos de expertos, como universidades o el Colegio Profesional de Logopedas, para la elaboración del mismo. La administración ha optado por copiar el temario de una convocatoria anterior realizada por el gobierno de Aragón. Dicha convocatoria está poco actualizada, plantea nomenclatura desfasada, presenta temas poco adecuados y mal distribuidos en cuanto a importancia, y deja directamente fuera un tema tan importante en el trabajo hospitalario de los logopedas como es la disfagia.

La disfagia es la dificultad o imposibilidad para manejar y/o deglutir alimentos, o las propias secreciones como la saliva, de forma segura. De hecho esta patología es seguramente la que más peso ha adquirido en los últimos años en nuestro desempeño diario. Los logopedas que trabajamos en disfagia intervenimos en pacientes con ELA, Parkinson y otras enfermedades neurodegenerativas y neurológicas, secuelas de patologías oncológicas o parálisis o paresias laríngeas, faríngeas y/u orofaciales. También intervenimos y enseñamos a deglutir a niños con importantes secuelas debidas a la supervivencia en los nacimientos prematuros y niños con diferentes síndromes. El trabajo en el área de la disfagia es muy delicado ya que está comprometida la seguridad de la función respiratoria del paciente. El mal manejo de un paciente con disfagia puede suponer una neumonía aspirativa (por entrada de alimento o de sus propias secreciones en los pulmones) e incluso la muerte. Sin embargo para acceder a una de las plazas convocadas en esta OPE no es necesario tener conocimientos específicos en esta área.

Victoria Eugenia García Concejero, miembro de la Plataforma de Logopedas del SERMAS.
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1 comentario

  1. Hola!
    Es injusto que se paralice de esta forma tan leonina el proceso de oposición para logopedas. Somos muchos los que además de pagar la tasa de examen y estar en una incertidumbre y desinformados, no compartimos las razones que se ofrecen, pues sabemos los chanchulletes que hay en SERMAS. No hay especialidades en Logopedia y hay que saber actuar como profesional. La disfagia está presente como cuadro secundario en trastornos neurológicos por ejemplo y al estudiar esos trastornos se estudia y tratabaja la disfagia.
    Por otro lado, una obligación que tenemos es la de estar actualizado…por lo que los argumentos esgrimidos en este sentido, son ñoños. Una oposición, es una oposición y hay que estudiar y examinarse en igualdad de condiciones.
    Un saludo

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