AMYTS ACTÚA. ¿Por qué vamos a la huelga nacional y de médicos hospitalarios el 27-O?

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El próximo martes 27 de octubre tenemos dos citas importantes: tumbar el Real Decreto-ley 29/2020 y acabar con el maltrato a los médicos hospitalarios en Madrid. Dos conflictos en forma de huelga que se han unido con fuerza y que se celebrarán los últimos martes de cada mes. Quedan apenas dos días para el inicio de estas huelgas. ¿Pero por qué hemos dado estos pasos?

HUELGA HOSPITALARIA EN MADRID

AMYTS, sindicato mayoritario entre el colectivo médico de Madrid, ha registrado este viernes la convocatoria de una huelga médica indefinida en los hospitales de la Comunidad de Madrid. Unos paros que se celebrarán los últimos martes de cada mes con el fin de acabar con el maltrato a la profesión tanto por parte del Gobierno autonómico como del central. El primero de los paros diarios empezará este próximo 27 de octubre.

Los médicos de Atención Hospitalaria de la Comunidad de Madrid venimos arrastrando desde hace años una situación intolerable de inestabilidad laboral, discriminación en la forma de aplicar el cumplimiento de jornada laboral, sobrecarga asistencial o judicialización de nuestros derechos más básicos como es el del descanso semanal o la percepción de la Carrera Profesional por parte del personal temporal (interinos, eventuales y sustitutos).

A esto hay que añadirle la escasez de recursos económicos; el agravamiento de la situación sanitaria provocada por la pandemia Covid-19; y ahora la publicación por parte del Gobierno central, con alevosía y arrogancia, de un intolerable Real Decreto Ley 29/2020 (contra el que ya hay una huelga nacional convocada por CESM) que ‘militariza’ de facto a los facultativos y permite contrataciones sin formación adecuada, abre la vía al intrusismo u obliga a especialistas formados a ejercer en áreas de capacitación totalmente ajenas a su práctica habitual.

Escenarios que nos conducen a un elevado nivel de estrés y de inseguridad jurídica a los profesionales médicos y titulados superiores, y que derivan hacia un peligroso deterioro en la calidad asistencial prestada a los pacientes.

Asimismo, los facultativos de hospitales tenemos abiertas varias heridas profundas en temas laborales y organizativos: precariedad y escasez del personal en las Urgencias hospitalarias; aplicación discriminatoria de la jornada laboral de 37,5h; sobrecarga en las guardias y en la atención Covid, con descansos insuficientes y mal pagados; ausencia de derecho a la movilidad y traslado desde hace 19 años; dificultades para la conciliación laboral que han alcanzado momentos dramáticos durante estos meses de pandemia, sin que la Administración haya mostrado la menor sensibilidad y capacidad organizativa al respecto.

Somos conscientes de que los ciudadanos de Madrid tienen dificultades de accesibilidad a nuestros centros hospitalarios -con acúmulo de patologías no resueltas- y para las que no se han tomado medidas de contratación extraordinaria, no se ha promovido la fidelización de médicos (con la pérdida de más de la mitad de los especialistas que finalizaron su formación en la Comunidad de Madrid durante el mes de mayo) y hay una flagrante ausencia de organización y criterios en la planificación de necesidades materiales y humanas.

Los médicos y titulados superiores de la Comunidad de Madrid estamos en una situación límite desde hace tiempo, que se ha hecho insoportable en los últimos meses. Desgraciadamente, pese a las reiteradas peticiones de solución de los diferentes puntos que se han reclamado, con propuestas de solución y mejora por nuestra parte en las diferentes Mesas Sectoriales reunidas en estos años (foro en el que se supone que la Administración debería escucharnos y negociar), solo hemos encontrado oídos sordos y negativas a la práctica totalidad de las necesidades y carencias reclamadas.

Seguiremos cuidando de los ciudadanos de nuestra Comunidad hasta donde nos sea posible, y las fuerzas nos aguanten, pero, llegados a la situación descrita, no vemos otro camino que convocar huelga como recurso extremo para defender la calidad asistencial que ha caracterizado y queremos que siga en el Servicio Madrileño de Salud.

Se trata de una huelga con periodicidad mensual con el fin de dar a la Administración la posibilidad de sentarse a negociar de forma sincera y sin perjudicar a la población. En todo caso, la convocatoria está abierta a un aumento de la intensidad si no se realizan avances.


HUELGA NACIONAL DE CESM

La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) ha presentado este miércoles su convocatoria de huelga oficial para el próximo 27 de octubre en la que se hace un llamamiento al colectivo médico y demás licenciados sanitarios del Sistema Nacional de Salud para su seguimiento los últimos martes laborables de cada mes.

Como se expone en el escrito que ya está en los registros tanto del Ministerio de Sanidad como del de Trabajo, esta decisión viene provocada por la actual situación que atraviesan los profesionales, que arrastran años de recortes provocados por una insuficiencia financiera y de graves defectos de planificación y gestión que afectan negativamente a la viabilidad del Sistema Nacional de Salud, socavan la calidad asistencial que se debe proporcionar a ciudadanos y pacientes y de manera muy especial han deteriorado las condiciones laborales y profesionales de los facultativos.

A las carencias mencionadas, que se manifiestan en la deficiente planificación y análisis de las necesidades de profesionales, hay que añadir una política de personal que ha abusado en exceso de la temporalidad, lo que nos ha conducido a una precariedad laboral inaceptable que impide el desarrollo profesional, la mejora de la calidad asistencial y que dificulta en exceso la fidelización de los profesionales.

Además, la falta de procesos selectivos y de movilidad, la sobrecarga asistencial, la discrecionalidad en nombramientos para puestos jerárquicos o el insuficiente y caduco modelo retributivo no han hecho sino estimular la huida de médicos a otras redes asistenciales y a otros países del entorno europeo donde encuentran mejores condiciones para sus condiciones profesionales, laborales y personales.

Todo lo anterior se ve aderezado por una falta absoluta de dialogo de las autoridades sanitarias con las organizaciones profesionales, circunstancia que se ha intensificado últimamente, lo que ha deteriorado hasta extremos inadmisibles la motivación y el compromiso de los profesionales y que está en la base de la falta de disponibilidad de especialistas de la que adolece el SNS, que ahora se quiere enmascarar con soluciones inadecuadas que sólo logran empeorar el problema.

Todas estas circunstancias no han hecho más que salir a la luz de manera agravada como consecuencia de la pandemia por COVID19, que ha revelado además severas carencias estructurales en la planificación y dotación de recursos humanos. En los más de siete meses que llevamos de pandemia no se ha aplicado ninguna medida para corregir este problema estructural, sino que se han ido adoptando parches momentáneos a costa de la asistencia sanitaria que no sea COVID y de la salud y seguridad de los profesionales.

El exponente máximo de esta realidad ha sido la aprobación del Real Decreto Ley 29/2020, de 30 de septiembre, en el que en una inminente segunda ola que vuelve a desbordar la asistencia sanitaria la única solución que ofrece el Estado es contratar enfermeras para hacer de médicos, contratar a no especialistas para hacer tareas de éstos, reconocimiento exprés de títulos de especialista obtenidos en países extracomunitarios y obligar a los especialistas a realizar funciones de especialidades que no les son propias. Es decir, el desmantelamiento del sistema público de salud, laminando el régimen de especialidades médicas, legalizando el intrusismo profesional y degradando fatalmente la calidad de la asistencia sanitaria de la población.

Este nuevo texto legal, unido a la ausencia de planes y medidas estructurales, han sobrecogido a todos los colectivos y asociaciones sanitarias y nos han forzado a dar la voz de alarma ante la población y el colectivo médico, de manera que la única salida para defender la seguridad de los pacientes y la calidad asistencial del sistema sanitario, ante el desprecio de las instituciones que han recibido múltiples solicitudes y comunicaciones para el diálogo y la búsqueda de soluciones conjuntas ignorando todas ellas, ha sido la convocatoria de esta huelga nacional de médicos.

Este paro nacional se convoca con el objetivo de que se retire de manera inmediata el Real Decreto Ley 29/2020 y de que se establezca un calendario de negociaciones que permita abordar los asuntos de urgente resolución:

  • Solvencia financiera para una asistencia de calidad con un aumento progresivo de la financiación para adecuarla a la media de los países europeos de nuestro entorno que más y mejor inversión tienen en sanidad, y que se interpongan criterios finalistas, con reversión de los recortes que se aplicaron en 2010.
  • Nueva regulación de la relación laboral del colectivo MIR que mejore sus condiciones laborales y formativas, con aumento de las plazas de Formación Sanitaria Especializada basado en una planificación de las necesidades actuales y futuras, con criterios de calidad.
  • Plantillas adecuadamente dimensionadas para responder con suficiencia a las necesidades del sistema con una correcta planificación de los recursos humanos y una nueva regulación de selección y provisión de plazas que acabe con la libre designación, la temporalidad y la precariedad del empleo, eliminando las tasas de reposición. Procesos coordinados de movilidad dentro del SNS.
  • Modificación del Estatuto Marco que permita una jubilación flexible y voluntaria entre los 60 y 70 años y declaración de profesión de riesgo con reconocimiento del contagio de SARS-CoV2, en sanitarios, como enfermedad profesional. Cómputo de las guardias a efectos de jubilación.
  • Mejora de las condiciones laborales y de la presión asistencial adecuadas en todo el SNS y en todos los niveles asistenciales para asegurar la calidad asistencial y hacer más atractivo el SNS, con homogeneización retributiva al alza de todos sus profesionales, así como el reconocimiento del nivel 26 en los facultativos.

Por todo lo anterior, CESM ha llevado a cabo su preaviso de huelga en todo el territorio nacional que comenzará el próximo 27 de octubre.

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