La crisis de la Atención Primaria

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La Atención Primaria está en crisis. Probablemente lo esté a nivel de todo el país, pero en Madrid hay una serie de circunstancias que podrían hacerla más grave. Y no depende tan sólo del impacto que sobre ella ha tenido la pandemia COVID, que ha sido grande; la situación viene de lejos. Por ello, queremos reflejar aquí un resumen de la trayectoria que ha llevado a nuestra Atención Primaria (AP) a la situación actual, así como las acciones que, desde AMYTS, hemos emprendido para tratar de hacerla frente.

La situación antes de COVID

La inversión en Atención Primaria es históricamente deficitaria. Si ya partimos de un bajo porcentaje del PIB español en Sanidad, sobre un PIB per capita que ya de por sí es inferior al de la mayoría de países de nuestro entorno, la situación se agrava cuando la parte del pastel que se dedica a Atención Primaria no alcanza a nivel nacional el nivel del 14% del gasto sanitario, y a nivel madrileño ni al 11,5%. Esta situación de precariedad crónica ha sido objeto de múltiples análisis y de múltiples demandas, destacando entre ellas la que a nivel nacional ha hecho de forma repetida el Foro de Médicos de Atención Primaria, que llama la atención sobre el gap que existe entre nuestro gasto en Atención Primaria y el recomendado por la Organización Mundial de la Salud, en torno al 25%. Pero lo mucho hablado sobre el tema, incluso por nuestras Administraciones Sanitarias (recordemos la estrategia nacional AP21), no ha conseguido que estas muevan al alza, en lo más mínimo, el presupuesto de este castigado nivel asistencial.

Y esto repercute negativamente en la motivación de los profesionales. En su motivación directa o intrínseca, porque se ven obligados a afrontar unas condiciones nada atractivas para su ejercicio profesional y el desarrollo de sus capacidades; pero también en su motivación extrínseca, dado que ni la retribución ni el reconocimiento obtenido son satisfactorios para unos profesionales cuyo objetivo no es otro que el de servir a la salud de sus conciudadanos.

El impacto de la pandemia

Sobre esta panorama, la pandemia COVID ha tenido un impacto muy intenso, que en el caso de Madrid ha sido brutal, dada la elevada tasa de afectación de la población madrileña, el papel de refuerzo que a la Atención Primaria le tocó hacer en el hospital de IFEMA, y la alta tasa de contagios entre los médicos de este nivel asistencial. La orientación claramente hospitalocentrista (dado el impacto publicitario que esta tiene) de la respuesta dada por la Administración Sanitaria madrileña, descuidando hasta lo inimaginable el control de la transmisión de la infección y el daño sufrido por la AP, que hubiera necesitado de actuaciones valientes y decididas en su recuperación que han brillado por su ausencia. Desconocemos la razón, pero esta es posiblemente la causa por la que ejercer en AP es tan poco atractivo para médicos de familia en nuestra Comunidad (sólo 17 de 224 médicos de familia, y 5 de 68 pediatras han elegido plazas de AP para desarrollar su recién adquirida especialidad en Madrid). Con esta realidad, y el elevado número de jubilaciones que se esperan para los próximos años, el horizonte de la AP es muy oscuro. Y la inacción (o la acción de escaparate que estamos viendo) por parte de las Administraciones  no augura una posible mejora.

Ante esa situación, los facultativos de AP, y AMYTS junto a ellos, se han rebelado, y han manifestado su total desacuerdo con la actitud de abandono a que se ven sometidos. Convocatorias de huelga, concentraciones, protestas y hasta propuestas de dimisión de las diferentes responsabilidades han venido expresando claramente ese malestar, con una respuesta más bien escasa, cuando no engañosa, de parte de la Consejería. No obstante, seguiremos trabajando para lograr para la AP el protagonismo que merece, y para cuidar al máximo a los profesionales y las condiciones en que estos tienen que desarrollar su ejercicio en el sistema sanitario.

Ofrecemos a continuación más detalles sobre la evolución de la crisis de la AP, y una selección de actuaciones AMYTS ante la misma.

Actuaciones AMYTS antes de la pandemia

A) Denuncia de la crónica situación de precariedad de la AP

Las actividades de denuncia de AMYTS en relación a la precaria situación de la Atención Primaria vienen de lejos. Son muchas las actuaciones desarrolladas en esta línea, pero en este momento basta con recordar algunas de las más importantes:

  1. El continuo trabajo de análisis y denuncia realizado por AMYTS sobre la situación que vive la Atención Primaria. El trabajo ha sido arduo y de muy larga duración, y a modo de resumen podemos contemplarlo en el seguimiento desde hace años de la falta de médicos y la sobrecarga asistencial, la constitución de bolsas de empleo (tanto de médicos como de otros facultativos) que permitan un acceso justo al ejercicio profesional, y la crítica sobre la falta de capacidad de atracción sobre los profesionales, para la que AMYTS considera imprescindible el reconocimiento de plazas de difícil cobertura, por poner varios ejemplos. Desde AMYTS hemos puesto voz a las eternas reivindicaciones de la Atención Primaria, incluso convirtiéndolas en el llamado “Manifiesto de Madrid” junto al resto de sindicatos médicos autonómicos integrados en la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos CESM. Sin embargo, esas reivindicaciones acumulan un largo proceso de total sordera de parte de la Administración, a pesar de que las hemos llevado al primer plano de la actualidad, no sólo ante el despacho de la presidenta de la Comunidad de Madrid, sino al seno mismo del debate político en las campañas electorales. Adicionalmente, se ha reclamado también la precaria situación específica de los Servicios de Atención Rural, SAR. Las respuestas recibidas, en muchos de los casos, no han pasado de ser de mera cosmética.
  2. Ante ello, AMYTS ha llevado a cabo diferentes medidas de presión, incluida la huelga en diferentes momentos y circunstancias, e inició una campaña de denuncia de la sobrecarga asistencial para romper la inercia de oídos sordos con el que las diferentes Administraciones han tendido a ocultar la verdadera situación, que ha comenzado a dar algunos frutos, y que se ha actualizado en las últimas semanas.
  3. El trabajo realizado dentro del Foro de Médicos de Atención Primaria, en el que participamos a través de CESM, y cuyas iniciativas hemos respaldado de forma constante. Podemos ver, por ejemplo, que el Foro reclama desde hace años un incremento del presupuesto y la atención dedicada a este nivel asistencial. También hemos promovido la creación de un Foro de Médicos de Atención Primaria a nivel local de Madrid, que igualmente se ha implicado en la denuncia y la defensa de la Atención Primaria madrileña.

B) Preparación ante la posible llegada de COVID a España

Ante el desarrollo inicial de la infección COVID, y con la aparición de los primeros casos en España, desde AMYTS insistimos en dos aspectos que nos parecían claves: una preparación adecuada del sistema sanitario, y una dotación suficiente de equipos de protección para todos los profesionales. Y algunos de los planteamientos realizados se enfocaban específicamente para la Atención Primaria. Por desgracia, la relativización inicial de aquella posibilidad por parte de las autoridades sanitarias, y la imprevisión sistemática con que se afrontaron aquellos momentos, nos llevó a la situación más que conocida de profesionales enfrentándose a la pandemia con un equipamiento claramente insuficiente.

Actuaciones AMYTS durante la primera ola de la pandemia

C) Denuncia de la falta de medios de protección para los profesionales

A pesar de los insistentes avisos sobre la necesidad de una preparación adecuada del sistema sanitario, y dentro de él de la Atención Primaria, explotó la pandemia en nuestra Comunidad sin que los profesionales tuvieran a su disposición los suficientes equipos de protección. Las imágenes en medios fueron más que elocuentes, con muchos profesionales teniendo que diseñarse sus propias protecciones, mientras éramos testigos de la falta de asunción de responsabilidad por parte de las diferentes autoridades sanitarias. Ello motivó que interpusiéramos diferentes denuncias judiciales, que ratificaron la falta de medios aunque no consiguieron la condena de los responsables sanitarios. Y, por desgracia, los fallecimientos no se hicieron esperar, también en nuestra Comunidad y en AP. Por ello, AMYTS ha realizado varios homenajes a los médicos fallecidos, entre los que destacan  el que se celebró al terminar la primera ola y el realizado el pasado mes de junio. Porque lo ocurrido durante la pandemia no debe olvidarse: ha costado sufrimiento y muerte de muchos ciudadanos, pero también de muchos profesionales.

D) AMYTS denuncia la precarización a que la Atención Primaria se vio sometida durante la primera ola

El elevado número de afectados por la pandemia durante la primera ola, coincidiendo también con una elevada cifra de profesionales sanitarios -y entre ellos médicos de AP- que contrajo la enfermedad, (ver también aquí) condujo enseguida a una situación de difícil sostenibilidad de la Atención Primaria, sin recursos suficientes para afrontar las dimensiones que la pandemia estaba alcanzando. Las llamadas se agolpaban en los insuficientes teléfonos de unos centros de salud que tuvieron que desarrollar una modalidad de atención a distancia para evitar ser fuente de contagios, y los profesionales que se mantenían en sus puestos trabajaban a destajo y con ampliaciones de jornada no retribuidas para tratar de cubrir toda la demanda asistencial. Demanda que, por otra parte, se incrementaba ante el cierre de algunos centros de salud y de los dispositivos fijos de urgencia extrahospitalaria (los conocidos como SUAP, siglas que proceden de su denominación tradicional como Servicios de Urgencia de Atención Primaria). Y con unos recursos que cada vez eran más reducidos, no sólo por la baja de los profesionales afectados o de alto riesgo, sino también por el desplazamiento de muchos profesionales para garantizar la cobertura del improvisado hospital de IFEMA, que sirvió de aliviadero a la inmensa presión que los hospitales estaban soportando en aquel momento.

El trabajo de AMYTS durante este tiempo se centró en la denuncia de la situación de precariedad absoluta de la Atención Primaria, y en el apoyo a los profesionales que, con tanto esfuerzo, trataban de dar respuesta a las necesidades asistenciales que generaba la pandemia.

E) AMYTS exige refuerzos para la Atención Primaria y suficiente dotación de rastreadores de cara a sucesivas olas de COVID

Cuando comenzaba a superarse la primera ola, que mantuvo confinada a toda la población, se hacía más que evidente la necesidad de reforzar tanto los servicios de detección precoz y seguimiento de casos y contactos como los servicios asistenciales extrahospitalarios, que mantenían su situación de precariedad. AMYTS, consciente de la importancia de una correcta preparación para la desescalada, se puso al frente de la reivindicación de una mejor dotación de recursos tanto en Salud Pública como en Atención Primaria y Urgencia Extrahospitalaria, y de la crítica a las decisiones que se iban tomando, que mediante la construcción del llamado hospital de pandemias Isabel Zendal suponían un desfondamiento de los recursos que claramente eran necesarios para aquella dotación. De hecho, el descuido de la Atención Primaria se cristalizó de forma muy visible en la pérdida de la mayoría de los médicos de familia que completaban su formación en nuestra Comunidad, debido a la mala calidad de las ofertas laborales que se les hacían, y a pesar de la insistencia de AMYTS para que se incentivara la permanencia de esos especialistas en nuestro sistema sanitario. La Gerencia de Atención Primaria tan sólo pensó en amenazar a los especialistas que rechazaran la contratación. Y ni siquiera se adecuaban las instalaciones (por ejemplo de los SAR o de odontología) a la nueva situación que suponía COVID, ni se podía garantizar la calidad de los equipos de protección que ya, afortunadamente, iban llegando en mayor cantidad.

Madrid se disponía a hacer frente a las sucesivas olas con unos recursos claramente insuficientes para el seguimiento epidemiológico y asistencial de contactos y de los casos menos graves, contra las recomendaciones de todas las entidades expertas. Lo que, lógicamente, agravó la sobrecarga y  la situación de cansancio y sufrimiento psicológico de los profesionales. Todo ello llevó a AMYTS a exigir el cese de la cúpula directiva de la Atención Primaria madrileña, debido a su ineficiencia en la gestión de este nivel asistencial.

F) AMYTS convoca huelga ante la crítica situación de la AP

Superado el verano sin que se atisbaran soluciones para la terrible situación que atravesaba la Atención Primaria, y cuando ya se aventuraba el inicio del incremento de casos que constituyó la segunda ola tras la “normalización” veraniega, AMYTS convocó huelga con el apoyo de la mayoría de los médicos, explicitado en la encuesta que realizamos entre nuestros afiliados. El mero anuncio de la huelga forzó a la propia presidenta de la Comunidad a anunciar un millonario Plan de Mejora Integral para la Atención Primaria, que posteriormente fue el núcleo, junto a otras promesas de desburocratización y mejora de la gestión asistencial de los centros de salud, del acuerdo que desconvocó, in extremis, dicha huelga. Parecía que comenzaba un tiempo de mejoras para la Atención Primaria que, desgraciadamente, fue transformándose en un tiempo para comprobar la falta de vergüenza política con que la Administración afrontaba la crisis de dicho nivel asistencial.

Vista la actitud de la Comunidad, basada en la cicatería obstruccionista de la Consejería de Hacienda, AMYTS presentó la correspondiente denuncia por incumplimiento de los acuerdos de salida de huelga, y volvió a convocar nueva huelga en Atención Primaria. En esta ocasión, las maniobras políticas que condujeron al adelanto electoral dieron lugar a que el mismo día en que la huelga se iniciaba con gran éxito e impacto, la Presidencia de la Comunidad de Madrid convocaba elecciones a la Asamblea de Madrid, lo que dejaba sin interlocutor funcional real a los profesionales.

G) AMYTS desarrolla una campaña pública de denuncia de la situación de la AP

Ante la necesidad de llevar al primer plano de la actualidad social la crítica situación de la AP, que pone en peligro la atención sanitaria de los madrileños, el sector de Atención Primaria de AMYTS decidió desarrollar toda una campaña mediática que trasladara la verdadera situación a la opinión pública, y que aquella se convirtiera en uno de los centros de atención de la campaña electoral. Y lo consiguió, logrando ocupar primeros planos y portadas de los medios de comunicación (incluso internacionales) durante la misma campaña electoral, a cuyo debate, además, quisimos acercar la situación.

El primer paso ya se había dado en el mismo día de inicio de la segunda huelga, con una concentración de maniquíes ante la Consejería de Hacienda (la que parece seguir manteniendo los recortes que abandonan la AP a su suerte) que visualizó, con gran acierto, el vacío dejado por tantos compañeros ausentes por motivos diversos, muchos relacionados con la infección COVID, sus riesgos y sus secuelas (incluso algun@s compañer@s fallecid@s), pero otros muchos por desencanto e incluso abandono de la profesión. La creatividad fue en aumento, con el firme apoyo de nuestro equipo de prensa, y así se continuó con un rosario de escenificaciones que tan sólo pretendían hacer más visible la desastrosa situación a que tienen que hacer frente nuestr@s médic@s:

      • el martes 16 de marzo, en el monumental parque del Retiro, se escenificó lo que podría ser el futuro de la Atención Primaria al que parece que algun@s nos quieren abocar: volver al modelo de cupo, aquel modelo de atención al por mayor al que se vieron obligados nuestros antiguos médicos generales. O incluso aún peor, a un precario modelo de AP pública de beneficencia que dé cobertura a un nuevo diseño de pago de los servicios sanitarios de cercanía.
      • tras el paréntesis motivado por la Semana Santa, el martes 6 de abril ante la sede de la Consejería de Sanidad en la calle Aduana, se presentó el drama del abandono de la profesión ante la en tantos casos insoportable situación que se vive en la AP;
      • el martes 13 de abril se dio paso al llamado tour del abandono de la AP, en el que un grupo de compañeros, junto con periodistas de numerosos medios de comunicación, se embarcaron en un viaje en autobús que les llevó por cuatro centros de salud representativos de las diversas precariedades en que viven l@s facultativ@s de este nivel asistencial;
      • el pasado martes 20 de abril se escenificó ante el Ministerio de Sanidad, y en las proximidades de la estación de Atocha, la marcha de l@s profesionales hacia otras latitudes, acentuando aún más la escasez con que se queda nuestra Atención Primaria;
      • y finalmente, el 27 de abril, a una semana de la jornada electoral del 4 de mayo, AMYTS llevó a las puertas de la Asamblea de Madrid la situación de la Atención Primaria y sus profesionales, para que, “gobierne quien gobierne”, se tomen las medidas necesarias para reflotar y promover un nivel asistencial que es fundamental para la atención sanitaria de los madrileños.

H) La denuncia continúa

Aún después que las urnas reforzaran la mayoría de gobierno de Isabel Díaz Ayuso, el sector de Atención Primaria volvió a hacer presente, de forma simbólica, la dura situación de la Atención Primaria. Y lo hizo el día 27 de junio, llevando a las puertas de la Consejería, nuevamente, el grave déficit de médicos que se sufre en los centros de salud, que dificulta enormemente prestar la atención de calidad que se merecen los ciudadanos. Y se volvió a recordar, en un emotivo acto junto al templo de Debod, a los compañeros fallecidos.

A pesar de todo, el deterioro de la Atención Primaria ha seguido adelante. La falta de creatividad, cuando no el abandono puro y simple, en la gestión de la situación ha motivado que, nuevamente, se pierdan la mayoría de los médicos de familia y pediatras que terminaron su formación especializada en las últimas semanas. Y el nuevo plan de mejora para la Atención Primaria, que abandona la orientación del que había amagado la presidenta de la Comunidad unos meses antes, no va a contribuir a resolver ninguno de los problemas que hacen este nivel asistencial tan poco habitable para los médicos.

Todo parece indicar que la Atención Primaria está siendo abandonada a su suerte por el gobierno de la Comunidad, con un entorno a nivel nacional que tampoco es muy alentador. No es de extrañar, por tanto, que el Foro de Médicos de Atención Primaria haya renovado su preocupación por el franco deterioro de este nivel asistencial, y que las sociedades científicas insistan en la necesidad de incrementar los recursos humanos, económicos y materiales de la AP para que ésta pueda salir de la crisis a la que ha sido empujada.

La situación es claramente insostenible, y se complicará aún más en los meses de verano. Desde AMYTS, junto a los profesionales, seguiremos luchando por defender y promover el ejercicio de la Medicina en Atención Primaria, apoyando a sus profesionales y reclamando a las Administraciones el esfuerzo necesario para reflotar e impulsar este nivel asistencial. Y en ese esfuerzo trataremos de mantener el espíritu de los viejos luchadores, junto a la jovialidad y el impulso de los nuevos, para seguir haciendo realidad el eslogan que elegimos como institución hace unos años: médicos que cuidan de los médicos.


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