ACTUALIDAD. Los profesionales de la Dirección General de Salud Pública de Madrid exigen mayor personal y mejorar la coordinación y el sistema de vigilancia epidemiológica

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Los profesionales de la Dirección General de Salud Pública de Madrid (médicos, veterinarios, farmacéuticos de salud, personal administrativo y otros titulados superiores) han dado el máximo durante la pandemia. Todo pese a ser una cifra pequeña de plantilla.

Ahora, a través de una carta a la directora general de Salud Pública, Elena Andradas, han querido trasladar su preocupación y las necesarias propuestas de mejora para potenciar este servicio clave en Madrid.

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Sin embargo, no han recibido respuesta alguna por parte de la dirigente. Y, por ello, han pedido a AMYTS difusión para que se conozca y denuncie la situación específica de la Dirección General de Salud Pública y de sus profesionales.

En este sentido, han relatado que “en la actualidad nos hemos visto superados de nuevo por la situación”. Y más cuando desde mayo, momento en el que se daba por ‘controlada’ la pandemia, se puso de manifiesto la necesidad de establecer una estrategia para hacer frente a una previsible
segunda oleada.

“Los profesionales de la Dirección General de Salud Pública debemos ser respetados en el ejercicio de nuestras funciones y manifestamos nuestro malestar por no ser consultados ni sentirnos partícipes en las decisiones técnicas que se están tomando por parte del equipo directivo”, han completado.

Mientras, han señalado cuatro puntos claves que hay que abordar en esta Dirección General: la organizaciónla coordinaciónlos recursos humanos y el sistema de vigilancia epidemiológica de la Covid-19.

1.- MEJORAR LA ESTRUCTURA DE LA ORGANIZACIÓN:

Crear un equipo técnico que asesore sobre los protocolos de actuación, adaptación de los cambios frecuentes y estandarización de los procedimientos, y que ayude a determinar los consensos para homogenizar las intervenciones y actividades que se realicen.

Definir la estructura organizativa adecuada a la nueva situación, que especifique las funciones de los equipos, procedimientos, circuitos y designar referentes de cada tema. Crear grupos de trabajo estables y organizar la coordinación entre todos los profesionales que están trabajando en la respuesta a la pandemia (rastreadores externos, rastreadores internos, administrativos, epidemiólogos, técnicos de otras secciones, etc.).

Reestructurar las recientemente creadas Unidades de Gestión, están generado mucha disfuncionalidad en la coordinación, dado que no están claramente definidas las funciones de sus coordinadores, ni el papel de los responsables y el resto del equipo de las Unidades Técnicas de Salud Pública. Por otro lado, su gran tamaño, (zonas de alrededor de 1.700.000 habitantes), no permite “controlar” lo que está pasando en el territorio, y como consecuencia se ha perdido la perspectiva de lo que ocurre en las diferentes Unidades Técnicas.

Establecer una comunicación interna eficaz entre los profesionales de los distintos niveles, en ambos sentidos. La falta de comunicación interna, en parte determinada por la falta de una estructura clara, lleva a que actualmente los profesionales de salud pública desconozcamos los criterios en la toma de decisiones y la puesta en marcha de determinadas acciones. En muchas ocasiones nos enteramos por la prensa o por otros compañeros, de importantes asuntos epidemiológicos que influyen en nuestro trabajo (protocolos, cribados poblacionales, zonas de confinamiento, puesta en marcha de la aplicación Radar-COVID, etc.).

2. DESARROLLAR UNA COORDINACIÓN ESTRATÉGICA

La estrategia de diagnóstico precoz e identificación y seguimiento de contactos es una tarea
fundamental y compartida con nuestros compañeros de Atención Primaria. La falta de coordinación entre ambas partes ha afectado a la capacidad de respuesta mutua, con el consiguiente retraso y fracaso de la detección precoz. No se habilitaron a tiempo recursos y espacios para coordinar las acciones y reorganizar los recursos, por tanto, es tan importante aumentar el número de personal como crear una coordinación estratégica entre Salud Pública y Atención Primaria.

También, es necesario formar espacios de coordinación con otras instituciones que participan activamente en la respuesta frente a la COVID-19 en determinados colectivos: Consejería de Educación, Dirección General Sociosanitaria, Ayuntamientos, etc

3. FORTALECER Y REFORZAR LOS RECURSOS HUMANOS

Es imprescindible redimensionar los equipos y plantillas de las Unidades Técnicas y Servicios de la Dirección General Salud Pública, reforzándolos y cubriendo urgentemente vacantes y restituyendo jubilaciones, para poder garantizar el control eficaz de la pandemia.

Es necesario definir y concretar el reconocimiento que merecen los profesionales de Salud Pública, por sus actuaciones primordiales en el control de la pandemia, por su esfuerzo, compromiso y entrega en la situación actual. Es esencial trabajar urgentemente para que los servicios de salud pública sean atractivos para los mejores profesionales: mejorar el sistema retributivo, igualando sus retribuciones con los profesionales del SERMAS de la Consejería de Sanidad. En el transcurso de la pandemia, otros profesionales sanitarios han conseguido mejoras laborales, mientras que los trabajadores de salud pública no; desarrollo de la carrera profesional en las mismas condiciones que los trabajadores del SERMAS.

Precisar cómo se van a retribuir a todo el personal las horas extras que se vienen realizando desde el principio de la pandemia.

Planificar, organizar y retribuir la realización de horas extra fuera del horario laboral, entre semana, fin de semana y festivos.

Es necesario conseguir una formación reglada y homogénea de todas las personas contratadas para labores de rastreo, colaboradores y demás personal de la Dirección General; así como el seguimiento y supervisión de su trabajo por un equipo de formación específico.

Todas las personas que están ejerciendo labores de rastreo deberían formar parte de manera efectiva de los equipos de las unidades a los que están asignados.

4. MODERNIZAR EL SISTEMA DE VIGILANCIA EPIDEMIOLOGICA DE LA COVID-19

Es necesario modernizar los sistemas de información de vigilancia epidemiológica para tener
información de la pandemia “en tiempo real” y poder actuar de manera oportuna.

Hace falta un Sistema de Información y Vigilancia ágil y capaz de gestionar la enorme cantidad de datos que se están generado día a día, imprescindibles para poder tomar decisiones y gestionar esta crisis.

Se necesita integrar los diferentes sistemas de información: historia clínica del paciente, SISPAL, Health Connect, CAP, GESCON, web de colegios, etc. Es totalmente ineficiente seguir introduciendo la misma información en cada uno de estos sistemas de registro.

La Vigilancia Epidemiológica de la COVID-19 necesita un apoyo y desarrollo tecnológico moderno e integrado que permita de manera continuada la captura de información y carga automática de los datos, para dejar de ser “picadatos” y dedicarnos a la búsqueda de contactos, investigación de brotes y control de las cadenas de transmisión.

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