ACTUALIDAD. Diario AMYTS del coronavirus, resumen semanal (4 al 10 de mayo de 2020)

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La evolución de la pandemia de COVID en España ha originado una cierta estabilidad en las cifras de nuevos infectados, como si se hubiera alcanzado un valle después de haber superado el primer embate de la infección. Esto nos coloca ante una cierta incertidumbre de lo que pueda ocurrir en los próximos días, en los que ya podría comenzar a notarse el efecto de la fase 0 de la desescalada, y se avanzará en la mayoría de CCAA hacia la fase 1. Habrá que estar muy pendiente de los datos de evolución de la infección de los próximos días. Hay que señalar también que Madrid ha dejado de estar en el furgón de cabeza de la infección en cuanto a la tasa poblacional de afectados, aunque sigue sorprendiendo que sus datos no reflejen ningún peso de los test serológicos en el diagnóstico de la infección.

La aparición en el BOE del pasado fin de semana de la Orden SND/387/2020, de 3 de mayo, por la que se regula el proceso de cogobernanza con las comunidades autónomas y ciudades de Ceuta y Melilla para la transición a una nueva normalidad ponía en marcha el avance de las diferentes regiones a través de las fases de la desescalada, una vez se garantizaran algunos indicadores sanitarios fundamentales: una declaración adecuada de la situación epidemiológica, y la disponibilidad (inmediata o en un plazo inferior a cinco días) de 1,5-2 camas de UCI y 37-40 camas hospitalarias por diez mil habitantes, lo que para la Comunidad de Madrid significarían al menos 975 camas de UCI (el doble de la dotación basal) y 24.000 camas hospitalarias. En este sentido, y tras no poca controversia y la dimisión de la Directora General de Salud Pública, el gobierno de la Comunidad ha decidido solicitar el paso a la fase 1, solicitud que ha sido finalmente rechazada por el gobierno central.

Dado que el “Plan de Transición hacia una nueva normalidad” del gobierno es muy exigente en cuanto a recursos sanitarios para garantizar cualquier posibilidad de repunte en el número de infecciones, la misma Orden citada planteaba como recomendación lo que para AMYTS es una de las exigencias para el proceso de desescalada: garantizar la disponibilidad suficiente de recursos humanos con un nivel no inferior al alcanzado durante la crisis COVID, lo que a nuestro entender significa renovar todos los contratos de refuerzo y contratar a todos los especialistas que terminan su formación a finales de este mes, pues su tarea ha sido (y será) insustituible durante la crisis COVID. Después de muchas dudas, la presidenta de  Comunidad de Madrid anunció públicamente el pasado miércoles que renovaría todos los contratos de refuerzo que se realizaron durante la crisis, y estamos a la espera de que, efectivamente, eso se lleve a efecto y de que se incluya también la contratación de los profesionales que puedan estar en bolsa y de todos los residentes que terminen su formación especializada.

Nos preocupa también la forma en que nos enfrentamos a la desescalada sin una garantía clara de control epidemiológico: ni llegan las pruebas masivas, ni está ya hecho el estudio epidemiológico, ni tenemos una red de Salud Pública con capacidad para llevar sobre sus hombros el control de contactos, y que para colmo acaba de sufrir un cambio de estructura a raíz de la dimisión de su máxima responsable. Hay que pensar en el futuro, y hay que apostar decididamente por él. Y esperemos que la remodelación del área de Salud Pública, elevado ahora a rango de viceconsejería, dé los frutos esperados en esta dirección. Por ejemplo, en temas tan importantes como la disponibilidad de suficientes test diagnósticos de calidad y su realización a los profesionales sanitarios de nuestra Comunidad. Son muchos los  profesionales contagiados (parece que superior al recogido en la estadística) y hay que tratar de evitar que los centros sanitarios puedan llegar a convertirse en los focos principales de permanencia en actividad de la infección.

Pero también se hace necesario el refuerzo de la Atención Primaria, que junto a los servicios de urgencia hospitalaria y el SUMMA han ejercido de primera linea de atención a los pacientes COVID. La Atención Primaria necesita de numerosos profesionales tan sólo para cubrir las vacantes que ya acumula, pero sólo con eso nos quedaríamos en la sanidad del pasado, ya saturada en dar respuesta a las necesidades habituales de salud. La Sanidad del futuro debe hacer una apuesta muy clara en este ámbito, con el refuerzo de personal facultativo necesario y con la puesta en marcha de las mejoras necesarias. Y se deben atender de igual manera las necesidades del SUMMA y de la Urgencia Hospitalaria, abandonando de una vez la precariedad en la contratación y potenciando el reconocimiento de servicios tan básicos en la atención sanitaria a la población.

Lo ocurrido en la Comunidad de Madrid en torno a la solicitud de cambio de fase en el desconfinamiento muestra que el manejo político de la crisis está dejando mucho que desear. La política de la descalificación y la pasarela lleva a la confrontación en lugar de a la coordinación, y a la negación de una realidad que ha sido palpable para todos los profesionales: la falta de recursos asistenciales críticos en diferentes lugares y momentos,y la carencia de los adecuados equipos de protección. No podemos caer en el engaño y pensar que todo ha transcurrido con normalidad. Los profesionales han sabido dar la talla a pesar de todo, y creemos que ha llegado ya el momento de que nuestros políticos tomen ejemplo de ese compromiso. Afortunadamente se salvó la prórroga del Estado de Alarma, pero tienen que seguir en el esfuerzo por un diálogo constructivo que ayude a superar los muchos flecos que aún quedan de esta crisis. Y uno de ellos es el tremendo malestar que se genera entre los profesionales sanitarios y sus organizaciones, que comienzan a expresar sus reivindicaciones de cara al futuro. 

En cuanto a aspectos concretos de nuestra actividad, seguimos reclamando el reconocimiento de la afectación por COVID como enfermedad profesional (en lo que hemos encontrado el apoyo en esta semana del Foro de la Profesión Médica, y la protección adecuada de los profesionales de riesgo ante la infección. Por otro lado, Amnistía Internacional ha apoyado la reivindicación de AMYTS de que se garantice, para la desescalada, un adecuado suministro de equipos de protección de calidad. Y estamos trabajando para que se produzca la necesaria flexibilidad en relación a permisos y vacaciones, pues en unos casos se imponen vacaciones a los residentes que podrían ser muy útiles como refuerzo de sus servicios, y por otro no parece de recibo mantener la estructura actual de concesión de vacaciones en un año muy marcado por la crisis COVID, las restricciones de movilidad y la necesidad de cobertura del período veraniego.

Por desgracia, tenemos que seguir lamentando el fallecimiento de nuevos profesionales; en el caso de los médicos, ya son más de 45. Por eso tiene más sentido si cabe, la campaña que hemos vuelto a realizar en reconocimiento a dichos profesionales, con un minuto de silencio y el hashtag #UnSilencioYUnaPalabra. El minuto de silencio ha sido compartido por los delegados de AMYTS, que en un primer paso también hacia la desescalada, y después de haberse implicado de lleno en la lucha contra COVID, han celebrado la primera reunión, en formato virtual, después del primer embate de la pandemia. Con todos estos gestos no podremos recuperar las vidas de los profesionales fallecidos, pero sí rendirles homenaje e insistir en la necesidad de una protección adecuada para todos y de una organización sanitaria que garantice la seguridad. En la imagen adjunta quedan recogido el sentir expresado en las redes sociales ante la pérdida de compañeros, a través del hashtag de la campaña. E invitamos a todos a participar, el próximo jueves, en esa conmemoración, con la que se ha hecho coincidir la convocada por el Foro de la Profesión Médica.

A lo largo de la semana hemos encontrado en la página de documentación técnica del Ministerio de Sanidad sobre coronavirus las siguientes novedades:

Además, ha aparecido en la web del Ministerio una nueva sección en la que se ha publicado el Plan para la Transición hacia una Nueva Normalidad, al que ya nos hemos referido antes. Y también añadimos la publicación en el BOE de ayer de la Resolución de 2 de mayo de 2020, de la Dirección General de Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia, que fija los precios máximos para los antisépticos cutáneos de utilidad para la prevención de la infección por coronavirus.

Si quieres acceder a las entradas del Diario, puedes hacerlo desde este enlace.

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