ACTUALIDAD. AMYTS en los medios: ¿qué pasa con la vacunación en Madrid?, reclamamos 30 citas diarias y 12 minutos por paciente para Primaria, explicamos cómo están las UCIs…

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La actividad en los medios esta semana ha estado protagonizada por la Semana Santa pero no por la reducción de intensidad informativa. La presencia de AMYTS en los periódicos y televisiones no se ha detenido.

Ejemplo de ello ha sido la participación de Silvia Durán, médico de Familia y coordinadora de Delegados de AMYTS, en ‘Más Vale Tarde’ de La Sexta para hablar de la actualidad sanitaria y de la vacunación.

‘Las Cosas Claras’ de TVE entrevistó brevemente a Julián Ezquerra, secretario general de AMYTS, a cuenta del ritmo de vacunación de Madrid. Aquí puedes ver el vídeo:

  • Ezquerra en TVE: “Madrid para la vacunación en Semana Santa, pero nunca ha vacunado los festivos”

Un tema que ha recogido también ‘Al Rojo Vivo’ de La Sexta entrevistando a Ezquerra:

  • Ezquerra en Al Rojo Vivo: “Madrid podría vacunar en festivos, pero falta organización”

Además, RT ha realizado un reportaje sobre las agresiones a profesionales sanitarios. Una pieza con declaraciones de María Maestre, delegada de AMYTS en el Hospital Puerta del Hierro y adjunta del Servicio de Prevención:

Asimismo, seguimos denunciando la grave situación que se vive en la Atención Primaria de Madrid. DIARIO MÉDICO ha contado con declaraciones de María Justicia, presidenta de Atención Primaria de AMYTS, sobre lo que exigimos a la Administración.

Amyts reclama 30 citas diarias y 12 minutos por paciente para primaria

Menos brindis al sol y menos «propuestas electoralistas» para primaria y más realidades concretas. Tan concretas como agendas asistenciales con un máximo de 30 pacientes para Medicina de Familia y 21 para Pediatría y un tiempo mínimo de 12 minutos por paciente.

Ésta es la propuesta que llevará el sindicato Amyts a la reunión que mantendrá mañana [que al final no se celebrará por decisión de la Administración] con la gerente de Atención Primaria del Servicio Madrileño de Salud (Sermas)Sonia Martínez Machuca, para abordar el Plan de Reorganización de los centros de salud de la Comunidad de Madrid que la Consejería de Sanidad ha esbozado y que a los sindicatos no les gusta nada de nada.

La reunión de mañana la pidió expresamente Amyts por vía urgente, tras conocer las líneas maestras del plan en la reunión de la mesa sectorial del pasado viernes. Los directores asistenciales y los directores de los centros de salud también tienen conocimiento de un proyecto que, sobre el papel (así lo dice expresamente el documento), persigue el «adecuado control de la demanda», pero que, a la hora de la verdad (así lo dicen expresamente los sindicatos), es una propuesta «poco realista» y teñida de «tintes claramente electoralistas».

«Estamos hablando de un modelo teórico y nada práctico, basado en sistemas organizativos foráneos que no son extrapolables a la realidad asistencial y a las circunstancias de primaria en la comunidad. De entrada, ¿dónde están las cifras concretas; sin ir más lejos, en lo referente a los profesionales necesarios y a la inversión precisa para llevar adelante el plan?», se pregunta María Justicia López, responsable del Sector de Atención Primaria de Amyts.

Entre las cifras concretas que mañana llevará bajo el brazo el sindicato profesional están esos cupos máximos para Medicina de Familia y Pediatría de 30 y 21 pacientes, respectivamente, y visitas de al menos 12 minutos para cada paciente, con «tiempos mínimos» entre citas y «prohibición expresa» de la duplicidad de las mismas. «No hablamos de entelequias, sino de agendas prácticas, ajustadas además a la propia ley de Presupuestos de la Comunidad de Madrid de 2019», dice la representante de Amyts, que cifra en más de 50 pacientes la carga asistencial media que soportan los médicos de Familia en la mayoría de los centros de salud.

Más dudas. «¿Qué entiende la Consejería de Sanidad por gestión compartida de la demanda? Porque eso suena muy bien, pero sólo eso: suena», ironiza López. La representante de Amyts recuerda que la gestión compartida supone implicar a otras unidades dentro del centro de salud: «Es decir, que Enfermería haga triaje, que las unidades administrativas de los centros colaboren activamente en el control de los pacientes… Pero qué pasa cuando Enfermería no quiere hacer ese triaje o cuando la unidad administrativa no tiene ni formación, ni tiempo, ni muchas veces plantilla suficiente para colaborar activamente en el control del flujo de pacientes».

Y eso por no hablar del contexto actual, en medio de una pandemia, y de la efectividad de las medidas impulsadas desde la Administración para, en teoría, reforzar primaria, como las tan publicitadas Unidades de Apoyo Covid (Uacod) de la Gerencia Asistencia de Atención Primaria.

El mensaje institucional es que las 27 unidades de apoyo que actualmente están operativas atienden desde su puesta en marcha, el pasado mes de diciembre, a una media de 7.500 pacientes diarios por consultas relacionadas con la infección.

La respuesta de Amyts es que el acuerdo de fin de huelga firmado en septiembre de 2020 «dejaba muy clarito» que los médicos de Familia sólo se ocuparían de los pacientes covid sintomáticos, «que son precisamente aquellos a quienes hay que hacer seguimiento y ver su evolución, pero la realidad -asegura López- es que 7 meses después de llegar a ese acuerdo vemos pacientes sintomáticos, pacientes no sintomáticos, hacemos PCR… ¿Me puede decir alguien dónde están o qué hacen las Uacod? ¿Sabe alguien dónde están los famosos rastreadores que se supone que ha desplegado la comunidad?».


Por su parte, DATADISTA ha publicado un análisis de cómo se encuentran las UCIs. Y para ello ha contado con declaraciones de Manuel de Castro, presidente de Atención Hospitalaria de AMYTS:

Radiografía de la ocupación en UCI después de un año de pandemia

El 6 de abril de 2020, había más de 5.000 personas ingresadas en una UCI en España. Su impacto era desigual en el territorio. El 60% de los ingresos se repartían entre Cataluña y Madrid. En estas comunidades la saturación de las UCI superaba ampliamente la capacidad normal asistencial, según los cálculos realizados por DATADISTA. De la noche a la mañana tuvieron que reconvertir en unidades de críticos salas de reanimación, quirófanos y plantas de hospitales.

Manuel de Castro, responsable de Atención Hospitalaria de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS) explica a DATADISTA que en esos momentos, el cribado de pacientes en las UCI en Madrid ya no era decidir si una persona de 80 años entraba o no, «había que decidir entre el paciente de 45 años, el de 55 años o el de 65 años. Espero que esto no se repita nunca».

La disponibilidad de unidades de críticos es el eslabón más débil de la cadena. No se puede permitir que la COVID-19 se coma toda la actividad asistencial de los hospitales. Es la razón principal por la que se aplican restricciones de movilidad y aforos. Se quiere evitar a toda costa que el sistema sanitario colapse.

Por este motivo, la orden que consensuaba las fases de desescalada, en los meses de mayo y junio de 2020, obligaba a las comunidades autónomas a tener disponibles entre 1,5 y 2 camas UCI por cada 100.000 habitantes. Ninguna comunidad cumplía este requisito, según el análisis realizado por DATADISTA de camas UCI en el Sistema Nacional de Salud con datos desde 2010.

Esta semana, el Ministerio de Sanidad ha publicado por primera vez la serie histórica de la capacidad asistencial desde el 19 de agosto de 2020, lo que nos permite conocer mejor cómo ha impactado la pandemia en los hospitales durante la segunda y tercera ola. Esta información la remiten diariamente los hospitales al Ministerio de Sanidad.

Evolución de las camas UCI ocupadas total y por pacientes COVID-19

Este jueves había en España 1.830 personas en una UCI, lo que significa el 18,40% de los ingresados en estas unidades. Por encima del 25%, una situación considerada de riesgo alto, están las ciudades autónomas de Ceuta (52,94%) y Melilla (41,18%) junto con Madrid (34,29%), La Rioja (33,96%) y Cataluña (31,97%). En estas comunidades autónomas, la situación es preocupante debido a que no han bajado del 25% desde el pico de la tercera ola cuando el número de casos diagnosticados ha empezado a aumentar en los últimos días.

El responsable de Atención Hospitalaria de AMYTS, Manuel de Castro, considera que para entender bien estas estadísticas hay que tener en cuenta que la capacidad estructural de las camas de UCI no ha variado mucho durante este año de pandemia. «Estas estadísticas muestran básicamente la capacidad complementaria que los diferentes hospitales han ido adaptando en base a sus necesidades.»

«Si ahora tengo 3 salas con 50 camas UCI y mañana reconvierto la sala de reanimación, que cuenta con 15 puestos, como camas UCI, paso de tener una ocupación del hospital del 100% a un porcentaje menor». Sin embargo, la capacidad estructural del hospital sigue siendo la misma que antes de la pandemia.

En este gráfico se puede observar cómo ha variado la capacidad de camas UCI disponibles (con y sin respirador) entre la situación antes de la pandemia y la media de camas UCI declaradas desde agosto de 2020 por los hospitales al Ministerio de Sanidad. Las comunidades autónomas de Murcia, La Rioja, Baleares y Asturias han incrementado un 250% su capacidad.

¿Cómo son capaces los hospitales de aumentar su capacidad? De Castro explica la situación específica del hospital 12 de octubre de Madrid: «El área de cirugía mayor ambulatoria se ha convertido en camas UCI para pacientes COVID-19 desde la tercera ola y aún continúa así».

Evolución de las camas UCI disponibles por comunidad autónoma

El siguiente gráfico muestra la evolución de las camas UCI totales disponibles desde agosto de 2020. En muchas comunidades autónomas la disponibilidad de camas se ha ido adaptando a las necesidades de la segunda y tercera ola.

La adaptación de salas y plantas en los hospitales para montar unidades de críticos para pacientes COVID-19 conlleva destinar recursos humanos a esa tarea. De Castro indica que en Madrid «cuando se abrió IFEMA como hospital, la estadística de ocupación bajó pero el problema es que no había personal para atenderlo. Un traumatólogo, por muchas ganas y empeño que le ponga, no es un especialista en medicina interna».

«¿Qué personal está atendiendo el Zendal? Un batiburrillo de varias especialidades colaborando: reumatólogos, endocrinos, cardiólogos… No lo está atendiendo el personal especialista en ello, que son los médicos intensivistas. La situación no es gravísima, pero no es normal lo que estamos viviendo. La normalidad llegará cuando el reumatólogo y el cardiólogo se dediquen a lo suyo.»

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