ACTUALIDAD. AMYTS en los medios: reclamamos la puesta en marcha inmediata del Plan de Atención Primaria, denunciamos el éxodo médico…

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Esta semana AMYTS ha seguido muy presente en los principales medios de comunicación, donde ha podido reclamar la puesta en marcha inmediata del Plan de Atención Primaria y denunciar los principales problemas que azotan a la profesión, como el éxodo médico.

En ese sentido, Julián Ezquerra, secretario general de AMYTS, fue entrevistado en el programa ‘120 Minutos’ de Telemadrid.

Las vicisitudes que rodean a la vacunación contra la Covid ha seguido copando extensos espacios televisivos de divulgación. AMYTS estuvo presente en ‘La Sexta Noche’ con la intervención de Raquel Rodríguez Merlo, delegada de AMYTS en el SUMMA 112.

A lo largo de esta semana Julián Ezquerra, secretario general de AMYTS, fue entrevistado por Onda Madrid a raíz del reconocimiento de la enfermedad profesional en los sanitarios. Una extensa entrevista donde se tocan los puntos más relevantes para entender la situación.

Además, varios medios digitales han contado con declaraciones de miembros de AMYTS:

HUFFINGTON POST: Lo que le piden los sanitarios al (nuevo) Gobierno de la Comunidad de Madrid

Madrid también tiene el triste récord de contar con menos centros de Atención Primaria por población —6,3 por cada 100.000 habitantes, cuando la media en España es de 27,8—, y eso se traduce en una peor calidad de las consultas y en un mayor agotamiento de los profesionales. “Estamos maltratados por parte de la Administración, con unas agendas desmedidas y sin control absoluto de la demanda”, denuncia Julián Ezquerra, médico de familia y secretario general de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS). “Los médicos no pueden ver a los pacientes en 3 minutos. Esto se tiene que terminar”, pide.

La carga de trabajo y la falta de reconocimiento está haciendo que los médicos “huyan de la Comunidad de Madrid, o a la privada, porque no se sienten bien tratados”, asegura Ezquerra. 

Reforzar la Atención Primaria es lo que llevan grabado a fuego todos y cada uno de los profesionales consultados, incluso los que no trabajan en ese ámbito. Javier Ortega, cirujano general en el Hospital del Tajo en Aranjuez y delegado sindical de AMYTS, se va a casa “hecho polvo” cada vez que visita los centros de salud de su zona y habla con los médicos de primaria. “Les veo las caritas, la preocupación y el cansancio, y es insoportable”, reconoce. “Yo soy cirujano y debería tirar para lo mío, los hospitales, pero veo que los centros de salud son lo primordial y han estado durante muchos años olvidados”, lamenta. 

Ortega tiene claro cómo se soluciona este problema: “Invirtiendo”. “A mí no me importa que me aumenten un 2% o un 3% de impuestos si va destinado a sanidad y a educación pública. Yo firmaría”, asegura el médico.  

Los sanitarios calculan que más de un 85% de las necesidades de los ciudadanos en materia de salud se resuelven en Atención Primaria, pero todo esto ocurre de manera “silenciosa”, sin medios de comunicación alrededor ni visitas de políticos inaugurando salas. En el mundo de la Sanidad, lo que deslumbra, lo que genera interés para los políticos, son los grandes hospitales, los trasplantes, las grandes tecnologías o el robot Da Vinci”, ilustra Julián Ezquerra. “Cada día, miles y miles de problemas se resuelven en Atención Primaria, pero eso no llama la atención. Nadie publica: ‘Hoy un médico ha diagnosticado a un diabético hipertenso con una crisis hipertensiva’. No, no, lo que vende es ‘hoy se ha hecho un trasplante multiorgánico en La Paz’”, sostiene el médico.

Ezquerra lamenta que “Madrid no ha apostado nunca por la Atención Primaria, la gran olvidada”, y da una cifra: “Mientras que, de media, el 14% del gasto total en Sanidad en España va a Atención Primaria, en Madrid estamos en un 11,5%”. “Si no se hace rápidamente un esfuerzo para recuperarla y dotarla de medios y de personal, está condenada a la desaparición”, advierte. 

El médico reconoce la “importantísima” labor que se lleva a cabo en los hospitales, pero hace hincapié en el trabajo esencial de la Atención Primaria en cuestión de “prevención de la enfermedad, educación sanitaria, diagnóstico precoz y resolución de la mayoría de los problemas de salud de los ciudadanos”. “Los políticos no quieren entender que esto es más importante, o tan importante, como lo otro”, señala Ezquerra. 

Y, aun así, los hospitales de la comunidad tampoco están en su mejor momento, aclara Julián Ezquerra. “Se han construido muchos hospitales nuevos, pero el resto están que se caen”, exclama el médico, que en concreto cita La Paz, el Doce de Octubre y el Gregorio Marañón.

Por último, los sanitarios se acuerdan de otro sector olvidado: la Salud Pública, esa que se ha encargado —y se encarga— de la vigilancia epidemiológica durante la pandemia, pero cuya labor es mucho más amplia. Javier Ortega, de AMYTS, es incluso más gráfico: “Son cuatro gatos y no tienen medios. Antes de la pandemia sobrevivían, pero ahora mismo están desbordados”.

Javier Ortega, cirujano general en el Hospital del Tajo en Aranjuez, recuerda que antes de la pandemia siempre había defendido que la Comunidad de Madrid tenía “la mejor sanidad y los mejores sanitarios”, y desde hace un año se le “ha ido al traste todo ese orgullo”. De la calidad de sus compañeros, Ortega sigue convencido, pero ahora añade algo más a esa ecuación: “El cansancio”. “Estamos agotados, estamos desmotivados, nos pagan con traslados forzosos al Zendal, los residentes quieren irse a Castilla-La Mancha porque allí les ofrecen un contrato mucho mejor… Estamos perdiendo recursos humanos de profesionales que hemos formado y se nos están yendo”, resopla el médico.

Con él coincide su compañero Julián Ezquerra, médico de familia y secretario general de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS). “No podemos estar permanentemente con el espectáculo de listas de espera interminables que no tenemos capacidad para abordar por falta de profesionales”, denuncia.

Ezquerra exige un cambio al próximo Gobierno que resulte de las elecciones a la Asamblea de Madrid este 4 de mayo. “Salga quien salga, queremos una sanidad bien financiada, que se mejore toda la infraestructura que se encuentra en una situación deplorable, y que se contrate a plantillas acordes a las necesidades”, enumera. 

Para Ezquerra, el esfuerzo que hay que hacer para reflotar la sanidad en la Comunidad de Madrid es “grandísimo”. 

HUFFINGTON POST:

La gestión de la presidenta madrileña en materia de Sanidad ha dejado mucho que desear, según denuncian los propios trabajadores sanitarios. “Esta crisis le venía muy grande a las autoridades sanitarias en general”, recuerda Ángela Hernández, cirujana y portavoz de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS). Se refiere no sólo a Madrid, sino también al Gobierno central: “Si fuese cualquier otro partido también lo diríamos”.

Se cometieron errores desde el principio: “No se hizo caso de las alertas, de China, de los compañeros médicos italianos… Aquí vivíamos en los mundos de yupi”. Hernández opina que en Madrid podría haberse gestionado todo “mucho mejor”. Recuerda el desconcierto inicial, con una “situación de absoluto descontrol y semanas de apagón informativo por parte de la Consejería de Sanidad”. “Era un momento en el que necesitábamos grandes hombres y mujeres de Estado y no los tuvimos”, lamenta.

Quedaron entonces de manifiesto dos cosas: “La debilidad del sistema sanitario que llevábamos años denunciando y que no teníamos a los mejores al frente”. Tras el desconcierto inicial, en Madrid vino “una parte de negación”, cuenta Hernández, “mientras los médicos y enfermeros atendían a los enfermos como podían y sin protección, Madrid no pedía ayuda”. Uno de los momentos que siempre recordará son las palabras del consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero que, “cuando teníamos a los compañeros intensivistas pidiendo ayuda y quedándose sin poder atender a pacientes, dijo que la ocupación de las UCI estaba al 80%”. Tampoco olvidará a Ayuso diciendo que Madrid estaba en disposición de ayudar a otras comunidades mientras ella y sus compañeros se partían el lomo. “Recordamos la disparidad entre la realidad y el relato político que nos querían vender”, lamenta.

Lo que sí recuerda con claridad es la aparición de “figuras de tipo ejecutivo que nunca antes habían estado en el Gobierno pero venían a tratar de solventar cosas, como Antonio Zapatero, que llevaba todo el tema de Ifema o Juan González Armengol, vicepresidente de Asistencia Sanitaria, nombrado por Ayuso y Lasquetty, cinco días después de unas duras declaraciones contra Sanidad en El Programa de Ana Rosa. “Lo que vamos a criticar es la falta de coordinación”, señala Hernández.

Fueron los sanitarios quienes insistieron en que se reforzasen médicos cuando se podían reforzar, que era cuando acababan los residentes en may. Pero no se hizo, porque “dijeron que ya se reforzaría cuando fuese necesario”. La misma respuesta que cuando preguntaban por los rastreadores, “de los que nadie sabía nada”.

Llegó entonces la segunda ola y una “sensación de absoluta sobrecarga”. Tras doblegar la primera, los médicos no han vuelto a notar que nos acerquemos a vencer al virus completamente: “Para nosotros, la segunda, tercera y cuarta ola no se han doblegado y para eso no hay más que ver los niveles de Atención Primaria y a los intensivistas, que ahora vuelven a tener problemas”. Un año después, Hernández habla en nombre de todos los médicos de su asociación cuando dice que la situación es “inabordable”: “No se puede mantener este nivel de presión de una forma indefinida”.

También les afecta a nivel psicológico. Uno de cada cuatro médicos ha necesitado asistencia psicológica desde 2020 y el 90% de enfermeros sufre ansiedad por la pandemia. “Lo que más hemos visto son residentes sanitarios que no se imaginaban nunca vivir 15 ó 20 muertes en una guardia y la sensación de tener que levantarte al día siguiente y volver a ir para que pase lo mismo”, cuenta Hernández, que asegura que “nadie estaba preparado para esto”.

Esto hace que muchos de estos profesionales se estén yendo de Madrid. Habría que “reforzar al personal porque el que queda ya no aguanta y, de los que aguantan, cada semana recibimos noticias de alguien que lo deja por irse a otra comunidad, a otro país o que directamente se ha pedido una excedencia porque no lo soporta más”, cuenta Hernández.

Hernández pide, para la próxima legislatura, “actuaciones concretas” y que se deje de hablar de “planes que no se llevan a cabo”. Sobre todo en la Atención Primaria, “que agoniza”. Una de las cosas que “no perdonan” a la actual presidenta es que prometiese planes en este sentido en septiembre con un plazo de tres meses y “los haya incumplido todos”. “Basta ya de anuncios, necesitamos actuaciones concretas sobre todo en la Atención Primaria, que afecta a todos los demás y si cae, se resiente todo el sistema”, alerta.

EL DIARIO:

Este nuevo episodio de colaboración con la privada levanta las viejas ampollas de siempre entre los colectivos profesionales que piden reforzar la Atención Primaria. Se suma que estos sanitarios demandan más protagonismo en el plan de vacunación mientras ven cómo los centros de salud quedan relegados por detrás de los vacunódromos y los hospitales. «El problema no es que vacunen en la privada, porque toda vacuna puesta es bienvenida, sino el ninguneo a los profesionales de la Atención Primaria que se enteran de todos estos cambios a golpe de tuit y de prensa», dice Ángela Hernández, vicepresidenta de AMYTS, el sindicato madrileño de AP. 

«La idea de centralizar en grandes puntos de vacunación es pura economía de mercado: es más barato que planificar y preocuparte por el transporte de las vacunas y los frigoríficos de conservación», expone Hernández, de AMYTS. «Es una desconsideración porque ya estaba todo más o menos organizado en Atención Primaria, que ofrece proximidad a los pacientes y accesibilidad a los más vulnerables», prosigue sobre el cambio de criterio con los mayores de 70.

ASPE, la patronal de la sanidad privada, cree que desestimar su infraestructura en el plan de vacunación es quedarse a la cola de Europa. Por último, la vicesecretaria de AMYTS, Ángela Hernández, no lo rechazaría si «desde una gestión privada se llega a más población pública», pero lo considera una estrategia para dejar de dotar a la Primaria. «Al Colón que gobierna Madrid le sobra el modelo público. Si pones al frente de la gestión de lo público a quien no cree en ello, esto es lo que pasa», concluye.

 

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