CON FIRMA. “Atención Primaria y teletrabajo”, por Rafael Font

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Soy Rafael Font Pérez, médico del Consultorio de Cobeña, que pertenece a la Dirección Asistencial Norte en Madrid.

El día 16 de marzo de 2020 iba a incorporarme al Consultorio de Cobeña. Antes trabajaba en el centro de salud La Paz en Rivas-Vaciamadrid. Por un problema de amenazas de muerte e intentos de agresión y después de unos meses de baja, conseguí cambiarme al Consultorio de Cobeña.

Debido a la situación de pandemia provocada por el coronavirus, no pude incorporarme porque soy una persona vulnerable ante la exposición a este virus. En Salud Laboral me consideraron un nivel de protección 4.

A mí como médico de familia, profesión que llevo desarrollando unos 30 años, lo que más me gusta es el contacto directo con los pacientes, pero la situación en la que estamos ahora ha cambiado el desarrollo de nuestra profesión.

El 25 de mayo de 2020 solicité a la Gerencia de Atención Primaria realizar teletrabajo mediante un formulario de acceso a la red de la CSCM.

Desde Gerencia me contestaron que ya me informarían a la mayor brevedad del procedimiento para acceder a esta modalidad de trabajo. Todavía no me han contestado.

Después de todos estos meses esperando, voy a volver al Consultorio de Cobeña a pasar consulta telefónica, no presencial, debido a mi problema de vulnerabilidad ante el coronavirus. Voy a estar yo solo en una consulta, aislado del resto de la gente.

Desde mayo del año pasado yo podía haber realizado teletrabajo en mi casa y ayudar como médico para realizar consulta telefónica y también realizar funciones de rastreo, que en aquellos momentos eran fundamentales.

Yo fui de los primeros en solicitar teletrabajo como médico de Atención Primaria y sé que hay otros compañeros y compañeras que lo han solicitado, pero se ha tardado mucho en desarrollar esta modalidad de trabajo. Me he sentido impotente por no poder ayudar y ver desde mi confinamiento que, debido a problemas que desconozco y la maldita burocracia, no haya podido aportar mi granito de arena junto con otros profesionales que podrían haberlo hecho. Probablemente, cientos de profesionales.

En febrero de 2021 la Gerencia de Atención Primaria desarrolló un procedimiento para poder realizar teletrabajo en Atención Primaria. Lo pueden realizar los profesionales en situación de cuarentena por contacto estrecho con COVID-19 y los que tienen nivel de riesgo laboral 4.

Es ahora cuando se está empezando a desarrollar esta modalidad, pero se han perdido unos meses excepcionales para poder haber ayudado en el tema de la pandemia, faltando desde el principio rastreadores y profesionales que como nosotros y aportando nuestra experiencia; podríamos haber ayudado muchísimo.

El teletrabajo y la consulta telefónica en Atención Primaria y Especializada ya es una realidad.

Hay que desarrollar adecuadamente esta modalidad de trabajo, tanto a nivel de protocolos como de protección jurídica para los sanitarios y para los pacientes.

La situación de pandemia que tenemos ahora no sabemos cuánto va a durar. Hay que proteger al máximo a los profesionales sanitarios, no solo por el riesgo de exposición al virus, sino también porque los médicos de Atención Primaria nos vamos haciendo cada vez más mayores. Yo tengo 60 años y no hay médicos más jóvenes suficientes para retomar nuestro trabajo.

Esperemos que desde las altas instancias comprendan lo antes posible que el desarrollo del teletrabajo es fundamental tanto en la Atención Primaria como en Atención Especializada. Será algo beneficioso, sobre todo para los pacientes.

Rafael Font Pérez
Médico de familia

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1 comentario

  1. CompletoDesconocido en

    Me solidarizo plenamente con usted, y es un secreto a voces que se han planteado todo tipo de excusas, (que si dificultades logísticas, que si miedo al hackeo de datos…), para no tomar una decisión que era imperativa en aquel momento y que sigue siendo necesaria. Aparte de por problemas de salud, se planteó el teletrabajo por parte de profesionales que tuvieran dificultades para cuidar de sus hijos, (se cerraron los colegios), y la única solución que tuvieron muchos fue darse de baja o directamente irse a la privada con más flexibilidad laboral y menos covid. El caso es que la mayoría de nosotros vamos al centro de salud a llamar por teléfono, y si a todos aquellos profesionales a los que se dio de baja preventiva en marzo se les hubiera permitido teletrabajar, nos hubiera tocado vivir una película muy diferente. Todos tendríamos que estar ya habilitados para teletrabajar en mayor o menor medida según nuestras necesidades y las del servicio. Estamos en manos de gerentes incapaces y negligentes, el covid sólo lo ha puesto en evidencia de una forma más clara y con más muertos.

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