SALUD LABORAL. “No más agresiones. Queremos soluciones”

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El pasado fin de semana ha vuelto a pasar. De nuevo un médico y una enfermera de un servicio de atención rural de urgencias de la Comunidad de Madrid se han visto sometidos a insultos, amenazas y violencia física. Excepcionalmente, en esta ocasión, el acto violento no llegó a más gracias a la apariencia física del profesional (varón y corpulento), hasta que llegaron las fuerzas del orden público. Espera que, en esta situación, siempre se hace eterna, independientemente del tiempo transcurrido. Por tanto, siempre larga.

Las agresiones a profesionales, sanitarios y no sanitarios, en los centros hospitalarios y extra-hospitalarios continua su escalada imparable. A pesar de su publicación en prensa audiovisual y escrita, ni los legisladores, ni los gestores sanitarios, ni los representantes de los trabajadores, ni los propios trabajadores hemos dado con la fórmula para ponerle fin. Mientras tanto, seguimos sufriendo esta violencia desmedida por parte de los usuarios, y semana a semana tenemos conocimiento de más casos nuevos.

El pasado miércoles 21 de junio se celebró la XV edición de los Círculos Sanitarios de AMYTS, que bajo el título “Debate de prevención sobre las agresiones a médicos”, abordó la situación de las víctimas de las agresiones y las medidas que se pueden implementar para minimizar esta lacra. Con la participación de responsables del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), del Observatorio de Agresiones de la Organización Médica Colegial (OMC), de una asesora jurídica de AMYTS y de uno de los autores de este artículo como facultativo agredido y actualmente delegado de prevención de Riesgos Laborales. La conclusión, según recogió la moderadora de la mesa, la Dra. Victoria Velasco, responsable del sector de Salud Laboral de AMYTS, consistió en una valoración positiva de los esfuerzos que, desde todas las instancias profesionales, corporativas, sindicales y de la Administración regional, se están llevando a cabo de manera conjunta.

Pero… ¿podemos hacer algo más?

Las agresiones continúan y los profesionales siguen expuestos a ellas sin medidas de protección eficaz.

No todos los puestos de trabajo tienen sistemas de alarma para activar en caso de agresión (botón de pánico, sistema informático SOS), y, en el caso de que se dispongan, ¿a quién activan? Los sistemas actuales alertan a los propios compañeros del centro que, en caso de acudir en ayuda del agredido, se juegan su propio pellejo ¿Han sido informados todos los trabajadores de qué tienen que hacer cuando suenen dichas alarmas?

En un caso particular, después de casi entrar la mano del profesional en riesgo en tetania por mantener pulsado el botón durante 3 eternos minutos, llamaron por teléfono a la consulta para decir que tuviera cuidado porque seguramente estaba pulsando el botón sin querer y estaba interfiriendo el sonido de la alarma con la correcta atención a los usuarios.

También hay que tener en cuenta que muchas de las consultas donde atendemos a los usuarios sólo disponen de una puerta de entrada y salida, que es justamente donde se suele situar el usuario; en caso de amenaza a nuestra integridad, ¿por dónde vamos a emprender la huida como dice el protocolo creado?

¿Qué ocurre en los puntos de atención continuada rurales (SAR) o en un consultorio de dispositivo único donde un médico y un enfermero pasan la consulta solos atendiendo a usuarios?

¿Qué ocurre cuando vas a hacer un domicilio a una barriada donde ni siquiera entra la Policía Nacional, si no es en grupo y fuertemente armada?

¿Qué pasa con los profesionales del SUMMA que atienden urgencias en los domicilios y vía pública?

Los profesionales de los centros sanitarios estamos expuestos a todo tipo de violencia sin medidas de protección eficaces, con el agravante de que no podemos permanecer detrás de una mampara de protección como otros funcionarios públicos, pues la atención y exploración al paciente exige cercanía y contacto físico.

Como delegados de Prevención de Riesgos Laborales (PRL) del sindicato AMYTS, hemos identificado el riesgo y pedimos a nuestra empresa que cumpla los artículos 14, 15 y 16 de la ley de PRL

“Los trabajadores tienen derecho a una protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo”

“El empresario deberá garantizar la seguridad y salud de los trabajadores a su servicio en todos los aspectos relacionados con el trabajo y desarrollará una acción permanente de seguimiento de la actividad preventiva”.

“La evaluación de riesgos laborales es la primera y más importante de las obligaciones del empresario en materia preventiva.
Si tras la evaluación se detectan riesgos, el empresario debe realizar una planificación de la actividad preventiva para eliminar, reducir y/o controlar dichos riesgos.
Esta planificación debe identificar el riesgo, establecer medidas correctoras y los plazos de ejecución de esas medidas, designar los responsables de llevarlo a cabo y disponer una partida económica para ello.”

¿Cuántas agresiones físicas y verbales son tolerables para poner en marcha medidas de prevención primaria y no de prevención secundaria?

¿Tiene que haber más víctimas mortales o víctimas con secuelas graves para que se tomen estas medidas?

¿Cuál es el límite?

Los profesionales de los centros sanitarios decimos ¡BASTA YA! y TOLERANCIA CERO A LAS AGRESIONES.

Exigimos prevención primaria de las agresiones (guardias de seguridad, botón de pánico o similar en todas las consultas, consultas con doble puerta de salida, campañas informativas a la población de respeto a los profesionales sanitarios y de obligaciones y no sólo derechos de los usuarios, acompañamiento a los domicilios, sistemas de solicitud de socorro como los de ayuda domiciliaria, etc., etc.).

Mientras tanto seguiremos sufriendo esta lacra y lamentándonos por los pasillos, “otra víctima más”… Y reivindicando que se haga lo que se tiene que hacer:

Y si, por desgracia, fueras víctima de una agresión, aquí tienes el protocolo que propone AMYTS

Luis Izquierdo Gómez-Arevalillo, Alicia Martín López
Médicos de Familia, delegados AMYTS de Prevención de Riesgos Laborales (DAN y DANO respectivamente)
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