CON FIRMA. “Más por menos, menos”, por Miguel Ángel García

0
163 Miguel Angel Garcia 3x3 cm

No he podido evitar que me viniera a la cabeza la cantinela de las operaciones con números racionales: más por menos, menos; menos por menos, más… ¿La recuerdan? Pues espérense un momento, que voy a tratar de explicar por qué me ha venido a la cabeza.

Hace un par de semanas escribí un texto sobre las tensiones que está viviendo la Atención Primaria. En un contexto de reducción global del presupuesto público, y de reducción dentro de esa reducción del gasto público dedicado a Sanidad, la Atención Primaria está sufriendo una “reducción al cubo”, pues también disminuye su montante en el conjunto del gasto sanitario. Y, a pesar de ello, no se ha disminuido lo más mínimo la carga de trabajo, pues se ha reducido el número de profesionales y se mantienen todas y cada una de las prestaciones del sistema. Y no sólo eso, sino que la clase política presume de mantener esas prestaciones (con la salvedad de una vergonzosa exclusión que, a mi parecer, no ha arreglado nada) a costa, por supuesto del esfuerzo de los profesionales. Más, por menos.

La parte hospitalaria no ha sufrido menos los embates de la crisis. También ha vivido una reducción de sus efectivos y de su presupuesto (y Europa aún exige que se avance más por este camino) sin tampoco reducir sus prestaciones e, incluso, tener que incrementarlas, al igual que la primaria, por el aumento de la demanda de servicios. Y el SUMMA no se queda atrás, y recibe, además, parte de los desbordamientos del resto del sistema. Más, por menos.

¿Tiene todo esto alguna repercusión en nuestra clase política? Pues ninguna. Ninguna preocupación por la situación de sobrecarga de los servicios, ninguna preocupación por la sobrecarga personal de los profesionales. Ninguna preocupación por explicar a la sociedad que todos esos intentos de dar más por menos son cábalas absurdas. Las siguen vendiendo en sus discursos.

Desde luego, ni un rastro de la preocupación que sí se vive en el Reino Unido con la situación de su sistema sanitario, conscientes del “reto” que el Servicio Nacional de Salud está viviendo para tratar, también, de dar más prestaciones por menos dinero. Al menos, lo reconocen, lo analizan, lo piensan, lo dialogan.

¿Pero acaso puede sorprender que se encuentre relación entre el nivel de financiación de los servicios sanitarios y los indicadores de calidad obtenidos por los mismos? Aún con importantes solapamientos entre los grupos, así lo acaba de apuntar la Asociación Médica Británica para las consultas de Medicina General, al encontrar un menor nivel de financiación per capita en las consultas que puntuaban peor en los indicadores de calidad. Pero no es sólo eso. Es también que, cada vez más, los médicos británicos se plantean dejar el ejercicio de su profesión, porque las presiones excesivas en el trabajo y la falta de reconocimiento de las mismas (como suponía el contrato que el NHS pretendía imponer a sus médicos residentes) hace que muchos dejen de ver como deseable el ejercicio de la profesión, al menos en medio de tanta mentira como la que se vive.

Y es que más por menos no sólo es menos (menos moral, menos satisfacción, menos compromiso), sino que más por menos es una gran mentira, oculta bajo falsas sabidurías. ¿No parece mucho más sabio el viejo dicho que habrán oído de nuestros mayores de que “no se venden duros a cuatro pesetas”? Sí, es un dicho antiguo, de cuando un duro eran cinco de las antiguas pesetas…

Pues eso, que se quiere convertir a todo el sistema sanitario, igual que al conjunto de la sociedad, en un gigantesco torno donde los hámsters no paran de correr y correrpara no llegar a ningún sitio y contribuir con su esfuerzo a que la rueda gire aún más deprisa. Y va llegando la hora de decir ¡basta! Porque girar la rueda con nuestro propio esfuerzo y hacer con ello que cada vez gire más deprisa no es sino una dinámica de locos de la que uno no sabe muy bien quién es quien al final sale beneficiado.

Esto no es más que una parábola de lo que ocurre en la realidad. Se pide más, se ofrecen más servicios, los profesionales se estiran pensando en beneficiar a los pacientes… para terminar dejando la calidad por los suelos, la humana y también la técnica. Médicos cansados, desmotivados, que miran su propio trabajo con cierto desdén o incluso cinismo… Una sociedad necesitada de humanidad que se encuentra un encuentro médico-paciente desnaturalizado, fatigado, distante… Y unos profesionales a punto de la extenuación que no saben muy bien qué hacer para seguir impulsando la rueda.

Es la hora de la acción. Es la hora de que alguien le diga a esta sociedad y a estos políticos, ambos en plena adolescencia moral, que todo esto es una gran mentira, y que la vida, y la sanidad, hay que tomársela en serio. Es necesario que nosotros, los propios profesionales, miremos en serio a nuestro trabajo, a nuestra capacidad de servicio, que la reivindiquemos y que seamos capaces de recuperarla y defenderla. Es necesario recuperar la areté, la excelencia, la virtud, y con una cierta conciencia aristocrática, una conciencia de lo bueno que tenemos y que debemos proteger, comencemos a plantarnos, por la dignidad de la profesión, por la dignidad de la salud, por la dignidad, al fin y al cabo, de las personas.

Es la hora de decir alto, claro y con autoridad, pero también con la conciencia de ser parte de esta ciudadanía permanentemente engañada, que no se pueden dar duros a cuatro pesetas, que más por menos es menos y es, además, un engaño, y que las únicas combinaciones con resultados positivos son “más por más, más”, y “menos por menos, más”. Son las únicas combinaciones  con sentido.

Si se quiere dar más, pónganse más recursos. Si no hay para más recursos, demos lo que realmente se pueda dar, aunque para ello haya que “decrecer” un poco la demanda de servicios. Es un asunto de simple madurez.

Miguel Ángel García Pérez
Médico de familia. Máster en Bioética. Director Médico de la Revista Madrileña de Medicina

Compartir:

Deja una respuesta

¡Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en esta web! Si sigues navegando, consientes y aceptas estas cookies en tu ordenador, móvil o tablet. Más información sobre las cookies y cómo cambiar su configuración en tu navegador aquí.

x