GESTIÓN HUMANA. Techos que se caen

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189 Hospital 12 de Octubre 3x3 cm

La reciente caída de unos falsos techos pone en evidencia numerosas carencias y problemas varios que sufren dentro de este hospital y que concierne a todos resolver.

Destacando siempre que los profesionales no son técnicos en inspección de edificios, ni es responsabilidad suya la detección de deficiencias estructurales en su entorno laboral, también debemos señalar que somos los primeros interesados en asumir que la prevención de riesgos laborales nos atañe a todos. Cualquier deficiencia debe ser notificada lo más rápidamente posible en la forma y por la vía más adecuada, y a ser posible dejando constancia de ello, pues de otra forma los corrillos de pasillo, los comentarios de pasada a superiores y los apuntes hechos a los técnicos que acuden a las reparaciones puntuales pueden quedar en palabras mojadas. Desgraciadamente.

DesplometechoEn relación con los hechos acaecidos recientemente en el hospital 12 de Octubre, según parece, los trabajadores del servicio afectados por el desprendimiento habían puesto en conocimiento de algunos superiores y de algunos técnicos de mantenimiento los desperfectos que observaban en el techo. Por otro lado, y previo a este último desprendimiento, el servicio de Medicina Nuclear, que sufrió el evento, ya había sufrido dos desprendimientos previos en los dos años anteriores. ¿Cómo puede ser que ese servicio no haya sido una prioridad a la hora de sustituir dichos techos en la remodelación que se está llevando a cabo en el hospital? ¿Cómo puede ser que el servicio técnico y los arquitectos que evalúan el riesgo no detectaran ese peligro?

La respuesta que se nos ha dado es poco profesional: que visualmente no se puede saber si unas placas de escayola están bien o mal sujetas. Esperamos que en el resto de inspecciones técnicas que realicen no se basen en datos “visuales”. ¿Dónde se hicieron las calas en el techo para ver su estado? ¿Por dónde se introdujeron las cámaras para comprobar el estado interior del falso techo? ¿Cuántas placas se quitaron para estudiar su resistencia y/o deterioro?

Es increíble que ese informe técnico no fuese más exhaustivo, habiendo sufrido varios desprendimientos en años anteriores, incluido uno en el que lo que se cayó no fueron los falsos techos, sino el techo estructural en sí, con mucho más peso, con capacidad de matar a alguien. Y a las pruebas nos remitimos, si esos informes fueron correctos, ¿cómo ha surgido esta última caída?

Eso sí, una vez ocurrido el desprendimiento, parece que las soluciones técnicas fueron acertadas y se actuó con diligencia y rapidez. Sin embargo, la política de comunicación a los trabajadores, sobre todo a los afectados, nos parecen claramente equivocadas, lo que ha llevado a una situación de enfrentamiento y a una carta firmada por el 90% del servicio afectado contra la Dirección; pero que, por miedo a represalias (en una época como ésta, en la que no debiera ser necesario debido a las proclamas de democracia y transparencia que se hacen desde todos los ámbitos), nos hacen llegar de forma anónima para su publicación (y aparece anexa en esta misma sección).

Desde luego, no es el momento de escuchar a ningún responsable del hospital decir cosas como “a ver si ahora vais a tener miedito de pasar por ahí debajo”, o “pues claro que hay riesgo en este momento, pero igual que cuando sales de tu casa y no por eso te quedas allí”; palabras como éstas demuestran la poca sensibilidad que existe aún hacia los riesgos laborales, y más viniendo de alguien preparado en estos temas. Inaceptable. Si alguien ha dicho eso, le proponemos que instale su despacho en las instalaciones afectadas.

Para mayor desatino, tanto la gerente como el Consejero de Sanidad de la CAM perdieron una oportunidad de oro para reunirse, tras la visita de éste último, con los trabajadores afectados, oír sus quejas, tranquilizarles y hacerles partícipes de las soluciones. Por el contrario, lo que han conseguido son dudas que se oyen por los pasillo ¿El informe técnico que se elaboró fue lo suficientemente exhaustivo, o no sería más tarde” retocado”? El presupuesto para reformar el techo, ¿no se recortaría para la compra de aparatos de aire acondicionado? ¿De verdad que solo se pueden reformar 8.000 m² al año por razones de asistencia sanitaria, o se pudo hacer más y no se quiso? Han tenido la oportunidad de despejar esas dudas, pero solo han creado rumores y resquemor con su silencio.

En este momento, y a nuestro parecer, solo una auditoría externa con informes técnicos exactos sobre la situación y las medidas a tomar a tenor de esos informes sobre ese techo en toda la zona no reformada del 12 de Octubre tranquilizaría a los trabajadores, y es lo que recomendamos para que las aguas se calmen por allí, además de unas disculpas sinceras por silencios mal medidos y declaraciones insensibles más propias de una barra de bar que de un alto directivo, cuando está en juego la salud de cientos de tus trabajadores. Y usar de parapeto a los responsables del servicio de prevención y directivos intermedios no es la solución. La empresa no debe temer a sus trabajadores, ni esconderse cuando hay problemas, que conlleva suspicacia y rumorología. Los profesionales estamos siempre dispuestos a colaborar cuando se nos explican los problemas y se nos proponen medidas lógicas. Transparencia y diálogo, señores.

Angel Luis Rodríguez Domingo. Médico de familia, Delegado AMYTS de Prevención de Riesgos Laborales
CARTA RECIBIDA DE LOS PROFESIONALES AFECTADOS

Consideramos nuestro deber para con la salud de nuestros compañeros y pacientes relatar los hechos acaecidos el miércoles 19 de octubre a las 18:30 h en el Servicio de Medicina Nuclear del Hospital 12 de Octubre.

El techo de uno de los pasillos se desplomó sin previo aviso, mientras estábamos trabajando en jornada de tarde. Desde el momento en que el personal de limpieza detectó que caían unos pequeños fragmentos de pintura del techo hasta que se vino abajo toda la estructura pasaron entre 3 y 5 minutos. Hay que decir que se desplomó TODA la estructura, lo que incluye el conducto de ventilación con sus soportes, barras metálicas, la escayola, los apliques de luz, todos los cables y múltiples cascotes, quedando visible la mampostería del suelo de la planta superior. Además el desplome tuvo lugar simultáneamente a lo largo de todo el pasillo, que calculamos debe tener unos 20 metros de longitud.

Dejamos constancia aquí que ha sido un auténtico milagro que en ese momento no se encontrara ningún paciente o personal de nuestro servicio en ese pasillo, dado que se desplomó SIN PREVIO AVISO. También dejamos constancia de que en el caso que alguien hubiera estado allí en ese momento, ahora podríamos estar lamentando no sólo heridas graves sino incluso la pérdida de vidas humanas.

Por otra parte, el polvo producido por el desplome, que se puede observar en las fotos existentes, fue inhalado por todo nuestro personal y los pacientes que allí se encontraban, pudiendo transportar sustancias tóxicas e incluso cancerígenas, dada la antigüedad y el aspecto del material caído.

Dado todo lo anterior, es nuestra intención que se exponga este escrito donde corresponda para que se dé a conocer el lamentable estado en el que se encuentran algunos Servicios del Hospital 12 de Octubre, con las consideraciones siguientes:

  • Los hechos luctuosos producidos podían ser previsibles desde hace más de un año, dado que al parecer existe ya un informe en la Consejería de Sanidad que detalla la situación de múltiples techos de nuestro hospital (entre los que se encuentra el afectado).
  • Si lo anterior es cierto, se ha incumplido la ley 31/95 de Prevención de Riesgos Laborales (L.P.R.L.) desde el preciso momento en que se emitió dicho informe hasta el día de hoy, dado que se ha permitido que se trabajara en áreas con riesgo grave e inminente para trabajadores y pacientes.
  • Ya se ha desplomado en dos ocasiones un techo en el Servicio de Medicina Nuclear, circunstancia que al parecer no se ha considerado suficiente para haber evaluado el riesgo de que ocurriera por tercera vez.
  • Es relevante considerar que las dependencias situadas a la izquierda del pasillo, según se observa en las fotos existentes, corresponden a la sala de espera infantil y a salas de exploración de pacientes. Las situadas a la derecha corresponden a despachos médicos y a la sala de inyección de radiofármacos. Es fácil imaginar las gravísimas consecuencias que hubiera tenido el desplome si hubiera ocurrido en horario de mañana, cuando ese pasillo es la zona más transitada del Servicio por pacientes y trabajadores.
  • Desde el día 19/10/16 hasta el 21/10/16 se ha seguido trabajando en el Servicio de Medicina Nuclear sin que ningún técnico emitiera un informe que especificara que no existía riesgo de desplome del resto del techo, incumpliendo de nuevo la LPRL.

En ningún momento la Dirección de este hospital se ha dirigido a los trabajadores que estaban realizando su labor el día de los hechos, algo que hubiera sido de agradecer desde el punto de vista humano dado el gravísimo riesgo al que estuvieron expuestos

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