EL FUTURO DE LA PROFESIÓN. La docencia en Atención Primaria en la Universidad

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108 Universidad Europea CEEM 3x3 cm

Nuestro Sistema Nacional de Salud se encuentra fundamentado en el derecho constitucional a la protección de la salud, que fue desarrollado en la Ley General de Sanidad del año 1986. Inspirándose en la Declaración de Alma Ata de 1978, comenzó la reforma y desarrollo de la Atención Primaria de Salud, definiéndose y  sentándose las bases del actual sistema de Atención Primaria.

Desde ese momento, la Atención Primaria se ha constituido como el pilar de la atención sanitaria en nuestro país. Simplificando mucho la visión y misión de la AP, es decir, olvidándonos del fundamental papel que tiene en la educación poblacional y en cuestiones tan importantes como la prevención primaria, podríamos definirla como el primer punto de contacto entre facultativo y enfermedad y el enlace obligatorio entre paciente y asistencia especializada.

Parece claro, por tanto,  que la Atención Primaria se configura como la base y el sustento de nuestro – al menos desde fuera –  admirado Sistema Nacional de Salud. Sin embargo, tras los resultados obtenidos en las elecciones de plaza de las últimas convocatorias de examen MIR, parece que esta visión teórica no es compartida entre los futuros residentes. Por algún motivo, la especialidad no resulta atractiva, o al menos, no tanto como otras. Debemos, por tanto, plantearnos: ¿dónde está el error?

Dejando a un lado la visión de la población general sobre el Médico de Atención Primaria, debemos analizar por qué una opción tan fundamental, tan esencial para la salud colectiva, no es el objetivo de nuestros residentes. La formación del médico siempre ha sido definida como un proceso continuo, ininterrumpido, desde que inicia la formación universitaria hasta el cese de su actividad laboral (o incluso más allá). Durante los años de enseñanza en la Facultad, el futuro facultativo se familiariza, en mayor o menor medida, con gran parte de las especialidades médicas y quirúrgicas, adquiriendo no sólo conocimientos y habilidades teóricas y prácticas, sino también una visión sobre las mismas que, indirectamente, y en ocasiones sin saberlo, va configurando un ranking de prioridades hacia las que inclinarse tras la realización del temido e inevitable MIR.

Es en este punto en el que se acentúa la situación de desventaja a la que se encuentra sometida la Atención Primaria: si analizamos el papel de los médicos de Atención Primaria dentro de nuestro sistema formativo universitario, se limita a la impartición de algunas horas de teoría a lo largo del Grado y a un contacto práctico limitado a una rotación en alguno de los cursos docentes. Sin embargo, el papel de esta especialidad es infinitamente más amplio, y, por ello, no debe limitarse a un campo docente tan reducido: la labor del médico de Atención Primaria en la enseñanza debe estar presente a lo largo de toda la etapa universitaria, favoreciendo la adquisición de habilidades y conocimientos por parte del estudiante, no únicamente mediante la impartición de una asignatura, sino de manera continuada. Durante los años de Facultad, escuchamos, una y otra vez, cómo nuestra formación está en todo momento encaminada a formarnos como médicos ‘generales’, a elaborar buenas historias clínicas, a integrar la información y a mejorar la comunicación médico – paciente. O al menos, así debería ser.

Por eso mismo resulta absurdo pretender formar a buenos médicos generales sin implementar la docencia de la Atención Primaria en nuestros programas formativos. Al no hacerlo, no estamos sino desnutriendo la base de nuestro Sistema Sanitario. Y lo peor de todo es que la solución, o al menos el comienzo de la misma, pasa por algo tan sencillo como facilitar a los estudiantes el acceso a la actividad diaria del médico de Atención Primaria, de ese médico que se sitúa a la cabecera del paciente y lleva a cabo una importantísima labor asistencial, sin la cual el resto del Sistema se colapsaría y carecería de sentido.

Delegación CEEM de Estudiantes de Medicina
Universidad Europea de Madrid
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