EDITORIAL. “Sostenibilidad del sistema sanitario público: las verdades del barquero”, por Cristóbal López-Cortijo

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186 Cristobal Lopez-Cortijo 3x3 cm

Sostenibilidad…, ese “palabro” recientemente repetido hasta la saciedad en la prensa sanitaria y general y en boca de todos. Utilizado por unos y otros como excusa para fines no confesos al referirse al futuro del Sistema Sanitario Público.

Pero no nos podemos engañar, el mantenimiento de la asistencia sanitaria financiada por el Estado (y por ende por todos los ciudadanos) , así como del resto de lo que se ha venido a denominar el Estado del Bienestar, tal como siempre lo hemos entendido está, sin duda, en peligro.

Es evidente que las necesidades de asistencia sanitaria están aumentando de forma exponencial, por las ya consabidas razones: cambios demográficos y envejecimiento de la población, aumento de la frecuentación, costes de nuevos tratamientos y nuevas tecnologías, etc. Parecería lógico que, de igual forma y medida, aumentaran los recursos económicos para adecuar los medios humanos y materiales que se enfrenten a este incremento de las necesidades asistenciales.

Pero esto, que parece lógico, no ha sido así. Si repasamos los datos de la Intervención General de la Administración del Estado de los últimos años, es decir los propios datos de la Administración…

Imagentabla editorial

…podemos observar que el gasto sanitario público no solo no ha aumentado, tampoco se ha mantenido, sino que ha disminuido en casi un 15% en solo 4 años.

Alguien diría que nuestro Producto Interior Bruto (PIB) ha bajado y es lógico que así haya ocurrido, pues no, los datos referidos al PIB también muestran descensos muy significativos de la inversión.

2009
2011
2014
2017(p)
6,74% PIB
6,47% PIB
5,9% PIB
5,3 % PIB
1.524 €/p
1.463 €/p
1.334 €/p
1.196 €/p

Y en Madrid, nuestra comunidad las cosas están aún peor, ya que está en la cola de la inversión (1140 €/p), solo superada por Andalucía (1044 €/p). Como se puede observar, la inversión no se relaciona con el partido gobernante.

Y tampoco me vale para justificarlo la excusa del Déficit Público, que hay que controlar para cumplir con nuestros socios europeos. España es la nación que menos porcentaje del PIB invierte en Sanidad Pública en la UE20, solo invertimos más en salud que Grecia y Portugal.

Por tanto ¿donde está la Sostenibilidad del Sistema Sanitario Público? Muy sencillo en invertir el porcentaje necesario de nuestros recursos económicos.

Pero ¿que hacen los políticos en España, para asegurar la sostenibi lidad en el futuro? Como ya vemos, invertir cada vez menos y utilizar esta desamortización para justificar sus maniobras políticas, a veces inconfesables y darle alas a la sanidad privada para hacer su Agosto. Y que conste que en AMYTS nadie está en contra de la Sanidad Privada, muchos trabajamos en ella, lo que nos parece inadmisible es que determinadas empresas aumenten cada año su valor bursátil y el lucro de sus accionistas y directivos a costa de un Erario Público cada vez más descapitalizado.

Y lo que es peor que no se le diga la verdad al ciudadano, ya que ante una situación como la actual solo caben dos salidas, o se aumenta el gasto sanitario a expensas de los Presupuestos Generales del Estado, con la obligada subida de los impuestos que equilibre el déficit, o se le confiesa al ciudadano que no se puede aumentar el gasto y por tanto que hay que racionarle la asistencia.

Los poderes públicos no hacen ni lo uno , ni lo otro, simplemente disminuyen el presupuesto y por tanto disminuyen los recursos materiales y humanos, no hace falta señalar la falta de personal sanitario, la precariedad de los contratos, las no sustituciones tras la jubilación, la disminución de los salarios de los profesionales y otras medidas restrictivas y pretenden que el paciente siga recibiendo la misma calidad asistencial. Pero que el ciudadano no perciba que se están haciendo recortes y si lo percibe que nadie confiese que se está haciendo.

Se le exige al profesional que haga más:

  • Consultas con más pacientes, aunque disminuya el tiempo por consulta de forma dramática, pero que no aumente el tiempo de espera .
  • Quirófanos más sobrecargados, con el consiguiente riesgo que eso conlleva y el sobreesfuerzo que requiere día a día, pero que no aumente la lista de espera quirúrgica y si aumenta se maquilla o esconde.
  • Urgencias sobresaturadas, déficit de camas, se cierran plantas para no contratar personal, pero al ciudadano se le trasmite que no hay problema y nunca esperará más de un tiempo determinado para ser visto o ingresado y se inventan mecanismos para que de cara a la opinión pública todo parezca como antes.

Pero ¿hasta cuando podremos mantener esta falacia? No sé lo que los profesionales vamos a aguantar el esfuerzo o si muy pronto va a ser insostenible por sí mismo, pero lo que sí sé, es que lo que pone en peligro la sostenibilidad del sistema no es la crisis económica, sino aquellos que mantienen esta situación sin tomar una decisión definitiva, ya que si esto sigue así el deterioro creciente de nuestro Sistema Sanitario Público puede dar al traste con todo lo conseguido con el esfuerzo de muchos en estos últimos más de 50 años.

Sería una pena, y todo…, por no ponerle el cascabel al gato y mantener las apariencias. Al fin y al cabo los votos en las urnas solo dependen de eso.

Cristóbal López-Cortijo Gómez de Salazar
Especialista en ORL, Hospital Universitario Puerta de Hierro – Majadahonda. Vicepresidente de AMYTS.

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