EDITORIAL. “Nuestros médicos jóvenes: un tesoro que debemos conservar”, por Cristóbal López-Cortijo

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165 Cristobal Lopez-Cortijo 3x3 cm

Alguien dijo que “la ilusión es válida cuando la realidad la toma de la mano”.

No conozco a ningún profesional que atesore más ilusión que un médico recién graduado que, tras presentarse a un concurso-oposición a nivel nacional y superarlo, consigue incorporarse a un equipo médico experimentado en el que desarrollarse como médico adquiriendo sus capacidades como especialista. Estos jóvenes, élite intelectual de su generación, con una vocación sin par de servicio a la sociedad y una imparable avidez de aprender, se incorporan a los Centros de Salud y Servicios Hospitalarios como un torrente de savia nueva, con un ímpetu irrefrenable.

Pero la realidad y el día a día de su trabajo les está esperando agazapada como un enemigo implacable. Y ese enemigo no son las largas horas de guardias, al pie del cañón, de camilla en camilla, de “box” en “box” o de quirófano en quirófano, ni el continuo enfrentamiento al sufrimiento humano. Esos jóvenes no se arredran por el trabajo duro la fatiga moral; mas, al contrario, se crecen en la dificultad , encuentran en el alivio al dolor ajeno el combustible que alimente su ilusión.

Esos jóvenes deberían ser un ejemplo para todos: nunca deberíamos los médicos perder ese espíritu incombustible, pero la realidad no es así. Muchos de nosotros, más pronto que tarde, vamos consumiendo esas energías e ilusiones. Seguimos adelante con nuestras responsabilidades, sí, dando a nuestros pacientes lo mejor que la Medicina puede ofrecerles, incluso la experiencia acumulada mejora nuestras prestaciones como médicos, pero nuestra alma está marchita, pocos sienten la ilusión y tienen el empuje de los primeros años. ¿Qué ha ocurrido?, ¿acaso el paso de los años inexorablemente mata la ilusión de ejercer nuestra profesión?, ¿es la exposición al sufrimiento la que nos va convirtiendo en unos seres tristes y taciturnos?… ¿Qué ha pasado? ¿Por qué en otras sociedades esta infausta metamorfosis no es así? ¿Por qué hace unos años no ocurría lo mismo? ¿Qué fenómeno está provocando este triste destino? ¿Se puede revertir antes de que sea demasiado tarde?

La respuesta a todas estas preguntas se puede encontrar en las hemerotecas. Noticias encadenadas (todas ellas publicadas en el primer trimestre de 2016):

  • Bruselas alaba que España recorte en Sanidad. Señala a los recortes en el gasto sanitario como uno de los puntos básicos del control presupuestario.
  • 6.098 nuevos médicos se incorporarán en 2016 al Sistema Sanitario para formarse como especialistas. Solo el 30% obtendrán la especialidad que desean. El 20% de los jóvenes médicos españoles desean construir su futuro en el extranjero.
  • La Consejería de Sanidad de la CAM publica un informe en el que promete disminuir el número de pacientes que se encuentran a la espera de la realización de una intervención quirúrgica, una primera consulta de atención hospitalaria o una prueba diagnóstica, y el tiempo de espera de los pacientes para la realización de una intervención quirúrgica, una primera consulta de atención especializada o una prueba diagnóstica en días de demora/espera media y días de demora/espera máxima.
  • La plantilla del Servicio Madrileño de salud (SERMAS) se ha reducido un 7,7% (5.858 profesionales) entre 2009 y 2014, pese a haber crecido la población asistida en 110.000 personas, según datos de la consejería de Sanidad.
  • El 37,5 % de los médicos del SERMAS se encuentran en situación de precariedad laboral.
  • Observatorio de Agresiones: Las agresiones a médicos aumentaron un 4,94 en 2015, con 361 casos

La realidad no da la mano a las ilusiones de los jóvenes médicos españoles, la realidad manejada con criterios estrictamente políticos cercena las ilusiones del mejor colectivo de jóvenes de la sociedad española.

Los jóvenes que están de moda en nuestra sociedad son los emprendedores, los que generan valor añadido y beneficios, los que permiten recaudar impuestos, pero la solidaridad social y la Medicina no producen beneficio mesurable y no generan IVA, solo generan gastos y eso en este momento es un anatema social, solo podemos invertir en hechos tangibles y la salud, hoy por hoy, no lo es. La población de los médicos jóvenes está sometida a unas circunstancias sociales que les conduce un futuro incierto y desazonador.

Desde AMYTS solo deseamos que nuestros jóvenes médicos sean capaces de mantener su ilusión mucho tiempo; de ello depende en gran medida el bienestar de la sociedad, y para conseguirlo nos encargaremos de cuidar de ellos lo mejor que se nos permita.

Cristóbal López-Cortijo y Gómez de Salazar
Especialista en ORL, Hospital Puerta de Hierro – Majadahonda. Vicepresidente de AMYTS

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