CON FIRMA. “Sobrecarga, sobrecarga, sobrecarga… Y más en verano”, por Laura Merino

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228 Laura Merino 3x3 cm

Se acaba el verano un año más, y en lugar de recordarlo como un periodo estival de disfrute, descanso y relax, pesan más el agobio, el esfuerzo , la sobrecarga… Te vas de vacaciones, pero es un breve paréntesis entre lo que te ha tocado trabajar antes de irte y lo que te vas a encontrar al volver.

Es difícil desconectar en esta situación. No hay suplentes, nos cubrimos unos a otros, y eso significa atender a pacientes desconocidos por nosotros, muchas veces pluripatologicos, como muy bien describe una compañera en su “Carta de una médica desbordada”.

Tenemos esa sensación muy crónica, desgraciadamente, de poder meter la pata en cualquier momento, de equivocarnos… Somos humanos y, cuando trabajamos en las condiciones que lo hacemos, se multiplica la posibilidad de errar. Para colmo, somos conscientes de ello, lo que aumenta la sensación de inseguridad .

Parece que sólo los profesionales nos damos cuenta, y no será por la multitud de veces que lo hemos puesto de manifiesto a la Administración, pero ella calla y no soluciona. La cuestión es que no suceda nada y, si sucede, que no trascienda a la prensa. Ellos tranquilos, ya saben que los profesionales lo son, y mucho, y pueden con todo.

Será que me estoy haciendo mayor, pero no puedo con esa abnegación que tenemos…

Ya sabemos que nuestra profesión es muy vocacional, pero parecemos la Madre Teresa de Calcuta: todo por el paciente… Ellos lo primero, luego nuestros compañeros y… ¿quien cuida de nosotros?

Para ser, además de buen profesional, atento, cordial, humano, tienes que tener un ambiente de trabajo que lo propicie, y eso en gran parte es tarea de la Administración, pero como seguimos tirando del carro, nuestras voces claman en el desierto.

Es una pena cómo está la Atención Primaria, sostenida fundamentalmente por la voluntariedad de sus profesionales, cada vez más en precario, con menos dotación económica, menos personal, menos medios, y lo gordo es que no se nota.

La sensación es que estamos echando un pulso con la Administración, a ver quién aguanta más… Se nos quieren cargar, pero no les dejamos, el problema es que vamos a morir en el intento.

Ahora mismo con tantos frentes abiertos (reactivación de carrera, proceso de movilidad interna, interinizacion) nos tiene la atención desviada de nuestro día a día, que es dramática .

Si algún día llega a desaparecer la atención primaria, ¡Dios no lo quiera!, dirán que nosotros hemos sido los culpables, por no ser eficientes.

Señores de la Administración, mírennos. Hay médicos de familia que, además de ver todos los pacientes que le caen encima, hacen cirugía menor, infiltraciones, ecos… ¿No son eficientes? Y aunque no se hagan esas técnicas, el hecho de trabajar día a día con la cantidad de pacientes que tenemos que atender de una población cada vez más envejecida y globalizada, ¿no es eficiencia?

El sueldo no va parejo a la cantidad ni a las condiciones de trabajo. Por lo menos reinstauren el pago de reparto de consultas, que es una gota en el océano de mejoras que hay que realizar, pero por algo se empieza…

Ni un verano más en las condiciones del actual.

Laura Merino Gómez
Médico de familia. Delegada sindical AMYTS, DASE

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