CON FIRMA. “Reflexiones tras la tempestad”, por Julián Ezquerra

0
196 Julian Ezquerra 3x3 cm

El horizonte es negro, la tempestad amenaza; trabajemos. Este es el único remedio para el mal del siglo”
André Maurois.

Pasados unos cuantos días desde las últimas tormentas caídas sobre nuestros viejos y maltrechos hospitales, quiero hacer unas reflexiones, en frío, sobre lo que sucede cada vez que hay algo que supera una ligera lluvia. Inundaciones, goteras por doquier, caídas de techos, problemas eléctricos, etc., son habituales y noticia escandalosa en todos los medios de comunicación; por cierto, con toda la razón.

Con alguna excepción, que siempre las hay, en general los problemas se dan en los hospitales más viejos, y no antiguos, que no es lo mismo. Tenemos “antiguos edificios” perfectamente conservados, y tenemos viejos hospitales con muchos problemas. Antiguo o viejo, esta es una cuestión importante. Para nuestra desgracia, los grandes hospitales de Madrid son viejos, muy viejos y deteriorados por el paso de los años y su poco o mal mantenimiento preventivo.

Ahora que se ven las deficiencias y se escandalizan todos cuando aparecen inundaciones y goteras, se ponen los políticos “manos a la obra” y aprueban un presupuesto de 130 millones de euros para obras, “tachán, tachán”, se cuelgan medallas y, como los buenos magos, dan tres toques con su varita mágica y dicen ¿dónde están los 130 millones? Nadie los ve, nadie sabe cómo, pero han desaparecido. La política y la magia tienen mucho que ver. Te hace ver lo que no hay, hacen auténtico “ilusionismo”, pero no del de los magos, más bien el que podríamos llamar “ilusonismo” (iluso: “que se deja engañar con facilidad”), palabra que se parece pero no es igual.

Un poco de ficción para ser positivo. Veamos un sencillo ejemplo de lo que, a mi juicio, sería hacer las cosas con un poco de cabeza. Madrid tiene 5 grandes y viejos hospitales; a saber: La Paz, Clínico, Ramón y Cajal, Gregorio Marañón y Doce de Octubre. Me centro es estos, aunque hay otros con los que podríamos hacer el mismo ejercicio. Aproximadamente, entre los 5 el gasto por año es de unos 2000 millones de euros. Parece mucho dinero, y es cierto. En mi época de gestor, se decía que la construcción y dotación de un hospital cuesta lo mismo que un solo año de funcionamiento. Hacer 5 hospitales nuevos de estas características, costaría aproximadamente 2000 millones de euros.

Olvidemos la tendencia a costear la construcción mediante modelos PFI, PPP, o similares, y planteemos un modelo diferente al de la “hipoteca a 30 años” a costes claramente desmesurados. Con esos modelos, el político se ponía rápido la medalla, y recogía el premio de los votos de forma casi inmediata. “Yo lo pienso, yo lo hago, yo me beneficio”; “la empresa gana y el ciudadano pierde”. No queremos eso. Volvamos al modelo tradicional, y exijamos al gestor/político que se hagan las cosas con cabeza.

Pensemos un poco. Hay que gastar 2000 millones, y para ello debemos comenzar por fijar un plazo. Si hacemos los planes funcionales de nuevos hospitales o planes directores para reformar los existentes, y marcamos un horizonte de finalización de obras y puesta en marcha de 10 años, se necesitarían 200 millones de inversión por año. La verdad, en un presupuesto como el de la Comunidad de Madrid, no parece mucho. Sanidad cierra el año con un gasto de aproximadamente 8000 millones de euros.

Los números son muy esclarecedores. Según la estadística de gasto sanitario público 2015 del Ministerio de Sanidad, la Comunidad de Madrid dedicó a sanidad el porcentaje de PIB más bajo de todas las Comunidades Autónomas, el 3’9%, siendo la media el 5.7%. Para enmarcar aún más el problema, el gasto por habitante y año fue de 1.243 euros en Madrid, por 1.310 la media de todas las comunidades. Resumen: el menor gasto en PIB y por debajo de la media de gasto por habitante. Y eso en Madrid, “el motor económico del país”, ese Madrid que “va bien”, que “crece más que ninguna otra Comunidad”. Irá bien y crecerá, pero no lo notan los profesionales y las infraestructuras. Seguimos “recortados” en salarios y plantillas; los hospitales se caen e inundan.

Volvamos a los números iníciales. Necesitamos 200 millones por año si planteamos hacer el proyecto a 10 años, y 400 si se hiciera en 5. La población de la Comunidad de Madrid es de 6.5 millones de habitantes. Por tanto, estos 200 o 400 millones se conseguirían aumentando el gasto por habitante y año en 30,7 o 61,4 euros, lo que aumentaría el gasto total hasta los 1274 o 1304 euros por habitante y año. ¡Y seguiríamos estando por debajo de la media!

No hay excusa. Querer es poder, y la Comunidad de Madrid tiene que querer. Que lo haga el Gobierno o se lo impongan desde la oposición, pero que se haga. Madrid no merece vivir este bochorno cada vez que caen unas gotas de lluvia. Sus profesionales no pueden seguir sufriendo precariedad y recortes. Despejemos el horizonte, hagamos frente a la tempestad; trabajemos.

Julián Ezquerra Gadea
Médico de familia. Secretario General de AMYTS
Compartir:

Deja una respuesta

¡Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en esta web! Si sigues navegando, consientes y aceptas estas cookies en tu ordenador, móvil o tablet. Más información sobre las cookies y cómo cambiar su configuración en tu navegador aquí.

x