CON FIRMA. “Reflexiones desde la almohada: Ya viene el día de los enamorados”, por Carolina Calvo

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203 Carolina Calvo 3x3 cm

Me despierto feliz, sábado por la mañana, sin guardia. Y ya viene el día de los enamorados. Y por primera vez desde hace mucho tiempo …¡tengo con quien celebrarlo! Olé, olé y olé! Pero…¿cóoooomo? No puede ser…Compruebo con estupor que ese día…¡estoy de guardia!

Repaso mentalmente la lista de adjuntos del grupo de guardias y sus distintos estados civiles, así como sus estados del WhatsApp. Elimino a los emparejados que ponen “feliz y enamorada”, “tan a gusto con mi amorcito”, “nunca olvides que te quiero, nunca esperes que te olvide” etc.. También a los supuestos solteros (as) y sin compromiso que tienen zumba, batería, canto o yoga. Paso a los supuestos solteros sin compromiso que no tienen actividades conocidas. Tal vez alguno de ellos me pueda cambiar la guardia… Lo intento sin éxito. Pasamos a los casados/ emparejados/ comprometidos … Igual… “lo siento para el 14 ya tengo planes… ” (acompañado de emoticono con guiño, sonrisa, corazón o todos). Recibo un WhatsApp (“cuántas ganas tengo de verte mi vida… tengo una sorpresa para ti el día de San Valentín!”).

La he cagado. Igual que cuando tuve guardia en las bodas de oro de mi tía favorita, en la fiesta más rimbombante de mi amiga la potentada o el día del concurso de tortillas del colegio que mi hija llevaba un mes practicando. Leo en las noticias “los parlamentarios cambian su horario para la conciliación familiar y laboral…”. Me alegro por ellos… Pero, ¿y nosotros los médicos?, ¿cómo conciliamos? Se admiten propuestas … que no serán aceptadas. Ese día de la guardia ni veremos ni nos despediremos de nuestro padre de noventa años o de nuestro bebé o de nuestro hijo el que no estudia o de nuestra niña que sigue con fiebre o de nuestra esposa que anda agobiada o de nuestro marido que pasa de todo… hasta el día siguiente. Nos iremos y nos olvidaremos de todo atendiendo a nuestras obligaciones: nos olvidaremos de nuestra niña enferma para atender a otras, de nuestro padre demenciado para intentar comunicarnos con ese extranjero que habla Dios sabe en qué idioma, de nuestro hijo que no estudia para buscarle a la residente los artículos que nos pidió, de nuestro marido pasota para, en vez de hablar con él, editar ese artículo que por fin nos aceptaron para publicar pero qué llevamos un mes sin corregir.

Doy vueltas en la cama cada vez más agobiada. Creo que debí mirar el calendario del año pasado… ¡Maldito teléfono! Voy a volver a la agenda de papel … Pero … nooo ¡hay algo más! ¡El plazo de solicitud de incorporación a la Carrera Profesional! ¡Los documentos a aportar! Tengo que solicitar un montón de certificados, servicios prestados, asistencia a cursos, docencia… El BOCAM del 25 de Enero del 2007 …¿dónde lo tengo? Cómo decía Raquel, el de papel se está deshaciendo de tanto consultarlo… (gracias por mandárnoslo en PDF). Bueno que no cunda el pánico… Creo que en la página de AMYTS viene todo. Pensándolo bien, creo que me voy a ir llevando al hospital los 25 kg de documentación de los últimos casi 15 años en los que he sido sucesivamente primero eventual, luego interina y luego fija y los voy organizando… En la guardia, entre paciente y paciente, iré apuntando los certificados que tengo que pedir y en el saliente del 14 me subo a registro para compulsar lo que tengo. La estrategia de ve perfilando en mi cabeza mientras me levanto, aunque sea sábado y temprano, porque definitivamente … no voy a seguir durmiendo. Me voy tomando el café a la vez que abro las voluminosas carpetas llenas de documentos que tenían que haberse presentado hace años… para conseguir los MERECIDOS niveles .

Sólo queda algo pendiente … Cojo el teléfono y escribo… ” Buenos días amor, qué tal? Mira que estoy pensando que lo del San Valentín es una bobada comercial… que yo te quiero todos los días… ¿para qué esperar? ¿por qué no me das la sorpresa cualquier otro día ? “. Dejo el teléfono en la mesa y sigo revolviendo en la pila de documentos necesarios para contabilizar los créditos y que ya se han desparramado por todo la mesa … “¿habrá colado?” .

Carolina Calvo Corbella
Especialista en Radiodiagnóstico. Delegada AMYTS en el Hospital Universitario de Móstoles
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