CON FIRMA. “Reflexiones desde la almohada: Que la carrera profesional no nos quite el sueño”, por Carolina Calvo

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201 Carolina Calvo 3x3 cm

Es domingo, temprano por la mañana, lo noto por el silencio que hay en mi casa y en la calle. Pero algo me quita el sueño. Todos disfrutan de su merecido descanso… Bueno en realidad, no todos. Todos mis compañeros a los que les ha correspondido estar de guardia se encuentran camino del hospital… Pobrecitos (“¡qué a gusto estoy en mi cama! “). Cuando yo soy una del grupo “elegido” intento verle el lado bueno… Por lo menos el fin de semana no hay tráfico, y al estar 24 horas seguidas sin descanso (“¡qué maravilla! “) se gana más que entre semana.

Ahora bien, si comparas el sábado con el domingo… el domingo es infinitamente mejor: el domingo saliente de sábado indefectiblemente tendrás un compromiso familiar al que por el cansancio o las pocas horas de sueño asistirás de malhumor, o llegarás tarde a llevar a tu hijo al partido de fútbol, o cancelarás el pádel que tenías con tu pareja. El domingo se gana igual que el sábado y además puedes descansar “algo” el lunes (cuando todos se van a la guarde, al cole, al insti, a la uni o al curro). Mientras que si tienes guardia el sábado no puedes disfrutar de tu familia, te vuelves a tu casa el domingo hecho polvo y el lunes otra vez… ¡a trabajar! (Algo me quita el sueño… no puedo descansar…)

Quizá algunos ya han llegado, estarán haciendo el pase de guardia poniéndose a trabajar sin ni siquiera haberse podido tomar un café…. Otros tienen que dejar la planta pasada y van fatal (“no puedo dejar esto así patas arriba”, “¿cómo han pasado la noche los nuevos ingresos?”, “tengo que ajustar unas cuantas medicaciones …” , “me quedan tres altas”…). Seguro que muchos de mis compañeros radiólogos se están enseñando los estudios complejos o interesantes que vieron la noche anterior (“por si acaso os piden algún control o alguna otra prueba”). Es domingo, temprano por la mañana…(“¡qué sueño!, ¿podré dormirme otra vez? ” “¡para un domingo que no estoy entrante ni saliente !”). Me doy otra vuelta en la cama. ¡Por fin caigo en la cuenta…! Se acaba el plazo para presentar el trabajo para el congreso de mi subespecialidad. ¿Y si no lo envío? ¿Y si me quedo durmiendo? En realidad, reflexiono, tengo ya recogidos muchos casos interesantes, revisé la pila de artículos de la literatura que, tras seleccionar cuidadosamente, leí y estudié en mi tiempo libre -al lado de mis hijos cuando hacían los deberes, las tardes de sábado y de domingo, en los puentes …-. Tengo parte del trabajo hecho, pero… No sólo vale con que lo acepten, ¡¡¡hay que pagar la inscripción!!!

Y… ¿por qué hago todo esto? Pues por el afán permanente que tenemos los médicos de seguir aprendiendo, de seguir mejorando, para estar al día de los avances y contribuir en ellos, por y para nuestros pacientes y para el desarrollo de nuestra profesión. Y de nuestra Carrera Profesional… ¿Que qué es eso? ¿Que qué es ahora mismo la carrera profesional? Era ese complemento del sueldo obtenido por méritos profesionales que, en los momentos de la crisis (que nosotros también padecimos y mucho) se paralizó, y que a muchos nunca se nos ha llegado a abonar. Incluso tras la promesa de que se empezaría a pagar al conseguir la plaza fija… Estudiar quitando tiempo a tu familia, superar los nervios, examinarte, aprobar, elegir plaza… Pero de carrera… ¡ nada!. ¡Adiós al complemento! Pero no todo son malas noticias… Nuestra reclamación sindical (mediante numerosas demandas por parte de todos los compañeros, cartas al Defensor de Pueblo, continuas reuniones reivindicativas de nuestros representantes…) ha logrado que se reactive la carrera con reconocimiento de los niveles.

Esperamos y confiamos en que del reconocimiento se pase al abono… (“¿qué hago yo con ese reconocimiento? ¿me vale para pagar la luz? ¿y el gas? ¿la tintorería? Cómo ahí hacen limpieza “profesional”, a lo mejor le puedo intercambiar algunas facturitas por alguno de los niveles …”). Todavía tengo esperanza de que todos mis esfuerzos, mis horas quitadas al sueño y a mi familia logren conseguir ese “complemento” consistente en una mejoría en nuestra maltrecha economía familiar. Que yo, carrera, ya la tengo.

Definitivamente no puedo dormir. Mejor me levanto y me pongo a trabajar…

Carolina Calvo Corbella
Especialista en Radiodiagnóstico. Delegada AMYTS en el Hospital Universitario de Móstoles

 

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