CON FIRMA. “Ni raros, ni invisibles”, por Belén Velasco Llaves

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Dra. Belén Velasco.
Después de años trabajando como médico en varios ámbitos, y ya desde hace tiempo en el SUMMA 112, creo que puedo atreverme a afirmar que, para el ojo clínico de políticos y administraciones varias (ojo clínico muy cuestionable, desde luego), los profesionales de la medicina parecemos estar afectados por una patología extraña e indefinible que nos convierte en inmunes a todo tipo de sufrimiento. Haciéndome eco del nombre de una ONG a la que admiro, “RarasNoInvisibles”, sospecho que algún asesor de un asesor se ha atrevido a hacer ese diagnóstico y nos ha catalogado como “raros y, además, invisibles”.

Desde siempre, todo aquello que es raro tiende a ser ignorado: porque resulta molesto, porque esa rareza le convierte en algo único y especial, porque nadie sabe cómo actuar ante él, o bien porque no resulta importante ni interesante. Podríamos argumentar que los médicos somos necesarios, igual que otros muchos profesionales. Cierto. Y que, a diferencia de lo que desgraciadamente ocurre con las enfermedades raras, a nosotros se nos conoce y somos muchos… Deberíamos tener esa ventaja ¿no es así? Pues no. No la tenemos. Y la prueba está en que, una vez más, tenemos que asistir a cómo se realiza de forma irregular lo que debería ser regular y seguir estrictamente la legalidad.

Me refiero a los nombramientos de interinos. Sé que compañeros mejor informados y con más peso en estas páginas ya han hablado acertadamente de este tema y no pretendo cansaros. Pero, después de leer las declaraciones de nuestro Consejero de Sanidad alegando que el tema está sobre la mesa de negociación pero que puede retrasarse por el recurso de AMYTS al acuerdo, no cabe más que responder. Todo lo que aclaremos es poco, todo lo que denunciemos es nada frente a un nuevo lanzamiento de balones fuera por parte de la Administración, que ni tiene memoria ni desea tenerla. Los profesionales pendientes de la resolución de este problema necesitan ser defendidos: ellos no pueden levantar la voz, y todos sabemos por qué

Debería ser el momento de los eventuales, el momento de que una gran parte de ellos pudiera vivir con un poco de merecida dignidad. Tiempo de que los supuestos responsables (desaparecidos en su mayoría pese al llamamiento realizado por AMYTS), dedicados ahora a la caza y captura de patéticas medallas preelectorales, fueran conscientes de que en la Comunidad de Madrid trabajan sin que a nadie parezca importarle y sin estar contemplado por la ley, miles de médicos con contratos eventuales y precarios desde hace dos, cinco, y más de diez años.

Pero una vez más, la cúpula de la Consejería de Sanidad parece tener intención de actuar a su estilo: después de todo, saben que en los últimos años hemos aguantado, por respeto a nuestros pacientes, recortes no justificables, faltas de respeto, reducciones de salarios, dificultades cada vez mayores para llevar a cabo nuestro trabajo dignamente… el reflejo del absoluto desprecio que sienten por el sistema sanitario público, sus trabajadores y sus usuarios. ¿Es que ondeando ante los medios la palabra “vocación”, ya tan desvirtuada, nos convertimos por arte de magia en gurús espirituales que nunca se cansan, comen, ni duermen, y por supuesto, no tienen derechos de ninguna clase en el ámbito laboral? Lo dicho: un mal diagnóstico.

Puede que seamos una digna rareza en lo que valemos, en lo que nos distingue, como a todo ser humano. Pero no somos estúpidos. Y nuestra paciencia también tiene un límite. Aguantar no es lo mismo que aceptar sumisamente. La marea blanca lo demuestra. Pero aún así, a estas alturas, aún desconocemos el número exacto de interinos que van a ser nombrados, y la nube de la designación poco objetiva, sobre todo en determinados sectores, es cada vez más oscura. AMYTS fue el único sindicato que no firmó el nuevo acuerdo propuesto para los nombramientos porque sencillamente ese acuerdo ya existe: 2007, todo médico con más de dos años de contratación eventual será nombrado interino. Y punto.

Se están confundiendo. Otra vez. Es lo que pasa por diagnosticar cuando no eres médico. Nos diferenciamos en algo muy importante de los pacientes con enfermedades raras: salvo afortunadas excepciones (y ojalá no fuera así) NOSOTROS SI TENEMOS TRATAMIENTO; su denominación genérica es respeto, honestidad, ética, claridad de criterios y baremos, vacunas contra el caciquismo y cumplimiento de acuerdos sindicales. El grupo de todos estos fármacos se conoce globalmente como seriedad, honradez y afán bilateral de colaboración.

Estoy segura de que muchos de estos fármacos no resultan nada conocidos a nuestros supuestos responsables, pero existen, sin copago y a bajo precio. Y debe haber un altísimo stock de los mismos porque hace demasiado tiempo que no salen al mercado. Señores presidentes, consejeros, asesores y administradores varios: salgan de su escondite y hagan algo bien, sólo por respeto. Y háganlo YA. Sean honestos con los nombramientos de interinos. No nos hagan sentirnos decepcionados, pisoteados, burlados y solos una vez más.

Hay un tratamiento: cumplan los acuerdos. Ya hablaremos en otro momento de saturación de consultas, honorarios dignos, abono de trienios, reconocimiento de carrera profesional, listas de espera, resolución de OPEs y profesionales agotados. La lista es muy larga. Pero ahora es el momento de los médicos eventuales. No son invisibles, y el resto de los médicos de esta Comunidad, tampoco. Y ni mucho menos somos raros, aunque ustedes se empeñen en ello. Estamos aquí. No lo olviden.

Belén Velasco Llaves,
Médico del SUMMA 112. Delegada sindical de AMYTS.
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