CON FIRMA. “La salud de mis nietos estará en manos de… ¡un pediatra!”, por Alfonso López

3
207 Alfonso Lopez 3x3 cm

Exacto. ¿Y porqué digo esto?, os preguntareis. Pues, sencillamente, porque está circulando por Madrid un rumor entre los pediatras de AP -y digo rumor porque aún no se ha publicado de manera oficial, aunque el rumor siempre es la antesala de la noticia- que les está provocando una enorme preocupación, puesto que de llevase a cabo supondría la desaparición del modelo de asistencia sanitaria del niño en España.

Lo que pretende hacer nuestra Administración es volver a limitar la edad de asistencia pediátrica en AP a los 7 años de edad (cuando en las urgencias hospitalarias se aumenta la edad pediátrica hasta los 18 años). Con esta medida pretenden volver a la situación anterior al Real Decreto 1575/1993, de 10 de septiembre, por el que se regula la libre elección de médico en los servicios de AP del Instituto Nacional de la Salud, es decir, la actualmente vigente y aplicable en todas las Comunidades de España.

Pretender un retroceso de mas de 25 años es algo que supongo los pediatras españoles, las Sociedades Científicas de Pediatría y, en especial, la Asociación Española de Pediatría de AP, no van a permitir y tratarán de impedirlo, lo que no quita para que otros profesionales médicos nos unamos a su causa y defendamos su parcela. Y es por ello que yo, a nivel personal, como médico de familia, padre y, en un futuro, abuelo, he decidido redactar este texto con el que quiero públicamente apoyar sus justas reivindicaciones.

Creo firmemente que mantener el modelo de asistencia pediátrica basado en la atención directa por pediatras en el primer nivel asistencial debe ser un objetivo prioritario para la administración sanitaria. Este modelo, como digo, se ve amenazado y expuesto a su desaparición. En España hay escasez de pediatras para cubrir unas 6.000 plazas creadas en los centros de salud, es verdad, y de ellas el 30 % en la actualidad están cubiertas por médicos no pediatras.

Los beneficios del actual modelo español están fuera de toda duda. En Europa existen diferentes modelos de atención pediátrica; por ejemplo, en Reino Unido se lleva a cabo por médicos generalistas, habiéndose constatado un incremento de muertes en niños por enfermedades evitables, con tasas de mortalidad por infecciones respiratorias, neumonías, meningitis y asma mas altas que en Suecia, Italia, Alemania y Francia, muriendo mas niños por no haber recibido a tiempo el tratamiento adecuado. Igualmente se han evidenciado diferencias en el diagnóstico precoz de tumores renales entre los niños ingleses y alemanes, que presentan diferentes modelos en su sistema sanitario: los primeros son atendidos por médicos de familia, mientras que los niños alemanes lo son por pediatras.

En una revisión sistemática realizada en España por investigadores españoles, se ha demostrado que la atención infantil y adolescente en manos de pediatras presenta un mayor cumplimiento de los programas de vacunación y de las recomendaciones de las guías de práctica clínica en comparación con los médicos de familia; además, los pediatras prescriben menos antibióticos, generando menor índice de resistencias a antimicrobianos, ahorran en medicamentos, disminuyen las derivaciones al hospital y reducen la petición de pruebas complementarias (analíticas y pruebas de imagen), lo que redunda en un ahorro muy importante en el gasto sanitario.

La Academia Europea de Pediatría, en el año 2015, ya hizo una declaración pública en la que recordaba que los niños tienen un derecho incuestionable a la salud, seguridad y bienestar, y que cualquier restricción de la prestación de la atención apropiada sería contradecir el artículo 24 de la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos del niño, para terminar diciendo que el médico clínico de AP ideal sería un pediatra.

El Real Decreto 157/ 1984, de 11 de enero, sobre estructuras básicas de salud, y la Ley 14/1986, General de Sanidad, constituyen el marco legislativo de la AP española, en el que se define claramente la incorporación del pediatra a los centros de salud como puerta de entrada al sistema sanitario público para la atención integral al niño desde su nacimiento hasta la adolescencia (14 años).

En España debemos sentirnos todos orgullosos de nuestro sistema sanitario de AP, en donde contamos con médicos especialistas en pediatría para la atención de los niños de 0 a 14 años en el Sistema Público de Salud. Nuestra cuidada atención infantil es envidiada en los países de nuestro entorno, donde la atención a los niños no se realiza por pediatras.

Al parecer todos estos datos no son suficientes para nuestra administración que o no sabe o no quiere valorarlos y una vez mas no escucha, no dialoga, no razona y tira por la calle de el medio, buscando la solución más fácil, no la mejor y no se le ocurre otra genialidad que querer limitar la edad de asistencia pediátrica en AP a los 7 años de edad, pretendiendo justificar esta medida por la ausencia de pediatras en AP. Vergüenza les debería dar, son los responsables únicos de esta situación por no preveerla y no haber puesto en marcha una serie de medidas que desde hace años vienen proponiendo tanto las sociedades científicas como el sindicato médico AMYTS, y que van desde aumentar las plazas MIR de pediatría, realizar un cambio radical en la formación pregrado y durante el MIR haciendo ver el papel tan fundamental que tiene el pediatra en AP, hacer ilusionante y atractiva la Atención Primaria y que se sientan ganas de trabajar en ella -NO SE PUEDE AMAR LO QUE NO SE CONOCE-, ofertar todas las plazas vacantes, no efectuar jubilaciones forzosas eliminando por decreto a pediatras muy bien formados con plena disponibilidad para seguir trabajando y en perfectas condiciones físicas, psíquicas y científicas, no maltratar a los pediatras, teniendo en cuenta que una gran mayoría son mujeres, imposibilitando la conciliación de la vida laboral, profesional y familiar, con turnos hasta las 21 h en lugar de crear turnos bisagras (11 a 18h) con profesionales únicos en muchos equipos de AP (lo que les impide poder optar a turnos deslizantes, disfrutar de días de docencia y tener que asumir la consulta del compañero en su ausencia si no se encuentra un suplente), <, con presiones asistenciales en muchos centros de 40 niños, con unos tiempos medios de consulta de 9 minutos, totalmente inasumibles, cuando la propia normativa de gestión de nóminas del SERMAS( presupuestos generales de la CM de 2016) tiene como objetivo de tiempo medio dedicado por paciente de 14,40 minutos para pediatría (que corresponden a unas presiones asistenciales de 20,8 <pacientes por día)… Las presiones asistenciales actuales son inaguantables tanto física como psíquicamente y profesionalmente inadmisibles, afectando a la calidad asistencial, derivándose de ello consecuencias clínicas, profesionales y deontológicas, elevándose la posibilidad de errores y en consecuencia la responsabilidad civil y penal, amén de la responsabilidad patrimonial, de la propia Administración.

La consecuencia de toda esta situación es que los pediatras en AP se encuentran decepcionados, desmotivados y cansados<, se acogen a reducciones de jornada, con el consiguiente perjuicio económico que ello conlleva con el fin de poder ver a sus hijos, acompañar a sus hijos en las diferentes etapas de su vida y, en definitiva, disfrutar de sus hijos, que para eso los tuvieron, por lo que van optando por otras opciones como irse a otras Comunidades Autónomas con mejores horarios en AP, a hospitales, a la medicina privada o a solicitar una excedencia, con lo que desaparecen de AP, lo que explicaría claramente la escasez de pediatras en AP

No podemos permitir que esto ocurra: creo que es un maltrato al menor, al niño en general, y una falta de respeto a los niños, así como a sus padres, que tienen el derecho de que a sus hijos les atienda un pediatra.

¿Dónde aparece la tan repetida palabra de la HUMANIZACION de la asistencia sanitaria? Parece evidente que a los niños y a los médicos no nos ha llegado, ¡qué pena!…

Esta decisión atentaría a la calidad asistencial, magnífica por otra parte, que prestan los pediatras y que no vamos a poder ofrecer los médicos de familia; nos falta formación y experiencia, me falta formación y experiencia, lo digo sin ningún tipo de rubor, la inmensa mayoría de nosotros a los únicos niños que hemos visto ha sido a nuestros hijos, en casa y sanos, porque cuando se ponían enfermos los llevábamos a que nos los atendiese un pediatra, y digo bien, un pediatra, exactamente igual que han hecho y hacen nuestros políticos, ministros de sanidad, consejeros, gerentes, directores y todos los altos cargos de la Administración, con la ventaja añadida de que no soportan ni listas de espera ni colas en urgencias.

Estas mismas personas son las que pretenden, con el cambio que quieren hacer, que a nuestros hijos o nietos los atienda un médico de familia. Son unos hipócritas, unos irresponsables (los médicos de familia no estamos preparados para ofrecer la calidad asistencial que ofrecen los pediatras, además de la enorme carga de trabajo que nos supondría en unas consultas a día de hoy ya muy masificadas), demuestran falta de ética, seriedad y honradez, además de ser una medida totalmente egoísta (no quieras para los demás lo que no quieras para ti y los tuyos).

Creo que es responsabilidad de todos evitar este atropello, y debemos apoyar y solidarizarnos con los pediatras con cualquier medida que emprendan. Estamos obligados a ello como médicos, como compañeros y como padres.

Yo, desde luego, y a nivel personal, apoyaré incluso una huelga si es que la plantean y, como he titulado este con firma -y ya acabo-, la atención sanitaria a mis nietos, si los llego a tener, será llevada por un pediatra, igual que llevaron la de mis hijos, y ojalá pueda ser en la sanidad pública a la que defiendo, a la que amo y a la que llevo dedicando 40 años de mi vida… Pero, si no es posible, acudiré a la sanidad privada.

PD. Espero y deseo que los médicos de familia en general, y sobre todo los que están atendiendo las consultas de Pediatría en la actualidad, no se sientan molestos u ofendidos por este texto. No tengo nada contra ellos, muchos son grandes amigos, no dudo de su profesionalidad y buen hacer, creo que su labor es y ha sido necesaria y está siendo fundamental para que la atención pediátrica pueda seguir llevándose a cabo en muchos centros de Madrid, por lo que les doy las gracias; pero esto debería ser una medida excepcional, coyuntural, y no perpetuarse en el tiempo. Creo que hay que buscar una solución al problema de falta de pediatras en AP y que los niños de 0 a 14 años puedan ser atendidos por pediatras con su titulación vía MIR.

Alfonso López García de Viedma
Medico de Familia. Delegado Sindical de Amyts DAE. Madrid.
Compartir:

3 comentarios

  1. MEdico De FAmilia en

    Estimado Alfonso López,
    lamento que le falte formación y experiencia para ver niños. de verdad que lo siento.
    Otros muchos sí tenemos formación y experiencia para ver niños y adultos en Atención Primaria. Nuestro periodo de residencia tiene oportunidades sobradas para ver niños de todas las edades y entender sus problemas de forma que podamos tratar el 90% o mas de los problemas que presentan en un Centro de Salud.
    Una vez concluida nuestra residencia, la cuestión está en seguir viendo niños de una forma u otra..porque si dejas de verlos, te vas oxidando. Esto les ocurre de igual forma a los pediatras que no pasan por los centros de salud y se centran en el hospital, porque nada tiene que ver atender a niños enfermos en el hospital con atender a población sana acompañados de sus padres, ( a los que está bien conocer de primera mano, lo cual solo pasa si éstos también son tus pacientes).
    Aparte de estas consideraciones, podriamos pararnos a pensar las condiciones en las que se encuentra la atencion primaria y por ende sus consultas pediatricas. Nada tienen éstas que ver en un centro con polbacion envejecida, donde apenas hay niños, ( que es donde vas a ver a los pediatras viendo 10 niños por consulta), que en las poblaciones de más crecimiento con consultas sobresaturadas donde rara vez vas a ver pediatras…para eso estamos nosotros. Tanto en un caso como en otro esas consultas están desperdiciadas por reservarlas exclusivamente para ver niños…cuando un medico de familia lo podria resolver casi todo. De este modo La cuestion va mas alla de la formacion de los mir de pediatria o de familia. Ambos tienen formacion para ver niños en atencion primaria…si han aprovechado las oportunidades de aprender esto durante su residencia y han puesto interes en ello.
    La cuestion no se trata de competencias, cualquiera de los dos perfiles se adecúa a una consulta de pediatria extrahospitalaria y lo harian bien tras uno o dos años de rodaje. La cuestion está en que en un centro de salud es mas logico que en todas las consultas se pueda atender a adultos y a niños. NO tiene logica que reserves consultas a medicos que solo ven niños cuando casi todo lo que se atiende en un centro de salud lo puede solucionar un medico de familia. Tendras que tener espacios para hacer revisiones del niño sano, (igual que reservamos espacios para revisar diabeticos o epoc), y enfermeras que tambien sepan ver niños para colaborar en las revisiones y vacunar…igual que pasa con los adultos con necesidades especiales.
    De este modo todos los facultativos del centro se pueden apoyar mutuamente, todos asumen la carga de que falte un profesional en un momento dado, todos hacen avisos…etc.
    Metiendo especialistas en los centros solo hacemos mas ineficaces y dividimos a lo profesionales que de otra manera podrian formar un equipo mas compacto.
    P.D, espero que a mis hijos y nietos nunca los tenga que ver un pediatra, eso significaria que estan realmente enfermos

  2. Yo como Medico de Familia opino que no tenemos remedio…y aconsejo al autor del articulo y al del primer comentario que, siendo repectivamente medico de famila y pediatra, cuando enfermen acudan urgentemente al geriatra, seguramente ellos tienen menos mortalidad/paciente que nosotros

Deja una respuesta

¡Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia en esta web! Si sigues navegando, consientes y aceptas estas cookies en tu ordenador, móvil o tablet. Más información sobre las cookies y cómo cambiar su configuración en tu navegador aquí.

x